Archivo de la Categoría ‘New Media / Nuevos Medios’

16
Mar

Napsterizando la TV (3)

Escrito el 16 marzo 2006 por Salvador Aragón Álvarez en New Media / Nuevos Medios

El segundo de los impactos de la napsterización puede ser resumido en la proliferación de nuevas formas de agregación de los contenidos audiovisuales, más allá del tradicional empaquetado que asumían las cadenas de televisión en el modelo tradicional.

El grado de innovación introducida por estos nuevos agregadores viene tanto del origen de sus contenidos, como del canal utilizado para su distribución. De acuerdo a estos criterios pueden identificarse cuatro categorías de agregadotes audiovisuales: las cadenas de TV tanto tradicionales como sobre Internet (cadenas de IP-TV), las cadenas de autocontenidos, y los agregadores de Peer TV.

CurrentTV es un magnífico ejemplo de la evolución hacia una cadena de autocontenidos. A través de las formas tradicionales de distribución vía cable y satélite, esta iniciativa pretende desarrollar un modelo alternativo de provisión de contenidos.

Tomando como punto de partida el éxito de MTV, la cadena impulsada por Al Gore asume que su público objetivo, – jóvenes entre los 18 y los 34 años – , están más interesados en un formato asimilable al clip musical que en los programas tradicionales. Por ello centra sus emisiones en este tipo de producto, con una aportación creciente de los contenidos elaborados por los propios espectadores, combinados con otros elaborados de forma más profesional.

El modelo de agregación más rupturista lo suponen los agregadores de PeerTV que permiten a los usuarios compartir videos u otros contenidos audiovisuales. Al igual que Napster intermediaba entre los contenidos musicales generados, almacenados y distribuidos por sus usuarios, los agregadotes de Peer TV buscan actuar a modo de broker entre los usuarios para convertirse en la forma más eficiente de distribuir y agregar contenidos.

Entre los agregadores de PeerTV puede identificarse dos familias: los orientados hacia la búsqueda y almacenamiento, junto con los orientados hacia la sindicación. En los primeros predomina su capacidad para ofrecer un espacio de almacenamiento para el video, y una herramienta de búsqueda que permita su localización rápida y ulterior visualización. Algunos de los ejemplos más notables de este modelo son el propio Google Video, y otros competidores como YouTube, iFilm, y vSocial.

Por su parte, los agregadores orientados hacia la sindicación siguen la estela dejada por los blogs, permitiendo la sindicación de estos contenidos audiovisuales mediante tecnologías como RSS o Atom.

En el momento actual, Holanda se ha convertido en el país pionero en este tipo de agregadores PeerTV con ejemplos muy populares en el país como VODcast, Xolo TV. A ellos deben añadirse jugadores globales como el propio iTunes de Apple, y buscadores específicos de videos sindicados como Strmz.

En el próximo post, analizaremos el último de los impactos de la napsterización: la universalización del transporte, planteando el escenario futuro de convivencia de ambos modelos, el tradicional y el napsterizado, en la telvisión del siglo XXI.

15
Mar

Napsterizando la TV (2)

Escrito el 15 marzo 2006 por Salvador Aragón Álvarez en New Media / Nuevos Medios

El primero de los impactos generados por la napsterización se da en la producción de los contenidos audiovisuales. Hasta fechas recientes, dicha producción precisaba de recursos tecnológicos tan sólo al acceso de las empresas productoras. Sin embargo la popularización en los hogares de la cámara de video y el PC ha puesto a disposición de los usuarios capacidades crecientes para la captación y montaje de los contenidos audiovisuales.

A mediados de la década de 1980, la aparición de las videocámaras supuso la oportunidad de comenzar a crear contenidos propios de carácter privado por muchos usuarios. Surge así el concepto de video doméstico como un mercado basado en tecnologías y soportes analógicos, apenas relacionado con el incipiente mundo de la informática personal.

En la década siguiente se produce la explosión de los soportes digitales evidenciadas por la substitución de la cinta de video analógico por el DVD. En paralelo, la combinación entre una difusión más amplia del ordenador personal y unas capacidades tecnológicas en constante crecimiento, posibilitan el paso al ordenador personal de los contenidos audiovisuales, tanto desde el mundo del video doméstico, como desde los soportes audiovisuales comerciales tanto analógicos como digitales. De esta forma se entra de ello en la era del ripeado.

Finalmente, la propia disponibilidad de los contenidos digitalizados está permitiendo un desarrollo progresivo de la producción digital, utilizando como herramienta básica el ordenador personal complementado con una amplia variedad de software de montaje y edición, que permite desde el desarrollo de DVDs casi profesionales (autoring) hasta la creación de auténticas películas en el hogar.

En sus primeros momentos la producción digital se ha orientado hacia la mezcla y post-producción de materiales domésticos, junto con el versionado de materiales previamente ripeados. Sin embargo el fenómeno de Star Wars Revelations ha mostrado la potencialidad real de esta nueva forma de producción, muy superior a la de una simple edición.

Si a esta profesionalización de la producción digital, capaz ya de resultados antes sólo accesibles a los profesionales, se une la posibilidad de obtención ubicua de contenidos audiovisuales que están permitiendo los teléfonos móviles dotados de cámara, queda claro que es escenario de producción de contenidos queda abierto a un número infinitamente mayor de jugadores. Se trata de la democratización de los contenidos.

14
Mar

Napterizando la TV (1)

Escrito el 14 marzo 2006 por Salvador Aragón Álvarez en New Media / Nuevos Medios

La noche del 1 de abril de 2005, Al Gore, – antiguo vicepresidente demócrata de los Estados Unidos de América -, anunciaba el lanzamiento de CurrentyTV, una nueva operadora de cable con una aproximación atípica al mercado televisivo.

Al contrario que la oferta televisiva tradicional, CurrentTV no basa su programación en programas convencionales de larga duración. Su unidad básica de contenido son los llamados “pods“, segmentos de contenido audiovisual con una duración que oscila entre los 15 segundos y los 5 minutos, y cuya selección se realizando atendiendo a las preferencias que en ese momento muestran los espectadores.

Por otra parte, Current TV apuesta por lo que ellos denominan Viewer Created Content (VC2), contenidos elaborados por creadores independientes utilizando cámaras domésticas, móviles con cámara o el propio ordenador personal.

Más allá de la visibilidad que esta iniciativa ha adquirido gracias al entusiasmo mediático mostrado por Al Gore, Current TV es un exponente de una profunda transformación de los medios en la convergencia digital: un cambio que podría ser denominado como la napsterización de la televisión. La napsterización de la televisión implica que los modelos peer to peer (P2P) basados en la compartición, distribución y creación de recursos por parte de comunidades de usuarios, están jugando un papel cada vez más relevante en toda su cadena de valor.

A lo largo de los últimos años, en la cadena de valor de la televisión se ha diferenciado entre la producción, agregación y transporte de contenido audiovisual, al que se une la gestión de la publicidad dada su importancia específica en la generación de ingresos.En el modelo dominante en la actualidad, al que se denomina Modelo Tradicional,, cada uno de los eslabones de esta cadena estaba compuesto por un conjunto de agentes relativamente limitado y altamente especializado. Por ejemplo, la producción de contenidos correa a cargo de las productoras audiovisuales, la agregación de los mismo está controlada por las cadenas de TV, y la distribución de la señal es responsable de los denominados difusores. A todo ello debe unirse un modelo de publicidad en el que el mensaje publicitario esta escasamente integrado en el contenido, estructurándose como spots independientes.

De forma complementaria al modelo tradicional se asiste a la aparición del modelo napsterizado donde el número de jugadores se multiplica, ya que son los propios destinatarios de los contenidos quienes asumen nuevas responsabilidades en su producción, agregación y transporte. Al análisis de este modelo en la producción, agregación, transporte y publicidad dedicaremos los dos próximos posts.

1
Feb

Los formatos y los medios

Escrito el 1 febrero 2006 por Julian de Cabo en New Media / Nuevos Medios

Hubo una época en que Internet iba a ser el medio definitivo. Llegaba a nuestras vidas para sustituir a la televisión, a la radio y a la prensa, puesto que era capaz de soportar texto, sonido e imagen tan eficientemente o más que los medios que lo venían haciendo tradicionalmente.

Hablo de lo que se pensaba hace diez años.

Pero diez años después, los periódicos viven una segunda juventud con la llegada de los gratuitos, rara es la semana en que no se anuncia la apertura de un nuevo canal de televisión, y la radio mantiene una tensión competitiva como no se recordaba en años. Eso, a la par de que la idea que va quedando en muchos de nosotros es que cada medio tiene unas características diferenciales que les hacen más o menos aptos para la función de comunicar. La prensa sigue siendo útil para buscar “opinión reposada”, la radio proporciona “inmediatez” y la televisión “riqueza de contenidos”. Siguiendo la tónica de resumir en una sola palabra el rasgo diferencial de cada medio, en Internet se llama interactividad. Eso es lo que aporta, y no la sustitución de todo lo anterior.

Por otro lado, si examinamos el panorama de los medios tradicionales parece claro que las características primarias de cada medio tienen también relación con el desempeño profesional de las personas que trabajan en ellos. Al punto de que en muy pocas ocasiones el periodista de papel triunfa en las ondas, el de radio en la televisión, o el de televisión cuaja en un excelente articulista. Tal vez uno de los factores sea que las características de cada medio casan mejor o peor con las habilidades o la formación de los profesionales que trabajan en ellos. Lo que parece claro es que la aparición de cada nuevo medio ha traído de la mano un nuevo tipo de formato periodístico, y con ellos, un nuevo tipo de profesional capaz de desenvolverse con eficacia en ese nuevo formato.

Pero también parece claro que los procesos de alumbramiento de los formatos idóneos para cada medio no son cosa instantánea, sino que guardan un cierto paralelo con el asentamiento o la maduración del medio como tal. Miremos si no a los vivísimos telediarios actuales, y calculemos la distancia que les separa de los que vimos treinta años atrás, donde se hacía lo que en la radio, sólo que con una cámara enfocando a lo que en la época se dio en llamar “bustos parlantes”.

Digo esto porque tal vez el problema que hayan tenido los medios tradicionales en su paso hacia Internet no sea muy distinto a lo que ya se había vivido antes, y estemos aun en mitad de una primera oleada donde se ha cometido el viejo error de adaptar a la red los formatos disponibles sin más. O de intentar una mezcla de formatos, donde se amplía la noticia recogida en el papel del día anterior con fotografías, vídeos o cualquier otro contenido que contribuya a enriquecerla, o a ampliarla.

El resultado -a la vista está- no ha aportado una gran diferencia con lo ya conocido. Cosa que era de esperar puesto que en la mayoría de los casos los formatos de comunicación periodística en Internet han venido prescindiendo de la interactividad, que es justo la característica que hace del nuevo medio algo diferente y le permite aportar cosas distintas.

¿Será el blog el formato que “quedará” como el que mejor encarna el periodismo en Internet? Es pronto para saberlo, pero si acertamos con la caracterización de la interactividad como rasgo dominante del medio, parece claro que no hay otro formato capaz de proporcionarla en el grado que los blogs aportan. Y está claro que ello es condición necesaria para el triunfo en el nuevo medio … ¿pero además de necesaria es también condición suficiente? Me temo que hay preguntas que no por clásicas se han vuelto más fáciles de contestar.

24
Ene

Periodismo participativo

Escrito el 24 enero 2006 por Julian de Cabo en New Media / Nuevos Medios

Consciente de lo que ha llovido desde la salida del coreano Ohmynews (les adjunto el vínculo junto con el disclaimer de que mi coreano no da como para saber si la página que he visitado corresponde a la idea original), tuve la prudencia de buscar el término “periodismo participativo” en Google antes de ponerme a teclear. Justo para encontrarme con que mi título de hoy existía no menos de 25.000 veces en el Internet en español antes de ser usado en mi humilde aportación de hoy.

Saltar de aquí a la afirmación de que uno de los efectos más curiosos de la red es haber hecho bueno aquel “All you need is love” de mis Beatles con su “There’s nothing you can do that can’t be done. Nothing you can sing that can’t be sung …” sería un modo fácil de cerrar el artículo de hoy, pero tengo la intención de chapotear en un charco más complicado.

Decía que, en un periodo de tiempo que apenas abarca tres años, han corrido ríos de tinta sobre una idea que resulta tan atractiva como difusa: la posibilidad de que los medios del futuro se nutran no sólo de la opinión de los profesionales de la comunicación, sino también de la aportación de ciudadanos de a pie con conocimientos o interés en los temas tratados por los medios. Y no es extraño el éxito que ha tenido el concepto, pues daba base para pensar que esa intervención tendría un efecto benéfico sobre la calidad y neutralidad de la información recibida por el conjunto de la ciudadanía, y en consecuencia venía a aportar nuevas esperanzas a todos aquellos que pensamos que una sociedad que no se interesa por su autogobierno es una sociedad en permanente riesgo.

Analizado con un cierto despego, la tendencia de casi todos los medios actuales a experimentar en el terreno del “periodismo interactivo” no deja de tener ciertas similitudes con el fenómeno de las tertulias, que siguen presentes en muchos de los medios de comunicación tradicionales. Y si debo ser sincero, creo que empiezan a verse síntomas de que los resultados no son para nada diferentes: si la calidad de una tertulia depende en gran medida del conocimiento de los temas y de la habilidad narrativa de los participantes, la de un blog o un foro depende por completo del conocimiento y la capacidad de escribir de los participantes.

Probablemente sea esa y no otra la causa de que cada vez sean más los nuevos medios que limitan las aportaciones de su audiencia. Unos afirman hacerlo por falta de tiempo para procesar las aportaciones, otros porque el interés de las mismas no se justifica, y hay incluso quien afirma que las descalificaciones injustas que recibe le mueven a tomar tal decisión. Pero el caso es que la limitación empieza a aparecer en los medios de más éxito.

Sin entrar en posturas pesimistas al estilo de Hobbes y su hombre-lobo, tal vez no sea malo recordar que el principio sagrado de que todos tenemos derecho a un voto igual nada tiene que ver con que tengamos la misma capacidad de aportar valor en todos los terrenos. Siguiendo con las metáforas faunísticas, a veces conviene recordar aquello de que un camello no es más que un caballo diseñado por un comité.

Igual resulta que el futuro del periodismo interactivo dependerá de que seamos capaces de encontrar una forma racional de montar los comités …

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar