Archivo de la Categoría ‘Innovación / Innovation’

24
Feb

Standards in Mobile telephony

A pesar de ciertas informaciones optimistas del World Mobile Congress de Barcelona, la estrategia de los operadores respecto del  LTE (Long Term Evolution o 4G), debido a la crisis, parece ser una congelación de las inversiones:

http://www.ft.com/cms/s/0/3e4796f0-fbc7-11dd-bcad-000077b07658.html

La caída en las ventas de Smartphones y la falta de modelos claros en cuanto a los ingresos por datos en Internet parecen llevar a rentabilizar simplemente las inversiones ya hechas: control de costes y asegurar las fuentes de cash flow.

Estas son la voz y los SMS aún. La explosión del tráfico asociada a la banda ancha móvil sin rentabilidad clara y la canibalización de las fuentes principales de ingresos por aplicaciones gratuitas en Internet limitarían este mercado.

Sin embargo, al mismo tiempo, los ARPU de las operadoras caen: hay que vender nuevos servicios.

¿Cuáles serán los ganadores?

10
Ene

Innovación y Tecnología en China

Escrito el 10 enero 2009 por Ricardo Pérez Garrido en Innovación / Innovation

He tenido la oportunidad estos días de charlar con varios emprendedores y directivos de multinacionales en China, durante el Sanya Forum 2009 de la Cheung Kong Graduate School of Business, gracias a la invitación del Decano de la escuela, Dr. Xiang Bing, a participar como ponente en la edición de este año. Más de 1000 antiguos alumnos de la escuela, y un importante grupo de CEOs, tanto de empresas chinas como de multinacionales en China. La verdad es que ha sido una gran oportunidad para aprender y preguntar. Una de las cosas por las que he estado preguntando, y sobre la que trataba la mesa redonda en la que yo participaba tras mi charla, era Innovación en China. Como siempre, todos tenemos nuestras opiniones y mitos construidos en base a lo que leemos, pero la realidad suele desbordar a la ficción. Mucha humiidad y ganas de aprender es lo que yo he visto. Mucha capacidad para reconocer que todavía es complicado hacer grandes innovaciones que no pasen primero por copiar una idea, pero también un sentimiento de que a pesar de la crisis que viene hay muchas oportunidades de crecimiento interno y hacia nuevos mercados. Una sensación de estar en medio de algo grande, que ya me había llegado el año pasado en Shangai, pero que aquí, en medio de mucha gente que está teniendo grandes, espectaculares éxitos, se ve todavía reforzada y genera una sensación de querer meterse en la fiesta.

Coincidía ademas con el anuncio oficial del lanzamiento de 3G en China, un poco tarde, lo que abre también un importante espacio para hacer cosas nuevas en telecomunicaciones. Muchas charlas sobre las oportunidades en medios y en tecnología, debates sobre el apoyo económico para lograrlo, mucho dinero para invertir y un poco de vertigo ante lo que se le viene encima a Europa en competitividad.

Parece que me tocará venir alguna vez más por aquí en los proximos meses, así que intentaré enterarme un poco mas de cómo van las cosas y contarlo.

17
Nov

Las lecciones de innovación de Obama

Escrito el 17 noviembre 2008 por Ricardo Pérez Garrido en Innovación / Innovation

Aunque ya se ha escrito bastante sobre el papel de la tecnología en la campaña de Obama -y probablemente no me resista en los próximos días a decir algo más al respecto-, me ha parecido muy interesante el análisis de Umair Haque (al que tuvimos como invitado en la presentación en Abril del Estudio sobre el Futuro de los Medios) sobre la estrategia seguida durante la campaña, cómo se ha organizado y conseguido liderar de una manera que no se veía desde hace muchos, muchos años. No se qué pasará con la presidencia, pero es muy interesante la forma de movilizar opiniones, esfuerzos y organización… todo de una forma contraria a la tradición, sin seguir “las reglas” y sin pensar el “lo que se debe hacer”. Me temo que algunas de las estrategias que menciona – sobre todo las que relacionan el tener un fin, un ideal como empresa mas allá del puro hacer dinero- serán clave para sobrevivir en tiempos de crisis. Lo interesante del razonamiento, y lo que lo convierte en un reto para las empresas más tradicionales -bueno, en realidad para todos- es que supone repartir el poder, en lugar de centrarlo en unos pocos. Dejar que las decisiones estén en manos de muchos, en lugar de en los que tienen la firma necesaria. Que las iniciativas puedan surgir de muchos, y sean capaces -también desde el punto de vista de conseguir los recursos- de auto-organizarse. Si nos creemos que es necesaria mayor flexibilidad y agilidad para competir, supongo que algunas de estas fórmulas deberían estar en la agenda al menos de las áreas más innovadoras y experimentales de las mejores empresas… aunque me temo que se queda en eso. Un suponer.
… y todo esto tiene que ver con convergencia, tecnología y cambio social… pues en el tipo de herramientas que hay que utilizar en estas empresas para compartir información y gestionar proyectos. Seguramente muy distintas a las tradicionales. ¿No?

24
Abr

Las compañías más innovadoras

Escrito el 24 abril 2008 por Ricardo Pérez Garrido en Innovación / Innovation

El Newsweek de esta semana contiene su tradicional lista de compañías más innovadoras. Primero y segundo lugar para dos empresas que han capturado nuestra imaginación durante los últimos años, y que tienen dos estilos de gestion y de acercamiento al mercado muy particulares: Apple y Google.

El ranking contiene los datos de crecimiento y evolución financiera de los últimos años, y además el criterio de innovación por el que son más conocidos: Apple por sus productos, Google por su experiencia de usuario. Lo interesante es que ambas se han acercado a los mercados que ahora controlan sin respetar lo más mínimo las reglas por las que éstos funcionaban tradicionalmente.

Han buscado en valores diferentes a los que eran considerados importantes sus ventajas competitivas. Si en los portales y buscadores lo importante era dar más y mas contenido, agregar distintas fuentes y vender toda la publicidad posible desde el primer momento… Google renuncia a esto y busca dar rrapidez y efectividad en la búsqueda de información. Y la consecuencia es poder cobrar por ello. Apple fue capaz de mezclar mejor que nadie tecnología y moda, haciendo que sus productos se vendiesen no solo como artículos de tecnología, sino también como simbolo social.

Claro que lo dificil del tema es ser capaz no solo de ver el mercado de forma diferente, sino también de ejecutarlo, poner a la organización detrás de ese objetivo y lograr dominar el mercado. Imagine que en su organización son capaces de tener esta visión. El mercado del futuro. Pero el problema es que sus ingresos vienen del mercado de hoy. Un problema complejo. Un montón de historias de empresas que han fracasado por ser demasiado buenas haciendo algo que ya nadie necesitaba. ¿Les suena a alguna empresa que conozcan?

22
Feb

Luces en Haro

Escrito el 22 febrero 2008 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

Aunque pueda resultar paradójico, la innovación tiene su hueco
en nuestro acervo cultural. De hecho, la sabiduría popular es capaz de iluminar algunos aspectos clave de cómo se difunden y adoptan las innovaciones. A modo de ejemplo, me van a permitir una breve historia vinculada a mi infancia y a mi región natal, La Rioja.

Enologpq
De niño, una de las expresiones
que más llamaban mi atención era la que afirmaba “ya estamos en Haro, que se
ven las luces”. Esta sentencia, en la que  se afirmaba el buen término de un viaje, me
planteaba una cuestión muy simple: ¿qué tenía de especial el alumbrado público
de la ciudad jarrera?

La respuesta se encontraba en el
lejano año de 1890. En esa fecha Haro se convertía en la primera ciudad española
en contar con alumbrado eléctrico, en estrecha pugna con otra ciudad de fuerte
tradición vitivinícola, Jerez de la Frontera.

 Ambas ciudades son una clara
muestra del primer ingrediente necesario para el éxito de cualquier innovación:
la capacidad de poder permitirse la adopción de la misma. Una capacidad que tiene dos aspectos
complementarios: la posibilidad económica y la posibilidad cultural.

A finales del siglo XIX, Haro era
una de las ciudades más prósperas de España. La fuerte demanda de vino de
calidad por parte de los mercados franceses, afectados en aquel tiempo por la
plaga de la filoxera, permitió un fuerte crecimiento económico de la ciudad
simbolizado por la apertura en 1892 de una sucursal del Banco de España.

Esta amplia disponibilidad de
recursos financieros es la que permite abordar la posibilidad de un nuevo tipo
de alumbrado. O en términos de adopción de innovaciones, solo a partir de una
determinada capacidad adquisitiva es posible la adquisición de productos o
servicios innovadores que, inicialmente suelen tener un coste relativamente
elevado.

Más allá de su potencial
económico, Haro era una ciudad abierta a nuevas ideas. El desarrollo del
ferrocarril en la década de 1860 había creado un canal por el cual nuevas
ideas, provenientes en su mayor parte
de Francia, llegaban a la ciudad. Desde el método bordelés para la elaboración
de vino hasta sofisticadas operaciones financieras que prefiguran los modernos
mercados de futuros y opciones, la ciudad acogía con entusiasmo la innovación.
De hecho, cada novedad introducida,
hacía más sencilla la aceptación de la siguiente en un círculo virtuoso en el
que fermentaban y maduraban las
novedades empresariales y tecnológicas.

Esta capacidad para aprender o
adsorber nuevas ideas, constituye el segundo rasgo que identifica los mercados
susceptibles de adoptar una innovación. En palabras más modernas, la innovación
solo es capaz de germinar en un contexto cultural que la favorezca.

La combinación entre la capacidad
económica y cultural constituye la base sobre la que apoyar la adopción de
innovaciones.  Esta sencilla regla nos
puede permitir una identificación de aquellos mercados potenciales capaces de
aceptar la novedad.

Finalmente, esta potencialidad
económica y cultural deber ser complementada por una condición de la propia
innovación. El  valor aportado y
percibido en la innovación debe ser comparativamente superior al de las
propuestas tradicionales. Un aspecto que por su relevancia merece un
tratamiento específico en futuros posts.

8
Feb

Invención e innovación

Escrito el 8 febrero 2008 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

En nueve de cada diez
conversaciones de café sobre la innovación en España surgen las palabras de Don
Miguel de Unamuno, “que inventen ellos”, como muestra de una aversión congénita
de nuestra sociedad a la innovación.

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Afortunadamente esta referencia
implica una clara confusión entre los términos innovación e invención. La invención supone tan sólo la aparición de
una nueva idea, mientras que la innovación implica su reconocimiento por el
mercado.

Un ejemplo clásico de esta
diferencia se encuentra en la bobilla eléctrica. En nuestra época escolar todos aprendimos que
“Edison inventó la bombilla incandescente”, una afirmación que es totalmente
falsa. La bombilla incandescente fue inventada por Warren de la Rue en 1840.
Sin embargo fue Edison quien identificó los factores clave para su éxito en el
mercado: duración y coste. Tras dos años de investigación centrada en la mejora
de dichos factores, Edison fue capaz de lanzar, la primera lámpara exitosa al
mercado en 1880. La invención había precedido en 40 años a la innovación.

 Otro ejemplo más reciente lo
encontramos en Google. Una de las bases del éxito de esta compañía es su modelo
de publicidad patrocinada comercializado bajo el nombre de AdWords. La sorpresa
surge al comprobar que este modelo fue inventado previamente por Overture, una
compañía que fue finalmente adquirida por Yahoo. Sin embargo, Google fue capaz
de identificar de forma mucho más eficaz la relación entre búsqueda y
publicidad online que el mercado estaba buscando.

Y es que, aunque estén muy relacionadas, la innovación no es lo mismo que la invención.

28
Ene

Innovación: Lecciones Navideñas

Escrito el 28 enero 2008 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

Las pasadas fechas navideñas son propicias para la reflexión. Cuando las luces festivas iluminan nuestras ciudades se plantean cuestiones que, en lo personal y en lo social, hacen referencia al impacto de la figura de Jesús y del Cristianismo, en la definición ética, estética y cultural de nuestra sociedad.

Sin embargo, raras veces nos asomamos al contexto histórico del Cristianismo que, hace más de dos mil años, proporcionó uno de los mejores ejemplos de innovación disruptiva en el campo de las ideas y creencias. Un ejemplo que nos ayuda a comprender donde y como surgen ideas y oportunidades que cambian mercados y sociedades.

El cristianismo nace en Judea, una provincia semiautónoma del Imperio Romano de escasa relevancia frente a vecinos más prósperos como Siria o Egipto. Una posición periférica que permitía la pervivencia de fuertes tradicionales locales asociadas a la cultura judía, junto con la llegada de influencias culturales desde los mundos helenístico, semítico e incluso iranio.

La diversidad cultural convertía a Judea en el lugar ideal para la aparición de un movimiento religioso que incorporase elementos de las distintas creencias que se superponían en este área. Su relativa marginalidad hacía posible una expansión local que no preocupase a las grandes religiones imperantes, a la vez que permitía una primera expansión a través de las comunidades judías dispersas en el oriente romano.

Este mismo esquema se replica en la aparición de ideas, creencias o productos y servicios, que podemos calificar de disruptivos. Muchas de las innovaciones disruptivas aparecen inicialmente en localizaciones marginales, donde confluyen ideas muy diversas, y donde su propia singularidad hace que surjan necesidades específicas.

Estas localizaciones reciben el nombre de nichos. En términos empresariales un nicho es un conjunto de clientes, con un perfil común y, propicios a comprar una novedad. Por ejemplo, aquellos usuarios de líneas aéreas que estaban dispuestos a ver reducido su nivel de servicio a cambio de una reducción paralela en el coste de su billete.

La identificación de nichos es un ejercicio básico para la localización de innovaciones disruptivas. Afortunadamente la investigación a lo largo de la última década ha permitido identificar tres tipologías de nichos que facilitan la búsqueda.

El primero de los nichos potencialmente disruptivos lo constituyen los no clientes. Se trata de un segmento fácil de identificar aunque muy difícil de conquistar por los jugadores tradicionales. Volviendo al origen del cristianismo, la religión oficial romana había dejado de ser atractiva desde el punto de vista espiritual para grandes segmentos de población, -no clientes -, que recibían muy positivamente a nuevas propuestas de origen oriental como los cultos mistéricos.

Los clientes “infraservidos” forman el segundo nicho a considerar. Esta categoría agrupa a clientes actuales no satisfechos que exigen nuevos niveles de servicio. Los primeros pasos del cristianismo tuvieron lugar entre parte de la propia comunidad judía que percibía al cristianismo como una mejora mesiánica de sus creencias tradicionales.

Finalmente el último nicho a seguir está compuesto por los “ultraservidos”. Son clientes actuales que no saben qué hacer con tantas funcionalidades, y que por tanto son susceptibles de ser atraídos por propuestas más simples y de menor coste. Muchos de los creyentes de religiones alternativas al Cristianismo fueron atraídos por la simplicidad de la nueva doctrina, que huía de complejas mitologías.

Estos tres nichos concurrían en Belen de Judá hace 2.000 años. Las creencias disruptivas que allí surgieron cambiaron nuestra civilización para siempre.

14
Ene

Contratando innovadores

Escrito el 14 enero 2008 por Julian de Cabo en Innovación / Innovation

Charlando con dos buenos amigos, que además son directivos en el sector telco, surgió el tema de lo complicado que resulta encontrar personas capaces de gestionar sin sujetarse a credos preestablecidos. De ahí salió esta pregunta que hicieron en una consultora de prestigio a un grupo de aspirantes a incorporarse.

“Suponga usted que conduce su coche biplaza en un día de tormenta espantosa. Al alcanzar una parada de autobús, ve que en ella se encuentran cuatro personas: una mujer anciana que está a punto de morir y necesita que la lleven a un hospital urgentemente, un amigo que le salvó la vida hace tiempo y al que debe todo el reconocimiento del mundo, y una mujer a la que perdió la pista hace tiempo, pero de la que está convencido de que podría ser la mujer de su vida. Es tarde y usted sabe que ya no pasarán más autobuses hasta por la mañana. ¿Qué hace?”

El cuento no tiene la mayor trascendencia probablemente, pero me llamó la atención que parece ser que sólo una minoría da con la respuesta correcta a la primera.

¿Tan difícil es?

9
Ene

Extinciones Masivas

Escrito el 9 enero 2008 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

La historia de la vida en nuestro planeta nos permite comprender algunos puntos oscuros de la dinámica competitiva de las empresas. En concreto, la extinción de los dinosaurios en el periodo cámbrico, hace tan sólo 65 millones de años, arroja ilumina algunos aspectos oscuros de la innovación empresarial.

La explicación más aceptada es que la era de los dinosaurios finalizó con el impacto de un meteorito que altero sustancialmente el clima planetario. Dada la velocidad y profundidad del cambio, el 75% de las especies vegetales y animales desparecieron.

En nuestro entorno económico, una extinción masiva de empresas en un sector puede producirse cuando aparece en el horizonte una innovación disruptiva. De acuerdo al creador de este término, Clayton M. Christensen, una innovación disruptiva es “aquella que transforma perceptiblemente las demandas y necesidades de un mercado dominante y, quebranta el modelo de negocio de los competidores clave de este mercado”.

El equivalente empresarial al meteorito del periodo cretácico es la tecnología. La irrupción de una nueva tecnología puede transformar de forma tan radical los modelos de negocio dominantes dando lugar a una verdadera extinción masiva.

La historia económica abunda en ejemplos de estas extinciones. El frigorífico doméstico acabo con la industria de distribución de hielo. La electricidad puso fin a la era del alumbrado de gas. Y en nuestros días, la digitalización del video está dañando de forma irreversible a los videoclubs.

Sin embargo, más allá de estas extinciones catastróficas, la historia de nuestro planeta muestra otro patrón de extinciones muy distinto. Hace 2.000 millones de años, las cianobacterias comenzaron a basar su metabolismo en lo que hoy denominamos fotosíntesis. Como subproducto de este proceso, estas bacterias emitieron oxígeno a la atmósfera en cantidades cada vez mayores.

Apenas 200 millones de años más tarde, la concentración de oxígeno en la atmósfera superaba el 15%, alterando radicalmente su comportamiento químico. Como resultado de este proceso, todos aquellos microorganismos incapaces de convivir con el oxígeno desaparecieron.

Este tipo de extinción más lenta, pero de igual alcance, tiene también su reflejo en el mundo empresarial. En este caso el papel determinante los juegan los valores sociales. Todos hemos tenido la sensación de que una empresa está caduca, no por qué sus productos o servicios lo estén, si no porque los valores sociales que representa o se sustenta ya no son actuales, o mejor dicho ya actúan de forma viva en nuestro entorno.

Esta falta de adecuación cultural se traduce en dificultades para comprender el mercado, desarrollas nuevas propuestas y atraer nuevo talento. Desde la perspectiva del mundo de la formación, es esta última limitación es la más dramática.

Si se analizan los valores hoy en día caracterizan a la generación más joven destacan términos como autoafirmación, confianza en uno mismo y autoexpresión. El dar cabida a estos valores dentro de las organizaciones es clave para atraer el mejor talento, y como segunda derivada, para comprender un mercado que hace propios estos rasgos definitorios.

La propia historia de la vida nos ha mostrado las dos fuentes de cambios sustanciales en el entorno competitivo: cambios catastróficos provocados por innovaciones disruptivas y cambios graduales determinados por transformaciones sociales. En próximos posts analizaremos en detalles como identificar las señales que nos anuncian estas transformaciones.

11
Dic

Bugs Bunny en Walt Disney

Escrito el 11 diciembre 2007 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

Nadie duda de que la palabra hoy de moda en la gestión empresarial es innovación. Los gurús del management no dejan de hablarnos de la innovación como base para la competitividad, la construcción de organizaciones o de las inversiones que se demandan en investigación, desarrollo e innovación.

Sin embargo, a menudo olvidamos la verdad más simple: la base de la innovación es el talento y la creatividad de las personas. Pues bien, esta creatividad se ve a menudo condicionada por elementos externos de naturaleza muy variada.

Para ilustrar la influencia de estos elementos vamos a viajar hasta Disney World donde se sitúa un curioso experimento. Dos investigadores de la Universidad de Washington seleccionaron varios grupos de visitantes a Disney World. Uno de esos grupos pudo leer un falso anuncio de Disney World donde se destacaba a Bugs Bunny. Otro de los grupos tuvo la oportunidad de leer el mismo anuncio y además ver un cartel de notables dimensiones donde podía verse a Bugs Bunny.

Cuando se les pregunto a estos grupos si habían tenido la oportunidad de estrechar la mano, – o quizás la pata-, al “conejo de la suerte” en su visita a Disney World, las respuestas fueron sorprendentes. Un 30% del primer grupo y un 40% del segundo lo recordaban con total claridad. Un resultado del todo imposible, ya que Buggs Bunny es un personaje que pertenece a Warner Brothers, el principal competidor de Disney.

La moraleja de esta historia es simple. Nuestra memoria no es solo selectiva, si no también es creativa. Un efecto que tiene notables consecuencias a la hora de buscar soluciones alternativas a un problema.

La interpretación negativa nos dice que nuestro propio “esquema mental” restringe nuestra capacidad para buscar soluciones que no encajen en él. La interpretación optimista afirma que podemos estimular nuestra creatividad mediante nuevos estímulos que nos hagan ver incluso aquello que no es posible.

No en vano Ortega y Gasset afirmaba que la metáfora es probablemente la potencia más fértil que el hombre posee.

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