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La batalla por (la superviviencia en) el salón

Escrito el 31 enero 2008 por Julian de Cabo en Dispositivos / Devices

Tras las últimas incorporaciones de dispositivos causadas por la Navidad, el panorama electrónico en el cuarto de estar de casa es desolador. Antes de la llegada de sus Majestades de Oriente teníamos una televisión conectada a una consola, un DVD antiguo con amplificador Dolby Surround y radio, al que hubo que conectar un lector moderno de DVD para poder leer todos los discos modernos que el equipo anterior no reconocía.

Después de las fiestas se han unido a este caos un descodificador de TDT y una segunda videoconsola que, por supuesto, no sustituye a la anterior. Y aunque está por ver qué haremos para acceder desde este conglomerado a la música y fotos almacenadas en la red de datos a la que pertenece un PC cercano, al menos tenemos la suerte de no habernos suscrito a ningún servicio de televisión complementario. Porque de haberlo hecho, tendríamos que ampliar la mesa para poder sumar un nuevo mando a distancia a los ya existentes. No se rían, pero a los cuatro correspondientes a los aparatos electrónicos que he enumerado, hay que sumar el del aire acondicionado y un par de mandos inalámbricos de consola.

Catorce pilas en total, si no fuera porque hay que sumarles las cuatro adicionales que usan el teclado y el ratón del PC. Así que dieciocho pilas. Ni pensar en añadir un grabador de DVD, en consecuencia. Ni un vídeo VHS. No puedo permitir que Al Gore descubra que el calentamiento global está empezando en mi salón. Ni provocar que algún día mis nietos sean verdes y tengan trompetillas en las orejas por culpa de las radiaciones.

Y esto que les cuento no es lo más dramático. Hay algún inconveniente más … como que tras unos días de haberlo dejado todo bien conectado (que tiene su mérito porque son varios kilómetros de cable por delante y detrás de las dos pantallas), ayer me encuentro con un zumbido de fondo extraño al encender la televisión. Pensando que eran interferencias producidas por alguno de los (múltiples) transformadores eléctricos de estos cachivaches electrónicos, me puse a repasar pacientemente el (demencial) esquema de conexiones para descubrir que alguien había conectado la televisión … ¡¡consigo misma!!

Les juro que no es broma: alguno de mis hijos había conectado entre sí las salidas frontales y traseras para altavoces adicionales, y el pobre cacharro protestaba de esa forma por verse forzado a una especie de “autosexo sónico” que, evidentemente, no deseaba. Se ve que como no es una tele de última generación anterior, tiene unos criterios menos permisivos.

Pero lo peor de todo no es esto, sino que tras tanto tiempo dedicado a reflexionar sobre el cambio tecnológico, va a resultar que eso de la batalla por el salón no era lo que yo pensaba.

Y que, visto el espacio que me va quedando, encima la estoy perdiendo.

Comentarios

Jose Enrique Alvarez 31 enero 2008 - 12:08

Querido Julian, no sabes cuanto te comprendo…aunque siento tener que quitarte el merito del calentamiento global…Te pongo en situacion: una tele, dos consolas, dos DVD, un receptor TDT+satelite, una cadena de musica,tropecientos mandos…mi consumo de pilas es casi tan elevado como el tuyo. Pero la diferencia estápero si encima introducimos en la ecuación un niño de 2 años que le encanta tocar todo tipo de botones y que lo más probables es que te deje encendido algún aparato y no te des cuenta (ejemplo, DVD encendido y tele apagada) creo que entonces la balanza cae de mi lado…
De todas formas, chitón, no vaya a ser que el gobierno, al igual que ha subido los impuestos a los todoterrenos porque contaminan más, nos quiera subir el IBI a los tecno-adictos porque gastamos más electricidad.
Y para que contarte el “cable-mess”

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