Ya sé que todo el mundo escribe sobre Apple estos dÃas. Y precisamente esto es lo que me resulta interesante. Se ha convertido en un verdadero icono de la cultura de nuestros dÃas. Ya no se trata de un sÃmbolo de poder adquisitivo o interés pro la moda sino también algo más, una especie de señal de cómo la tecnologÃa se ha metido en nuestras vidas y en nuestra forma de señalar al resto del mundo qué queremos ser y hacer… o algo asÃ.
Me ha llamado la atención ver un artÃculo de Steven Levitt dedicado a la bajada de precios del iPhone en el NYT. Levitt es uno de los autores de Freakonomics, uno de los libros más vendidos en los últimos años en Estados Unidos y cuyo tema principal es la divulgación sobre algunas de las cosas que están pasando en investigación dentro de la economÃa que se relacionan con la vida diaria y las decisiones cotidianas que tomamos. Su columna en el New York Times y sus apariciones en Televisión han convertido a los autores en una especie de estrellas académicas-mediáticas, lo cual, siendo el origen de Levitt la universidad (proveniente de Harvard y MIT, actualmente en Chicago), no es muy común. Pero tampoco lo es su preocupación sobre la vida diaria de la gente y cómo toman decisiones. Pero volvamos al interés de este académico en la polÃtica de precios de Apple. No solo denota su importancia en los medios y lo bien que lo han vuelto a hacer desde Apple, sino que de verdad se ha convertido en un tema importante para la sociedad. Levitt propone que una de las alternativas hubise sido ofrecer un descuento de 200 dólares a todos los compradores iniciales, aunque reconoce que, después de tanto debate, no está claro cual es la opción “correcta” ya que sabemos muy poco de precios. Aunque también reconoce que la opción de Jobs no ha sido la más tradicional, pero sà seguramente la más efectiva de cara a los medios.
Lo cierto es que no recuerdo una reacción asà con ningún lanzamiento de un teléfono móvil. Apenas con las nuevas versiones de Windows, y cada vez menos, o con alguna consola de videojuegos, pero también cada vez menos. Desde Apple se han colado en la información que reciben millones de personas en todo el mundo, aunque no estén todavÃa entre sus preferencias de compra. Pero seguramente este trabajo de imagen, de relación emocional de un cliente con la tecnologÃa que utiliza dará sus frutos, como ya lo ha hecho con el iPod.
Finalmente, y para eliminar las dudas sobre su éxito, desde Apple anunciaban estos dÃas que habÃan alcanzado el millón de unidades vendidas, y que su nuevo objetivo eran 2 millones hasta el nuevo año, ni más ni menos que doblando sus previsiones. Como siempre uno podrÃa preguntarse qué hacen Nokia o la misma Microsoft para contrarestar estos movimientos. Sea lo que sea que estén haciendo está claro que al menos en la parte de imagen pública Apple les está ganando por la mano. Y entrando en el imaginario popular un escalón más arriba.


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