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Nov

No sé si se trata de que estamos en el 25 aniversario, o de simples casualidades, pero vuelvo a oir hablar bastante del Pc en estos últimos tiempos, lo que me lleva a pensar en ellos. Y cada vez que pienso veo un nuevo ángulo desde el que enfocar la cuestión. Tal vez por el papel que “la maquinita” ha tenido en mi vida. ¿O en la de todos?

Releyendo esta mañana el comentario de ayer me doy cuenta del poco partido que saqué del tema, que da para mucho más. Porque no caí en que hay una especie de “continuo curioso” entre las máquinas que tuve. No sé si al amable lector le tocó vivir una experiencia parecida, pero en mi caso la historia es así:

Arranqué en un 286 con 1 Mb de RAM y 20 de disco duro con VGA en blanco y negro. De ahí pasé a un 386SX 20 MHz con color, 4 Mb de RAM, 40 Megas de disco y color porque había llegado Windows. El siguiente salto fue un impresionante 386 a 33 MHz con 8 Mb de RAM, 40 Mb de disco y un “kit multimedia Sounblaster Pro” con CD que convirtió mi Pc en una experiencia increíble; en él entro mi primer modem a 2.400 baudios. En el salto al 486 33 MHz con 16 Mb de RAM y 120 MB de disco duro el cambio de prestaciones fue espectacular. Cuando pasamos al Pentium de 120 Mhz me encontré con que mi estupenda placa Intel llevaba integrado el sonido. Windows 95 me hizo llegar hasta los 64 Megas de RAM y 500 Megas de disco duro pero merecía la pena por la mejora que trajo a la usabilidad.
Y es curioso porque a partir de ahí tengo recuerdos más borrosos. Tal vez porque entré en el paralelo fijo/portátil que lo desdibujó todo un poco, tal vez porque los sistemas operativos evolucionaron de un modo menos llamativo, pero el caso es que los siguientes saltos los veo más cortos. Sólo recuerdo cosas como que el Pentium II tuvo la potencia necesaria para experimentar con un sistema de reconocimiento de voz que finalmente no llegué a adoptar del todo. Eso, y que se abrió una carrera por el megahertzio que nunca noté tanto como habíamos notado los cambios de generación anteriores.
Así hasta que este fin de semana monté una nueva máquina sobre un procesador Intel Core 2 Duo donde he vuelto a ver un salto real en prestaciones. Tanto, que hasta empiezo a sentir curiosidad por ver qué trae el dichoso Windows Vista … toda una vergüenza con los años que va uno teniendo, pero no queda más remedio que admitir que en mi vida hubo un antes y un después de la combinación Pc-José Mario.

Comentarios

Miguel 21 Noviembre 2006 - 22:16

Recuerdo esos mismos pcs (y hasta un 8086, creo que era). Y el tono del recuerdo es como gris, por mucho que nos excitara en aquel momento.

Sin embargo, antes que eso tuve un Spectrum de Sinclair y lo recuerdo como algo sofisticado, casi glamouroso.

Si que dan para más estos recuerdos, pero que viejos nos hacen sentir.

Por cierto, por volver a machacar el tema, creo que en los moviles estamos a la altura del 286/386, soportando a duras penas Windows.

Julian de Cabo 21 Noviembre 2006 - 23:38

No se me había ocurrido plantearlo así, Miguel … pero la imagen es buena. Los teléfonos como 286 de aquellos años, que nos parecen la bomba pero no están al 10% de lo que harán.

Ojalá el tiempo lo confirme.

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