Soy consciente de que un tÃtulo como este que uso hoy trae recuerdos a los que forman parte de mi generación. En concreto se recuerda a Paco Costas y aquel programa en TV donde se nos explicaba como conducir de un modo más seguro sin amenazarnos con que nos quirarÃan todos los puntos que no se pueden retirar a los que vienen de fuera a hacer carreras por las vÃas públicas. Y lo dejo aquà porque me desvÃo.
En este caso, “segunda oportunidad” es una idea que forma parte de una de las frases más demoledoras que he oÃdo en mi vida. Me refiero a aquella con la que GarcÃa Márquez cerraba “Cien Años de Soledad” … “y comprendió que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tendrÃan una segunda oportunidad sobre la tierra”. Decir que la novela me impresionó y que la frase me ha acompañado toda mi vida también escapa a lo que deberÃa ser el propósito de un comentario en un blog de tecnologÃa. Debe ser que es Lunes. Retomo el hilo por segunda vez.
El caso es que la idea de segunda oportunidad me ha parecido siempre próxima a la de “afición”, al menos en el sentido de que para mucha gente, sus aficiones constituyen un segundo modo de vivir la vida. Una segunda oportunidad mucho más grata que la primera. Y desde que conozco la red, sé que parte de su potencia viene dada por esa capacidad de “ampliar fronteras” que tiene para las personas permitiéndoles no sólo romper barreras fÃsicas, sino también de tiempo. Y por si ello fuera poco, empieza a estar claro lo sencillo que resultan los fenómenos de autoidentificación sobre Internet, que son la explicación última de que se formen espontáneamente comunidades en torno a los temas más variopintos.
Cómo se articulan, se segmentan, se deshacen …o se explotan, forma parte de algo que empezamos a estudiar ahora y que no siempre sigue las mismas reglas del mundo fÃsico. Pero el punto de partida, estoy convencido, no es otro que esa incesante búsqueda de espacios de felicidad en la vida. Mucha de esa gente que nunca vio los programas de Paco Costas o leyó a GarcÃa Márquez se aglutina en la red buscando esa segunda oportunidad.
¿La encontrarán?


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