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March 07, 2007 La tradición no escrita dicta que cada nueva entrega de un sistema operativo de Microsoft viene envuelta en polémica. Unas veces se trata del incumplimiento de plazos, otra de la tecnología empleada, otra por la política de licencias. Es un poco igual; lo que importa es que se termina por abrir una discusión que nunca supe si contribuye o no al mejor conocimiento de la nueva criatura. Aun recuerdo aquel verano en que un periódico nacional hablaba de la característica "enchufar y jugar" de Windows 95. El becario al servicio de la comunicación. Retomo el hilo, que me pierdo. A lo que iba hoy es a que ni tengo la sensación de que esta entrega esté siendo tan comentada en prensa general, ni oigo demasiadas conversaciones entre personas relacionadas con el sector, ni veo entusiasmo en nadie. Y sin embargo sí leo comentarios de personas que llevan meses probando la combinación Windows Vista-Office 2007 y que siguen sin estar cómodas. Esto me recuerda mi particular calvario con las animaciones de Power Point 2.003, que me trajeron tan loco que tuve que reinstalarme en casa una versión anterior para poder ser productivo mientras pasaba mi particular travesía del desierto. Sin ánimo de ponerme al frente de ninguna manifestación, en mi caso la combinación de algunas características de este cambio, junto a la proliferación de servicios en Internet y lo atractivo de los nuevos Apple basados en Intel están haciendo que me plantee que la siguiente máquina que entre en casa sea un Apple Mini. He dado una oportunidad a Linux desde hace tres años y mi conclusión es que lo dejo en el servidor y en alguna otra máquina específica, pero que no me resulta cómodo como sistema de escritorio. Lo he tenido en paralelo con una máquina XP y terminaba yendo a ésta a la menor excusa. Así que en cuanto haya una buena oportunidad, veremos qué da de sí el mundo del señor Jobs. Y tu, querido lector … ¿hasta donde piensas llegar hoy? December 20, 2006 The software-as-service proposition has been around for some time already. But with the popularization of initiatives like Apps for your domain from Google, it is time for SaS to become mainstream and reach the business press, leving behind the IT rooms. One of the keystones to mark a new technology as something to look at is the moment it reaches the pages of The Economist. Not that this is the first time, or that it will really bring a big change, but it presents sort of a "mature enough" value to many readers and decision makers around the world. And this article in The Economist deals with software becoming a common service that can be paid for time, compsumption... like any utility. Well, that is not news, the discussion on these issues has been big since the article "IT Doesn't Matter". My answer is that, at this moment, complex applications are being offered as services, and the trend is affecting some key services with more and more flexibility, and -what is more important- integration capabilities. That means space for innovation outside and inside companies, using technology and flexibility as drivers, like never before. Apparently the opportunities for those willing to provide services for small and medium sized companies are not over with Salesforce.com or Research in Motion. Maybe there is some space for innovation here, and an interesting one not only for Google or Microsoft. What do you think? Is this really new or just a consequence of communication and storage costs going down? July 13, 2006 Era la época de los primeros PC y del MS-DOS en la que se hizo habitual la costumbre de denominar con números a las diferentes versiones de cada producto. En aquellos tiempos, encontrarse con una caja que decía "WorPerfect 4.2" nos daba algunas claves a priori sobre el producto. En este ejemplo, suponíamos que llevaba cuatro "entregas grandes" (no se me ocurre mejor modo de traducir "major releases") y al menos dos revisiones de esa cuarta gran entrega. De ahí el cuatro y el dos, separados por su punto. Si la siguiente versión era 5 sería la 5.0 indicando que no se trataba de un simple repaso sino de algo enteramente nuevo. De ahí, mil anécdotas divertidas como la de un "dBase II" de la que nunca hubo un "dBase I" ... como forma de que el mercado percibiera en el producto una madurez que no tenía. Y eso fue así hasta que Windows 95 lo cambió, como modo declarado de poner muchísima distancia con la versión 3.1 anterior. Microsoft quiso dejar constancia de que no era un "Windows 4.0" sino algo de mucha mayor importancia. Y no sé si consciente o inconscientemente, optó por un tipo de codificación similar al empleado desde tiempo inmemorial por la industria americana del automóvil, donde era corriente hablar de un Ford Mustang del 73 o de un Lincoln Continental del 82. Esa nueva línea fue seguida por la industria durante años, continuando con la saga 95-98-2000 marcada desde Redmond, y que duró hasta xp, que tal vez fuera un pseudo acrónimo de "eXPanded". No lo sé. Pero lo que si les confieso hoy es que me parecía más comprensible lo que se hacía antes. ¿Será otro síntoma de mi edad?. May 24, 2006 Uno de los efectos poco analizados por la literatura "digital" es el de las consecuencias personales de la obsolescencia programada, que en algunos casos hemos descrito en este blog. April 28, 2006 Ayer, durante la presentación de Google Maps tuve la fortuna de charlar un buen rato con uno de los ingenieros de Google que llevan tiempo en la compañía y están dedicados a liderar un equipo de desarrollo. Omitiré nombre y tipo de tecnología porque no hacen al caso. March 24, 2006 Por más que nuestra línea de trabajo con el blog intenta ser intemporal y razonablemente aislada de la actualidad o el análisis periodístico diario, hay ocasiones en que uno siente que, por más que se resista, acaba entrando en algunos temas. Es tan inevitable como que el sol saga y se ponga cada día. Espero que esa introducción me libere de cargas de culpabilidad por terminar la semana haciendo una referencia inevitable al retraso de Windows Vista. March 13, 2006 Supongo que lo de revisar papeles en el despacho es un deporte de riesgo que no sólo practicamos los profesores. Hubo momentos en mi vida en que llegué a pensar que se reproducían, dada la fantástica capacidad de reaparecer de determinadas cosas que uno creía tiradas a la basura décadas atrás. El caso es que en plena revisión de papelotes, apareció un clasificador de diskettes que debí dejar guardado en algún lugar de mi despacho con versiones antiguas de software que uno guarda "por si las moscas". Y al abrirlo aparecieron reliquias como el Framework III original con el que empecé a dar clase hace más de una década, versiones 3.0 y 3.1 de Windows, e incluso una copia no sé cómo de legal de un programa maravilloso que se llamaba Harvard Graphics, con el que se podían hacer las mejores presentaciones gráficas que uno pueda imaginar. De ahí a sentir la tentación de escribir un comentario sobre lo poco que hemos avanzado en una década va un camino corto. Pero como me lo pensé dos veces, llegué a la conclusión de que resulta más interesante mirar hacia adelante. Pero eso sí, con ese punto de partida, y habiendo mirado largamente el material que tenía en la mano, la pregunta que uno acaba por hacerse es ¿cómo de diferente puede llegar a ser ese futuro? Y a poco que se piense con detenimiento, la conclusión es clara: el futuro acabará siendo diferente de lo que conocemos hoy en algunas cosas, pero probablemente muy similar en otras. Si hacemos el análisis desde la óptica de las aplicaciones ofimáticas es difícil pensar que veamos muchos cambios. Llevan años de evolución, y es difícil que puedan añadir alguna novedad relevante para una base de usuarios que lleva ya varias versiones sin usar ni una de las nuevas características que justifican el cambio entre versiones. Algo parecido sucede con el sistema operativo, cuya utilidad real es desconocida para una buena parte de la generación actual de usuarios. Otras categorías han hecho algo tan simple como desaparecer. O casi. A medida que el sistema operativo engordaba tragándose al compresor de archivos, al analizador de discos y a casi todas las "utilidades" que usábamos hace una década. Aquellas PcTools o Norton Utilities son casi sólo un recuerdo en la memoria de unos pocos. Y la situación resulta un tanto paradójica: el sistema operativo engorda para desaparecer. Sin embargo, es claro que hoy existen necesidades que no estaban presentes hace una década. Tal vez una de ellas sea precisamente algo que me ayude a clasificar y mantener ordenada una información digital que tiene ya un fondo de diez o doce años. O algo que me ayude a mantener la consistencia entre las "vistas de un mismo paisaje" que mantengo en mi móvil, mi PDA y mi Pc de sobremesa. O algo que me permita acceder cómodamente a mis datos allá donde estemos ellos y yo. ¿Les suena que algo de eso vaya a venir incluido en la "siguiente versión"? La verdad es que a veces uno llega a creer que trabaja en el ámbito de "la divergencia". Especialmente cuando contrapone los proyectos de parte de la industria con las necesidades de sus clientes. February 28, 2006 Hace muchos años que alguien me dijo aquella frase de que "lo que más vale en términos de Marketing es ser dueño de una palabra en la cabeza de tu cliente". Tantos que ni recuerdo quien fue. Pero me sigue pareciendo una idea válida en muchas ocasiones. Si uno es capaz de crear esa asociación levanta una barrera que complica sobremanera la vida a sus competidores presentes y futuros. Centrándonos en nuestro mercado, tal vez uno de los ejemplos más potentes sea la marca Windows. Tanto que, incluso los que somos profesionales, caemos una y otra vez en aceptar que Windows es un sistema operativo, por más que sepamos que nunca ha sido así. Windows, como diría el gallego de Airbag, es un "conceto". Y me intento explicar antes de que me tiren piedras (aunque sean virtuales). Si miramos a nuestro alrededor hoy, Windows pueden ser varias cosas, que abarcan desde un sistema para dispositivos de bolsillo inicialmente conocido como Windows CE (Consumer Electronics) que hoy se llama Windows Mobile y que tiene poco o nada que ver con el siguiente escalón, que se llama Windows XP Home Edition, que es un sistema operativo para Pc's domésticos parecido al Windows XP Professional, que a su vez es un sistema Pc para usuario corporativo que resulta un cliente ideal para Windows 2003 Small Business Server (un sistema operativo de red pequeña) si el usuario trabaja en una Pyme o para Windows Server 2003 (sistema de red para gran empresa) si trabaja en una gran compañía. Todos esta retahíla de productos NO son versiones de un mismo sistema como uno podría pensar, sino sistemas que son casi completamente diferentes entre sí. Y así ha sido desde siempre. Si nos situáramos unos años más atrás, veríamos como ese escalado de producto sería -por poner un ejemplo- el formado por Windows CE - Windows 95 - Windows NT Wokstation - Windows NT Small Business - Windows NT Advanced Server para la misma escala de cliente/dispositivo que vimos antes. Al menos 5 sistemas técnicamente distintos. Pero como diría nuestro gallego, un solo "conceto" en la cabeza del cliente. Que ahí es donde está la potencia de la idea en términos de Marketing. Los que hemos sido clientes de la compañía de Redmond siempre hemos comprado Windows como un todo, por más que supiéramos que "no era verdad". Y traigo esta historia a colación porque estando próxima la salida de "Windows Vista", parece ser que Microsoft irá un paso más lejos, utilizando la submarca "Vista" para las siete líneas de producto que piensa poner en mercado, de forma que la idea de homogeneidad sea aun mayor que hoy. Lo que resulta verdaderamente fantástico si lo pensamos bien. No sólo añaden una versión radicalmente nueva (la "Ultímate Edition") a las que conocemos hoy, sino que lo hacen de modo que aun lo veamos todo más compacto incluso que en la gama anterior. Tenía razón el gallego. February 23, 2006 Pese a que tenemos como política no hablar de nuestro día a día en el blog, en esta ocasión me salto la norma durante un par de frases a los solos efectos de contextualizar el comentario, y dado que tiene interés. La historia que cuento hoy tiene su origen en un curso de tecnología para directivos no técnicos. Un programa que hicimos una vez en el año 95, y que sacábamos a la luz este año, a petición de algunas empresas. Lo que de por sí es todo un síntoma, aunque ya me esté yendo "hacia un lado". December 20, 2005 En la lucha por acuñar términos, tenemos el penúltimo: Web 3.0. Se supone que hace referencia al paso de las herramientas que han originado la Web 2.0 hacia el entorno empresarial, algo de lo que ya había hablado en este foro anteriormente. John Hagel, famoso por sus libros de gestión (del que también he hablado aquí) publica una referencia al tema en la que no solo incide en este cambio, sino que vuelve a expresar la necesidad para la mayoría de estos proveedores de software de buscar modelos de negocio adicionales / alternativos a la publicidad. En la base de estas discusiones está el nuevo papel del CIO y de la tecnología dentro de la empresa, así como la necesidad de fomentar la innovación y la rápida adaptación de los sistemas al cambio en los mercados. No se concibe para los próximos años una organización que pueda permitirse seguir estancada en las relaciones tradicionales entre departamentos, donde las jerarquías sean inamovibles y el poder del cambio venga solo desde arriba. La expresión más concreta la encontraremos en la forma de trabajar y en el apoyo que van a necesitar las organizaciones desde los departamentos de sistemas. Es una gran oportunidad para los emprendedores, como dice Hagel, pero también un enorme reto organizativo para la mayoría de las empresas del sector, que deben aprender a moverse mucho más rápido, a integrar en sus decisiones a agentes que antes eran solamente "organizaciones de soporte" y a dar prioridad a la innovación sobre la cuenta de resultados inmediata. Muchos dirán "más de lo mismo", pero mirando un poco a los líderes veremos que el cambio tiene que ser, esta vez, de verdad. November 02, 2005 Hace no muchos días que caí en la cuenta de que en mi vida como usuario de informática se van cruzando dos fenómenos cuyo crecimiento viene siendo sostenido en el tiempo. October 11, 2005 Como hijo de médico, conozco el juramento hipocrático desde que aprendí a leer. Aún está colgado en una sala de la consulta de mi padre. Irónicamente, justo encima del ordenador. De acuerdo con aquel juramento, que por supuesto nada tiene que ver con Hipócrates, el médico si actuaba debía estar seguro de al menos ser útil o no dañar. El principio enunciado en griego pasó luego al mundo latino como "primum non nocere", o lo que es lo mismo, ante todo no dañar. De su pervivencia hasta nuestros días puede que sea responsable su gran coincidencia con principios de la moral judeo cristiana, pero esa sería otra batalla. El caso es que algún profesor de nuestro departamento de Sistemas (creo recordar que Carlos Sáez) acuñó hace años como norma número uno del cuidado de los sistemas personales un "Si funciona no lo arregle" que hemos venido usando desde entonces como broma. Absolutamente equivalente al adagio latino. Lástima que los actuales sistemas de autodiagnóstico por Internet estén tan lejos de esta doctrina como para no entender que sin el driver de la tarjeta gráfica una imagen no se ve, y que si la imagen no se ve, lo bien que vaya para el resto del software no suele ser consuelo para el atribulado usuario. |
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