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January 22, 2008
Llevaba sin comprar CD's vírgenes hasta hace un par de semanas. Y si debo decir la verdad, cuando pagué los 7,50 euros que me pidieron por 25 de ellos, me resultó una sorpresa agradable, porque tenía la borrosa impresión de que los últimos me habían salido por algo más de 10 euros.
Pero como se ha hablado tanto del canon digital, se me ocurrió mirar la factura, y todavía no me he repuesto de la impresión. Dice: "CDR 80 min 2,07 Euros, Canon Ley Prop. 4,40 Euros". Es decir, que de los 7,50 euros que pagué, 4,40 son a causa del canon, 1,03 corresponden al IVA, y el precio real son esos ridículos 2,07 Euros que escasamente superan una cuarta parte del total.

Debe ser que las cosas escuecen mucho más cuando se tiene el tiempo de meditar sobre un caso concreto. Pero me parece que voy a buscarme una de esas webs portuguesas donde se pueden comprar sin pasar por un disparate como el que acabo de describir. Porque, para quien no lo sepa, en el país vecino no existe canon digital, y el IVA se paga en origen tal como marca la ley comunitaria. Sólo con ser un poco previsores, evitaremos que nos tomen el pelo.
Porque, visto sobre papel y pagado con nuestra cartera, esto del canon no forma parte de un debate riguroso sobre la propiedad intelectual, sino que se nos queda en una simple, triste y ridícula tomadura de pelo.
June 20, 2007
Cuentan las crónicas que un mendigo que sólo tenía un mendrugo de pan correoso, llegó al zoco una mañana, y acercándose al puesto de un buñolero, puso su mendrugo sobre la sartén, hasta que el vapor que desprendía ablandó su trozo de pan.
Cuando iba a morderlo, el buñolero le exigió que le pagara, cosa que el mendigo no podía hacer puesto que no tenía dinero. La discusión terminó con ambos hombres delante del califa, que era un hombre justo.
Después de escuchar con atención la historia, el califa pidió a su visir que le trajera una moneda de oro. La tomó en su mano, la dejó caer sobre la mesa de mármol, y cuando se apagó su tintineo, la guardó en el bolsillo de la túnica y mirando a los litigantes les dijo: "estás pagado, buñolero".
Y el caso es que pensaba hablar de la obsesión de algunas empresas por cobrar siempre la música que oímos. Debo tener un día tonto.
June 28, 2006
Pocas veces nos hacemos eco de publicaciones específicas, y cuando lo hacemos, intentamos que quebrantar nuestras propias reglas tenga sentido. Pero es que esta es una de esas ocasiones absolutamente irresistibles.
Les hablo hoy de la entrevista a Bill Gates referenciada por Periodista DIgital y que procede en primera instancia de Wall Street Journal. Y no porque sea especialmente profunda, ni demasiado adoctrinadora. Ni siquiera se refiere a la donación hecha por Warren Buffett a la Fundación Gates que tanto ha dado que hablar estos últimos días. Confieso que lo que me resulta delicioso de esta entrevista es lo que comenta el fundador de Microsoft sobre sus hábitos como internauta.
Para empezar, no duda en hablar de lo interesante que le resultan iniciativas de la competencia, como el portal de video Youtube, al que acude para ver "conferencias de Física" o "partidos de los Harlem GlobeTrotters". De por si, una afirmación interesante sobre el background del que probablemente ha sido uno de los hombres clave del siglo XX.
Pero lo que impacta seriamente es su respuesta cuando el periodista le pregunta si conocía que los elementos descargados de esos sitios eran considerados como robados. La respuesta de Gates es, literalmente, "Stolen's a strong word. It's copyrighted content that the owner wasn't paid for. So yes."
Tan impactante de por si, que no haré un comentario demasiado largo, ni demasiado extremo. Sólo dejo aquí la frase junto con la reflexión siguiente: si este tema parece dudoso incluso para el hombre que más dinero ha hecho en el mundo explotando estos derechos, deberíamos reflexionar sobre ello con mucho más rigor del que habitualmente lo hacemos. No se pueden afrontar los años venideros con una falta de claridad tan grande en un tema que es crítico para el futuro. No es bueno para nadie.
March 06, 2006
En esto de internet el buscar información que sirva para algo es cada vez más complicado. A pesar de que todo el mundo está seguro de que es más facil que nunca encontrar información sobre casi cualquier tema, lo que no está tan claro es la calidad de esta información. Se trata de un tema recurrente en las discusiones sobre la validez del modelo de sociedad hacia el que vamos, que impacta en la forma en que nos enteramos de las cosas, los universitarios (y no solo ellos) preparan sus trabajos, los niños hacen sus deberes.
Un artículo del Wall Street Journal de la semana pasada, mencionado por Nick Carr, vuelve a tratar el tema de la originalidad de los contenidos en internet.
Básicamente el artículo describe el mercado de generación de contenidos para páginas web, cada vez más grande y donde el calificativo "original" se aplica de una forma, digamos, flexible. El periodista describe su proceso para conseguir un contrato online para generar contenido, y cómo parte de su tarea es modificar textos extraídos de otras páginas (instituciones, periódicos...), por supuesto sin citas ni otras tonterías del estilo.
Julián hablaba hace algún tiempo de "la verdad por consenso". Lo cierto es que encontrar algo nuevo se hace cada vez más dificil. Encontrar algo fiable mucho más. Generar la capacidad para discernir qué es lo que puedo creer y lo que no, que instituciones son fiables y qué grupos o individuos solamente "reciclan" puede llegar a convertirse en una tarea compleja.
La discusión llega al mismo punto: ¿Qué debemos proteger y cómo? Con la particularidad de que, a la velocidad que van las cosas, hay que generar sistemas flexibles y eficientes, para evitar episodios como el que ha vivido Research In Motion, que ha tenido que llegar a un acuerdo extrajudicial por más de 600 millones de dólares. Y no por que haya estafado a nadie, sino para librarse de una demanda sobre propiedad intelectual relacionada con su producto estrella, Blackberry. Y esto a pesar de que la demanda se basaba en aprovecharse de la lentitud del sistema de patentes, que reconoce que ha cometido un error.
Así, la lentitud del sistema se emplea para "achuchar" a un equipo que ha sabido innovar y desarrollar un mercado dando al cliente lo que quiere (facil, rapido, fiable... seguramente no muy bonito, pero qué importa). La lucha entre innovación y protección de la propiedad parece estar en una nueva encrucijada, y a pesar de las voces (gritos) a favor y en contra de un cambio no se han encontrado todavía propuestas satisfactorias. ¿al proteccionismo? ¿o quizás queremos el "todo vale"?
December 13, 2005
Uno de los temas más apasionantes traídos de la mano por el cambio social que vivimos, es el de la regulación de la propiedad intelectual. Tanto es así que el debate se ha vuelto público, y está abarcando desde la aparición de nuevos tipos de licencia de contenidos hasta debates muy extremos sobre las limitaciones que debería o no llevar implícito el derecho de propiedad como tal, pasando por la colección de epítetos que desde todo ámbito se lanzan sobre la SGAE, la RIAA o instituciones equivalentes en cualquier país occidental.
Todo ello enormemente interesante, y necesitado de una revisión en profundidad, dado que la normativa que intentamos aplicar hoy tuvo origen en un entorno técnico y social absolutamente diferente al presente, lo que hace más que aconsejable proceder a su ordenada reconsideración.
Pero frente a quienes se acercan al debate desde posturas apocalípticas que nos proclaman el fin de los tiempos conocidos y la apertura de un periodo donde todos los hombres seremos redimidos mediante la compartición de un conocimiento que no tendrá limitaciones en cuanto a su disponibilidad, no estaría de más recordar que hay elementos de mucho peso al fondo de este debate, que aconsejan -como mínimo- actuar con exquisita prudencia.
Y por no alargar más el comentario de hoy, conviene precisar que la consideración del derecho de propiedad como elemento fundamental de nuestro pacto social data ni más ni menos que de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 cuando afirma que "(...) Estos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión . (...)". No parece que sea una construcción de procedencia reaccionaria, sino más bien uno de los pilares sobre la que se construyó todo el progreso social que vino en los dos últimos siglos.
Dicho esto, tengo en contra al 80% de la opinión sobre la materia, que anda en ver cómo cambiar el sistema existente por uno donde en lugar de pagar el canon de la SGAE nos den premios al que mejores ratios de descarga obtenga del Emule. Así que, por terminar las cosas con ecuanimidad, falta por poner en contra al 20% restante que son los que piensan que lo de las fotocopiadoras es un logro, lo del canon del CD resulta ecuánime y que la solución al problema pasa por instaurar la ley del Talión para cortar la mano a quien se pille comprando en la manta.
A ellos tal vez merezca la pena recordarles un par de cosas. La primera, que probablemente ganarían más dinero si se atrevieran a hacer negocio con todos sus activos y no sólo con las últimas novedades. La segunda, que las limitaciones temporales de derechos de copia que tienen su origen en los ritmos de producción y consumo de hace cien años probablemente son exageradas en los tiempos que corren. Y seguro que bastantes cosas más.
Y teniendo claro que este post no es de los que vale para hacer amigos, espero que al menos sirva para que alguien tome conciencia de que los problemas complejos y serios que tocan instituciones esenciales en una sociedad no pueden ser resueltos ni desde la ligereza del todo vale, ni desde la chapuza de cobro sin que importe cobrar a quien no debo.
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