Archivo de la Categoría ‘Tecnologías convergentes / Convergent technologies’

15
Dic

Ponga un cluster en su PC

Escrito el 15 diciembre 2005 por Salvador Aragón Álvarez en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Tras una serie de post sobre la naturaleza de la convergencia conviene volver la mirada sobre algunos de los desarrollos tecnológicos que van a determinar, gracias a la siempre loada Ley de Moore, el desarrollo de los nuevos dispositivos convergentes.

Ya hemos hablado en ocasiones anteriores de como es posible agrupar humildes PC’s para construir el equivalente a un sumpercomputador. Desarrollos como Beowulf han permito poner esta tecnología al alcance de usuarios.

A partir de estas experiencias, la industria de los microprocesadores ha decidido seguir su propia vía hacia la “clusterización”, un camino que pasa por los chips multi-núcleo (multicore chips). Tanto Intel como AMD ya comercializan microprocesadores con doble núcleo, y ambos han anunciado que para 2007 lanzarán al mercado chips que integren cuatro núcleos.

La ventaja de estos chips multi-núcleo estriba, al igual que ocurre en los clusters, en la multitarea. Asignando tareas o incluso aplicaciones específicas a cada núcleo, sería posible eliminar los tiempos de espera en procesamientos, e incrementar espectacularmente el rendimiento de nuestros PCs.

Esta progresiva especialización puede llevar a una transformación radical del PC. Disponiendo de núcleos específicos para audio o video, el salto del PC hacia una plataforma que tome el control de nuestro ocio digital se ve notablemente facilitado. Toda una amenaza para los dispositivos más especializados que como consolas o reproductores digitales domésticos, que hasta ahora aprecian como los mejores posicionados en la batalla del salón.

Y es que finalmente, en vez de poner un cluster en nuestro salón, quizás tengamos un cluster en nuestro PC.

1
Dic

Al analizar en pasados post el papel de la innovación surgieron con fuerza los cambios que se estaban produciendo en el ámbito de los reproductores digitales portatiles (RDP). Un RDP puede ser definidoc omo un dispositivo que almacena, organiza y reproduce contenidos digitales. Entre ellos destacan por su grado de uso los orientados hacia la reproducción de audio, cuyo crecimiento en los últimos años solo puede ser calificado de exponencial. Sin en el año 2002 se vendieron apenas 700.000 unidades, en el año 2004 sus ventas superaron los 28 millones de unidades.

Dentro de los DRP pueden distinguirse tres categoría claramente diferenciadas: reproductores CD/DVD, reproductores flash y reproductores de disco duro. Los primeros en aparecer fueron los reproductores portátiles de CD que pronto incorporaron la posibilidad d e reproducir los nuevos formatos digitales de audio (mp3. WMA, AAC, APE, OGG, etc.).

Tras los reproductores basados en soporte removible tipo CD o DVD, el mercado vio aparcer los primeros dispositivos basados en memorias flash, caracterizados por una baja capacidad de almacenamiento compensada por sus pequeñas dimensiones y consumo. Por último, sobre todo de la mano de Apple y su iPod, el mnercado ha podido disponer de RDP de gran capacidad con almacanmaiento basado en un pequeño disco duro.

La extensión de esta categoría de resproductores al mundo del video ha tenido que esperar hasta la disponibilidad de tecnologías de visualización de bajo consumo y coste. De hecho, en el apartado del video todavia predomina la aproximación basada en el DVD tradicional centranda en contextos semi-móviles como es el caso del automóvil.

Desde la óptica de la convergencia digital presenta mayor interés la evolución de los reproductores flash y de disco duro. Su crecimiento confirma el paulatino desplazamiento de los dispositivos que hacen uso de medios de almacenamiento mecánico por aquellos basados en memorias de estado sólido. Esta substitución esta siendo sido reforzada por el papel que estos dispositivos han jugado en la distribución de contenidos a través de Internet tanto en su forma legal (venta por descarga) como ilegal (descargas peer to peer).

Y es que como intuyo Moore, el camnio d ela digitalización pasa de forma ineludible por la miniaturización, y la portabilidad que ello conlleva.

30
Nov

Con la esperanza de que el argumento valga de algo a nuestros lectores, haremos hoy un comentario rápido sobre el tema de la productividad, confesando que llega de la mano del enésimo comentario oído días atrás sobre el desfase entre el ritmo de nuestro país y los de nuestro entorno próximo.

Hay dos datos que merece la pena retener para tener clara una valoración de impactos. El primero es que, sin duda, la positiva evolución de la economía americana en sus últimos diez años viene dada por la intensiva inversión en tecnologías de la información. El segundo es que en nuestro país, el retardo en dichas inversiones trae en paralelo una caída sostenida de la productividad en los últimos años.

Pero lo que resulta particularmente curioso es ver de qué modo tan distinto se puso en duda el retorno de dichas inversiones en ambos países.

En USA, la tormenta la desató todo un premio Nobel (Robert Solow) con una frase demoledora. Cito de memoria pero creo recordar que era “vemos ordenadores en todas partes excepto en las estadísticas de productividad”. La respuesta vino de Erik Brynjolfsson (del MIT) con una afirmación -“la falta de una evidencia no es la evidencia de una falta”- que terminó siendo acompañada por un estudio de las empresas del Fortune 500 donde se demostraba una correlación positiva entre inversión en tecnología y rentabilidad. Fue el punto final de la cuestión, que acabó con cualquier duda que pudiera existir sobre el retorno de esas inversiones, y probablemente ayudó a que arrancara ese círculo virtuoso inversión-retorno que en nuestro país tarda en llegar.

En España, la puesta en duda ha sido más una cuestión de café a media mañana. Acostumbrados a no creer en nada, los españoles también optamos por no hacerlo en la tecnología. Sin más.

Pero por extraño que parezca, también ese mismo estudio se produjo años después. Sobre pymes en lugar de empresas del Ibex35. Pero para alegría de los que intervinimos, con el resultado de que se reproducía el comportamiento: cada peseta invertida tenía una rentabilidad anual de hasta un 75% dependiendo de tamaño de compañía y sector de activdad económica. Curiosamente un dato parecidísimo al 80% de máximo retorno observado por los profesores del MIT en la gran empresa americana.

Pero ahí termina el paralelo entre ambos países. Desde entonces en USA se apuesta por la tecnología digital como arma competitiva con el buen resultado que todos podemos ver, mientras que en España hemos optado por jugarnos el crecimiento económico a la tecnología analógica encarnada por el viejo y sólido ladrillo.

Quiera Dios que los hayan cocido bien para tener un margen mientras rellenamos la brecha digital.

4
Nov

Google Earth y Comunidades

Escrito el 4 noviembre 2005 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Si hay un grupo de tecnologías de las que se ha hablado durante años antes de que empezaran a incorporarse a la vida diaria, probablemente sean las tecnologías de localización, georeferencia, navegación o como queramos llamarlas.
Si hace años eran coto reservado de caza para marinos, exploradores o aventureros de tipo variado, cada vez es más frecuente encontrarlas en forma de GPS en el salpicadero de un taxista o como parte integral del sistema electrónico de un coche moderno.
Sin embargo, y hasta hace poco, casi toda la oferta ha venido resultando bastante plana, en el sentido de que tiene poca más variedad que la posibilidad de incorporar ploteos sobre pantallas más o menos amplias, anotar algún punto personalizado en los mapas y poco más.
Así hasta que alguien se atrevió a mezclar en el esquema el componente de “comunidad de ususarios”, para dar como esplendoroso resultado ese Google Earth que funciona en torno a un concepto de “capas superpuestas” de información sobre fotografías georeferenciadas o simples planos.
Y aunque uno anda mayor para sorprenderse por nada, confieso que algo se me ha movido por dentro cuando he visto que encima del templo de Hércules en Sancti Petri había un icono que me enlazaba a un foro donde un americano preguntaba si aquello era una “house built on sand”, para obtener la respuesta de un chiclanero que empezaba con un “I live near this building”.
Cada vez me quedan menos dudas de que quien primero entienda los mecanismos que mueven las comunidades será el que se lleve el gato al agua en el mundo que viene.

25
Oct

Algo se mueve (por fin)

Escrito el 25 octubre 2005 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Parte de lo que nos ha tenido algo más relajados con relación a este blog compartido han sido un par de actividades relacionadas con la utilización de SOA y webservices por parte de una gran empresa española, y la Administración Pública.

Sin entrar a niveles de excesiva precisión que nos están vedados de momento, la parte positiva de todo ello es que se empieza a percibir interés en todo ese entorno de desarrollo, y que dicho interés parece más realista de lo que se ha visto en anteriores ocasiones. Al menos, la aproximación que escuchas es que merece la pena apostar, aun desde la convicción de que no se verán cumplidas las promesas al 100%.

Ojalá siga siendo así, porque parece que ambas son tendencias que consolidan en ámbitos más avanzados que el español, y que pueden representar una buena palanca para esa puesta al día que nunca termina de producirse.

4
Oct

En un post de hace unos días, reflexionaba Salvador sobre los límites tecnológicos de la convergencia, llegando a la conclusión de que nos enfrentamos a un escenario donde los ritmos de crecimiento en cuanto a potencia de proceso, almacenamiento y transmisión de la información son sostenibles al menos durante otros veinte años.

Sin embargo, a veces da sensación de que esa escalada que vivimos se convierte en “producto final” a ritmos muy distintos al de la evolución técnológica básica. Por poner un ejemplo, fue en un Pentium II donde primero vimos funcionar con razonable precisión un sistema de reconocimiento de voz, pero muchos años después seguimos prisioneros del teclado y sin interfaces de voz realmente eficientes. Y por rematarlo en otro ámbito podríamos decir que van siendo demasiados los años que llevamos esperando a un dispositivo que realmente reemplace ventajosamente a las variadas combinaciones de PDA y teléfono que se suelen usar.

Y puede que los dos ejemplos de antes sean un poco para iniciados, y sólo tengan una relativa importancia en términos generales. Pero el ámbito que últimamente empieza a resultar más llamativo es la falta de dispositivos que faciliten la convergencia digital en el hogar.

Un ejemplo extremo de la falta de operatividad de la industria en este sentido sería la escasez de oferta en cuanto a dispositivos para la integración de informática, audio y video en el hogar. Cualquiera que haya intentado hacer trabajar en conjunto a su PC de casa con la televisión o el equipo de sondido sabe de qué hablamos; las opciones son escasísimas y de precio muy elevado. Pero incluso renunciando a la integración de mundos diversos, y buscando soluciones más sencillas como alternativas para una red informática doméstica, tampoco la industria da mucho más de sí. Wifi y poco más. Y si su router no alcanza los metros que usted necesita, tiene un problema serio.

En definitiva: impresiona comprobar como casi ninguno de las industrias involucradas se atreve a dar el paso de poner en manos del gran público los elementos que necesitan para que los hogares sean parte de la esa convergencia digital que -según nos cuentan- tanto interesa fomentar.

23
Sep

Group Convergence Strategy

Escrito el 23 septiembre 2005 por Ricardo Pérez Garrido en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Es una de las frases clave de la reorganización que Sony acaba de anunciar en la forma de un nuevo plan estratégico para el período 2005-2007. Su nuevo CEO, Sir Howard Stringer, se propone lograr mayor coordinación entre todas las ramas de la empresa y aprovecharse de su conocimiento de distintos mercados de entretenimiento para ofrecer una mejor experiencia a sus clientes. La base es también la competencia en tecnología, con su procesador Cell (en colaboración con IBM y Toshiba) como centro sobre el cual organizar dispositivos de entretenimiento. Además de la reducción de 10.000 empleos, el catálogo de productos que ofrece actualmente se reducirá en un 20% para centrarse en ofrecer más valor añadido. Y para lograr este cambio, afirman, deben volver a los orígenes e innovar.

La posición de Sony como innovador radical parece haber quedado, también desde el punto de vista del consumidor, un tanto olvidada. Las propuestas de la compañía, salvo la arrolladora Playstation y ahora la PSP, pasan casi desapercibidas. Se cita siempre al walkman como precursor del cambio en los hábitos musicales de medio mundo, pero se ha dejado arrebatar el testigo y el siguiente salto en la forma de escuchar música tendrá para el recuerdo una manzana en el reverso.

La tarea de hacer trabajar juntas a divisiones tradicionalmente independientes no va a ser fácil: por la cantidad de procesos nuevos, sistemas de información compartidos y políticas claras de “donde quiero ir”. A lo mejor lo que necesitan es un Steve Jobs que les lleve de la mano. Una de las formas de hacerlo es crear grupos de interés que se superpongan a las actuales jerarquías y promuevan la colaboración y la generación de ideas en la encrucijada de negocios. Cambiar organizaciones para que colaboren con otros negocios requiere incentivos no solo económicos, sino otros, adicionales, que repliquen de alguna manera lo que sucede en las organizaciones de voluntariado. John Hagel hablaba hace unos días del poder de las organizaciones virtuales dentro de las empresas, de los grupos que persiguen ideales y que se auto-organizan. La referencia que utiliza es un gran artículo de Malcom Gladwell en New Yorker sobre redes de este tipo, entre las que se encuentran organizaciones humanitarias, pero tambien Al-Quaeda. Su análisis recoge, yo lo hacía aquí hace poco, las motivaciones detrás de los que participan y, sobre todo, las ventajas de este tipo de organizaciones para ser mucho más rápidas y lograr objetivos muy concretos con esfuerzos limitados.

Estar en el negocio de la innovación no es fácil, y para mantenerse ahí la mayoría de las empresas que comiten en los mismos mercados que Sony tendrán que ser capaces de lograr una mezcla entre capacidades organizativas y tecnológicas, y de compartirlas con sus socios. Deberán ser capaces, además, de lograrlo muy rápido, dejando que la creatividad y la independencia florezcan. Y, una vez que lo han logrado, cambiar rápidamente para seguir evolucionando con el mercado. Y para eso no basta solo pagar, hay que dar algo más.

El reto para Sony es doble: centrarse en sus conocimientos en desarrollo de tecnología y entretenimiento y aprender de nuevo a trabajar como una sola compañía. Aunque otros no lo digan tan claro, también tendrán que dar este paso antes o después para responder a un mercado donde los límites entre líneas de productos se difuminan rápidamente.

16
Sep

Lo pequeño es hermoso

Escrito el 16 septiembre 2005 por Salvador Aragón Álvarez en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Dentro del mundo de las tecnologías para la convergencia la mayor parte de los análisis centran su atención en las redes de acceso y transporte de mayor alcance. Sin embargo, desde el punto de vista del “homo convergentis” las redes de menor alcance, a menudo denominadas redes de área personal o redes PAN, ilustran algunas tendencias del mayor interés.

La primera de estas tendencias es la existencia de un contexto de uso donde lo importante es el individuo de forma aislada. Mientras una red local busca la interconexión de distintos usuarios que puedan compartir recursos, las redes personales se construyen alrededor de un único usuario que comparte su información entre diversos dispositivos. Se trata por tanto de redes usuario-céntricas.

La segunda de ellas es la identificación dentro de este contexto personal de dos escenarios muy distintos. Uno de ellos orientado a la interconexión y otro hacia la intercomunicación.

El escenario de interconexión implica elevados requerimientos de transferencia de datos asociados al intercambio de imágenes, música, video o volúmenes de información considerables. Ejemplos comunes de dispositivos situados en esta tipología de uso son las videocámaras, los dispositivos de almacenamiento externo, los reproductores digitales y los periféricos tradicionalmente asociados al PC. La tecnología dominante en este ámbio es la conexión USB (Universal Serie Bus), que pronto va a verse complemnentado con su versión inalámbrica denominada Wireless USB(W-USB).

Por su parte, el escenario de intercomunicación precisa de una conectividad intermitente y con bajas tasas de transferencia propia de operaciones como la sincronización de agendas o las comunicaciones por voz. En este contexto la posición dominante de Bluetooth es difícilmente contestable por otras tecnologías.

El caso de Bluetooth ilustra la última de las tendencias identificadas. A lo largo del año 2004 se han comercializado más de 146 millones de dispositivos que incorporan esta tecnología, empujando hacia el escenario de la convergencia a contextos hasta ahora escasamente influidos. El caso más notorio es del automóvil, donde cada vez más fabricantes incorporan Bluetooth como parte de los accesorios del vehículo, y se estima que a finales de 2005 serán fabricados más de 2,8 millones de vehículos que incorporaran de serie esta tecnología.

13
Sep

Estándares, DVD’s y China

Escrito el 13 septiembre 2005 por Salvador Aragón Álvarez en Asia, Estandares / Standards, Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Los estándares juegan un papel clave en el desarrollo de la convergencia digital. Al generar un marco de referencia común para un amplio número de empresas, su éxito o fracaso determina no el futuro de una tecnología o producto, si no el de un mercado entero.

Esta relevancia ha sido especialmente analizada por el profesor Carl Shapiro (web con múltiples referencias) que resumió el papel de los estándares en una única frase: “los estándares hace pasar de luchar por un mercado a lucha por un mercado“. Al fijar de forma precisa las prestaciones esperables por el cliente y reducir la incertidumbre tecnológica, los estándares producen una rápida comoditización de la industria, dificultando la diferenciación.

Un ejemplo de esta dinámica es el mercado del Audio CD. Tras ser desarrollado por Phillips y Sony a principios de la década de 1980. La especificación del Audio CD fue fijada por el Digital Audio Disc Comité, garantizado la unicidad de un mercado y la total compatibilidad entre el soporte físico y los reproductores. Intentos de estándares complementarios como el CDTXT de Sony o más recientemente algunos de los sistemas anti-copia han sido frenados por la propia robustez de la especificación.

La complejidad de los factores que determinan el éxito o fracasote un estándar puede ser ilustrado con un ejemplo de la máxima actualidad. A lo largo de todo el año 2005 la industria de la electrónica de consumo ha desarrollado una actividad frenética en tono al sucesor del actual DVD ().

En principio la lucha se ha establecido entre dos tecnologías soportadas por dos agrupaciones de fabricantes: Blue-Ray y HD-DVD. Blue Ray es la solución tecnológica más rupturista y se encuentra apoyada por un amplio número de fabricantes entre los que destacan ony, Matsushita, Samsung, Philips, Dell, Hewlett-Packard, Apple e Htachi. Por su parte HD-DVD (Hih Density Digital Versatile Disc) está siendo apoyado ante todo por Toshiba, NEC y Sanyo.

A pesar de algunos intentos de aproximación, ambos grupos se resisten a la adopción de una especificación común, o al menos a garantizar la interoperabilidad de ambos formatos. Los dos contendientes justifican sus diferencias en la superioridad de su respectiva tecnología frente a su oponente.

Sin embargo, un tercer jugador esta punto de alterar este panorama. A finales del año 2003, el Gobierno Chino anuncio su intención de desarrollar un estándar alternativo al DVD al que denominó EVD (Enhanced Versatile Disc). En marzo de 2005, este estándar fue aprobado como la especificación oficial dentro del mercado chino, como una forma de evitar el pago de royalties por tecnologías foráneas.

Aunque inicialmente el EVD se orienta al mercado interior chino, es fácil imaginar el impacto de su generalización dentro del país donde se producen más del 70% de los reproductores de DVD del mundo, con más de 100 fabricantes allí asentados.

Y es que en el desarrollo de los estándares, nunca puede obviarse el factor político. El desarrollo de GSM, el estándar europeo con mayor éxito, partió de una clara orientación política que pudo ser seguida por las operadoras públicas europeas. Un esquema que en el marco actual no puede ser replicado en Europa pero si en China y Japón.

Y es que mientras en el DVD, unos discuten sobre galgos o podencos, el ganador final podría ser no un perro sino un gato, pekinés en este caso.

6
Sep

Los Limites Tecnológicos de la Convergencia

Escrito el 6 septiembre 2005 por Salvador Aragón Álvarez en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Nuestra experiencia cotidiana como usuarios de dispositivos tan diversos como el televisor, el ordenador personal o el teléfono móvil nos han acostumbrado a un incesante incremento de las prestaciones sin un sustancial crecimiento del precio. Desde la capacidad de nuestro disco duro al ancho de banda disponible a través de nuestro acceso por ADSL o cable, cada día parece ofrecerse más por menos.

Los estudiosos de la evolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones han denominado a esta tendencia como la Ley de Moore, en honor de uno de los fundadores de Intel que predijo el ritmo de crecimiento de la capacidad de los microchips allá en 1971.

Aunque esta ley fue enunciada inicialmente en el ámbito de la capacidad de procesamiento, pronto extendió su alcance al almacenamiento y transmisión de la información. De hecho, el enunciado más general e ilustrativo en el ámbito de la convergencia de esta ley es el siguiente:

“El coste de procesar, almacenar y transmitir información decrece exponencialmente con el tiempo”

La ley de Moore no es el resultado de la evolución de una tecnología única, si no de la superposición de múltiples tecnologías básicas que se suceden unas a otras. De igual forma que la velocidad alcanzable en el transporte terrestre ha pasado sucesivamente por la tracción animal, los motores de vapor y los de combustión interna; la capacidad de los “chips” ha pasado por sucesivas generaciones con mayor escala de integración: SSI, LSI, VLSI y recientemente ULSI (Ultra-large-scale Integration).

Resulta evidente que el mantenimiento, de la actual tasa de crecimiento de posibilidades tecnológicas en el ámbito de la convergencia, depende de la validez de la ley de Moore en el largo plazo.

El ejemplo de los circuitos integrados es de nuevo muy ilustrativo. A principios de 2005 el tamaño de un transistor integrado en un chip se situaba en torno a los 10 nanómetros. Sin embargo los límites físicos para las tecnologías actuales sitúan el menor tamaño alcanzable en torno a los 4 nanómetros. Al ritmo de miniaturización actual, la Ley de Moore perdería su validez en unos 12 años.

Sin embargo, esta limitación puede ser superada mediante el cambio de tecnología básica. Al igual que los limites de la tracción animal fueron superados por los motores de combustión, las actuales tecnologías básicas serán reemplazadas por otras que rompas las barreras actuales.

Los últimos análisis de prospectiva tecnológica permiten identificar algunas de estas tecnologías. En el ámbito de lo semiconductores claves para el procesamiento de información, la principal candidata a sustituir la tecnología VLSI dominante es una propuesta nanotecnológica denominada SWNT (Single-walled Carbon Nanotube).

En el ámbito del almacenamiento de datos, los actuales dispositivos magneto-mecánicos que plantean un claro horizonte de saturación en esta misma década, serán sustituidos a largo plazo por discos duros de estado sólido (SSHD) herederos de los actuales memory sticks, aunque en el ínterin se discute el papel que jugaran los dispositivos de almacenamiento holográfico.

Finalmente los límites al flujo de datos en canales de fibra óptica se sitúan en torno a los 150 Tb/s por canal, muy lejos de los 25 alcanzables con las actuales técnicas de modulación.

Por lo tanto, no se perciben limites tecnológicos a la convergencia en las próximas dos décadas. Sin embargo, la ley de Moore se verifica con ritmo decreciente en la transmisión, almacenamiento y procesamiento, lo que genera un diferencial creciente entre sus costes relativos.

Este efecto tiene consecuencias evidentes en un futuro mucho más próximo, ya que mover mover la información va a a resultar menos oneroso que producirla o almacenarla. Ello justifica muchos de los modelos de computación ubicua que se proponen. El impacto de estos modelos en la convergencia será objeto de un próximo post dedicado a Tecnologías de la Convergencia.

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