Archivo de la Categoría ‘Tecnologías convergentes / Convergent technologies’

25
Mar

Mientras Yahoo, Microsoft y Google toman ventaja con la desaparición de la frontera entre ordenadores portátiles y teléfonos móviles…

Analizando los datos anuales de los operadores móviles europeos, tres conclusiones vienen a la mente:

1- Los negocios en Europa generan cada vez menos dinero (casualmente los que mejor lo hacen son los que tienen negocio en Asia o América)

2- El dinero que se gana es mas bien dinero que se deja de perder, solo hay que mirar a las cuentas de operadores (sin dar nombres solo diré que de Holanda y Alemania) que hacen dinero porque recortan gasto no porque desarrollen servicios innovadores.

3- Con el desarrollo de la banda ancha móvil los operadores corren el riesgo de convertirse de aqui en cinco años en tubos que permiten acceso para que otros hagan dinero, a costa en algunos casos de canibalizar sus ingresos.

O innovan* y descubren como hacer dinero de Internet o se convierten en una utility como el gas o el agua, con pequeños pero seguros márgenes.

Recomiendo estos artículos de hace unas semanas de The Economist

http://www.economist.com/business/displaystory.cfm?story_id=13234973

http://www.economist.com/business/displaystory.cfm?story_id=13234981

El reciente acuerdo de Vodafone y Telefónica para compartir redes hay que entenderlo en este contexto de caida de los ingresos por usuario y por lo tanto de control de costes como manera de mantener los márgenes:

*Me refiero a innovación de verdad no a vender el iPhone

13
Nov

Desde la época en que surgieron los primeros rumores que lo anunciaban, Android no ha dejado de ser fuente constante de noticias. No sé si en medida comparable a la del iPhone, pero sí que ha ocupado muchos titulares de prensa.

Y, si bien inicialmente eran en tono generalmente positivo, lo más reciente no lo es tanto y suele estar más próximo a temas de diseños no muy afortunados o errores en el sistema operativo de los primeros aparatos, como el famoso “reboot”.

Sea como fuere, el momento es de lo más interesante. Apple sigue su camino ascendente e iguala la cifra de ventas de RIM en los últimos datos conocidos, Nokia convierte Symbian en patrimonio de una fundación independiente que lo hará Open Source, y Google continúa su apuesta con Android, acompañada por una HTC que era el mejor aliado de Microsoft para Windows Mobile. Muchos jugadores de peso para un mercado de miles de millones de terminales, que seguirá creciendo en los próximos años gracias a los países emergentes.

En mi opinión, lo más crítico va a ser el “efecto plataforma” que cada una de las compañías sea capaz de generar. Creo que el éxito pasado de RIM está en lo mucho que tiene de “plataforma de servicios”, y que el actual de Apple tiene mucha relación con lo mismo … y con la facilidad con que permiten a terceras partes participar en el proyecto y sus beneficios.

Pero no será sencillo para nadie. Porque frente a este par de jugadores nos encontramos nada menos que a Microsoft y Nokia. Dos auténticos gigantes, verdaderos iconos de sus respectivas eras empresariales … y volcadas en un mercado (el de los servicios desde la red) al que llegan con verdadera necesidad de triunfar.

Y como todo apunta a que los servicios en red van a crecer de la mano de la movilidad, nos esperan días interesantes por vivir. Ojalá sea en beneficio de los consumidores.

2
Oct

La voz no existe

Escrito el 2 Octubre 2008 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Al hilo de la sucesión de ofertas en telefonía móvil -rara es la semana sin una nueva tarifa plana, ondulada, sinuosa o mediopensionista- y de la ebullición en los terminales -ayer el iPhone, hoy Android, mañana sepa Dios- me preguntan mis alumnos del Executive sobre qué hay detrás de todo ello, y dónde estará el negocio de mañana.

¡Madre mía, si yo lo supiera!

Pero intentando darles algunas claves, no me quedó más remedio que comentarles algo que la mayoría de los humanos no tiene en cuenta al analizar el panorama: que la voz no existe hace años. Que la voz, desde GSM, es sólo algo que se digitaliza en nuestro terminal, y es enviado a la red en forma de ceros y unos. Bits. Los mismos bits con que navegamos por Internet desde el teléfono. Los mismos que cuando usamos el teléfono de modem.

Y que, en consecuencia, estas aparentes “ofertas” suenan hasta divertidas para quien es consciente del absoluto absurdo que tienen por detrás. Una de las últimas consiste en que se puede navegar por Internet con tarifa plana, siempre que sólo sea desde el móvil, y no se use software tipo Skype,

… Pues muy bien …

Está claro la razón de esas limitaciones; no quieren que uses el terminal como modem para tu ordenador, ni que hagas telefonía IP. Así protegen “la voz” y “los datos en itinerancia”. Pero … existe el pequeño detalle sin importancia de que el consumo de bits que vas a tener navegando con el móvil seguro que va a exceder con mucho el de los bits consumidos en voz. Y excepto que alguien se haya vuelto loco, alguien sensato reparará en lo absurdo que resulta no tener una proporción entre los costes y los precios de un servicio.

La pregunta del millón es … ¿se está haciendo dumping con las ofertas de tarifa plana en el móvil?

18
Sep

La matryoshka de mi abuelo

Escrito el 18 Septiembre 2008 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Cuando mi abuelo viajaba de Cádiz a Madrid en los años 40 era normal tener no menos de docena y media de pinchazos, y algún tipo de incidencia mecánica adicional que hacían aconsejable que el propietario del coche fuera capaz de cambiar una bujía o limpiar un carburador echado a un lado de la carretera. Y ya se habían producido mejoras, puesto que no era necesario tener un chófer especialista en mecánica de bajo nivel como sucedía en años anteriores.

A mi padre le bastó con saber cambiar una rueda, cosa que hizo cada vez menos frecuentemente a medida que mejoraron las carreteras y la tecnología de los neumáticos.

En mi caso, tuve la ocurrencia de abrir el capó de mi coche hace unos días para reglar los faros, y la sensación que me produjo es la de estar frente a una de esas matryoshkas rusas tan populares hace años.

Matr67.jpg

Acabé cerrando aquello porque era una carcasa que protegía a otra carcasa, dentro de la cual había otra carcasa. Y un mensaje implícito: “aquí no se toca, caballero”.

Pero acabé sonriendo al pensar cómo las cosas terminan siempre por evolucionar de un modo parecido. Porque no es que a mis hijos les importe un pimiento el sistema operativo que lleve su máquina, sino que palabros como RAM, ROM o EPROM les resultan tan lejanas como al conductor actual una trócola.

16
Sep

Hace algún tiempo que compré mi primer Mac, y comenté sobre cómo me había ido con él en este mismo blog. Decía entonces que la experiencia me estaba haciendo valorar la posibilidad de comprar un MacBook como portátil de uso personal.

Ha pasado algo más de medio año, y mirando hacia atrás me doy cuenta de que pocos periodos tan cortos han traído tantos cambios a mi vida como usuario de dispositivos y software. Y lo digo a título de pura reflexión, porque ni ha habido un plan deliberado por mi parte, ni puedo ignorar que en ello han influido mucho las circunstancias de trabajo.

El caso es que tecleo esta entrada desde un Internet Explorer que corre en un HP portátil bajo Windows XP, que sigue siendo mi máquina de trabajo diario. Pero ni he encontrado aún una buena razón para el cambio a Vista, ni Explorer es el navegador de referencia para mí. Tras una decepcionante 2.0, Firefox 3 suele ser mi punto de partida al navegar, aunque voy dando ratos de prueba a Chrome.

Sin embargo, pese a lo que comentaba al empezar a usarlo, sí me voy haciendo con el Office 2007 … aunque el otro día di mi primera clase con Apple Keynote en un portátil Mac. Pero es porque precisamente es el software para presentaciones donde ando más disperso; me encanta Keynote, me gustan mucho algunas cosas del Power Point 2008 para Mac, pero son tantos años de ppt’s en PC que no me veo dejándolo de golpe. Y en el caso de Excel aún menos; prefiero la del PC. El procesador de texto lo uso poco últimamente, así que no tengo ni siquiera un problema.

Si hago recuento de horas gana el PC, porque sigue siendo la herramienta de mi puesto de trabajo, aunque ya uso el MacBook Air en las sesiones de clase. Pero si mido tiempos en casa, ha habido una verdadera revolución. Al acabar el curso desmonté una máquina Linux por falta de uso. Creo que lo soviético del sistema me hace poco apetecible el uso diario. Mantengo, eso sí, un server Linux para almacenar todo el contenido relevante de la red doméstica, y un par de máquinas XP, de las cuales se usa mucho la de los niños (el factor videojuegos pesa mucho aquí). Pero para mi asombro, tanto mi mujer como yo optamos por arrancar el iMac en un 80% de los casos en que nos sentamos frente a una pantalla.

Si me lo cuentan hace un año, no me lo hubiera creído.

14
Jul

El comentario de Patxi en la entrada anterior es de los que le dejan a uno pensativo. Y no porque tenga nada en contra de Apple (probablemente todo lo contrario) sino por lo que puede llegar a pesar la innovación en cuanto a imagen de marca.

Porque con tanto charlar sobre lo bonito del diseño o la pantalla multitáctil nos dejamos fuera aspectos que resultan de lo más relevante y que casi nadie menciona. Sin ánimo de ser exhaustivo, éstos pueden ser algunos:

1.- Que tiene Bluetooth capado, de modo que no es utilizable como modem para un Pc, de tal modo que si queremos movilidad en otra plataforma deberemos comprar otro dispositivo. Y pagar otro servicio, por supuesto.

2.- Que no puede ser usado como disco duro externo, ni siquiera para la música o las fotos que hayamos cargado nosotros, porque iTunes no lo permite. Y obliga a llevar otro dispositivo adicional.

3.- Que la batería no es reemplazable y se agota pronto.

Y aunque habría alguna más, solo con esto es suficiente para ver que el cacharro es menos útil para un usuario profesional de lo que resultan otros muchos dispositivos presentes en el mercado. Pero pese a que otras alternativas sean a la vez más completas, más convenientes y más baratas … ¿alguien habla de ellas?

2
Jun

Una de las cosas que me llamaron la atención de Firefox fue su capacidad de añadir complementos para el navegador. Y uno de los que se han quedado a vivir conmigo es el de Accuweather. Me he acostumbrado a ver cambiar el icono del tiempo en la barra de estado, y me siento extraño cuando no lo tengo activo en el navegador.

Como dice el refrán, “algo tendrá el agua cuando la bendicen”. Si no, no se entiende que en todos los medios de comunicación haya siempre un espacio dedicado a la meteorología.

Otra cosa es que Internet da opciones para contrastar de modo rápido una multiplicidad de opiniones, y que a poco experto que se sea, uno siempre echa un vistazo a un par de fuentes de información. En mi caso, casi siempre son la de Accuweather (que para eso lo tengo activo en el navegador), y www.inm.es (ya sé que ahora el nombre es más complicado, pero me resulta más sencillo teclear el antiguo acrónimo).

Ambos lugares utilizan una combinación de modelos de predicción matemáticos junto con el análisis de imágenes captadas por satélites geoestacionarios dedicados a la meteorología. Y si se consultan de modo único, producen una sensación de cientifismo maravillosamente tranquilizadora para quienes los usamos. En su sofisticación, son capaces de anticiparnos hasta dos semanas de predicción, con unos coeficientes de probabilidad asociados, por no mencionar que la predicción “a corto” la llegan a dar para cada hora del día.

Eso sí, la sensación de estar accediendo a un nivel de conocimiento superior al del antiguo Mariano Medina dura sólo hasta que uno consulta la siguiente fuente. Porque casi a diario nos encontramos con que las opiniones de cada una de las fuentes son por completo diferentes. Es decir, que al igual que pasaba con el tiempo en su versión 1.0 dependemos de la suerte para ver si hemos salido a la calle con el abrigo en un día de sol, o si nos vamos a poner chorreando vestidos de manga corta.

Como dijo el sabio, hay que cambiarlo todo para que todo siga igual.

14
Abr

Formatos y futuro

Escrito el 14 Abril 2008 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Tal vez una de las pesadillas más recurrentes en la vida digital de muchos usuarios es la proliferación de formatos de video y audio utilizados para codificar películas y sonidos. Mpg, avi, xvid, ogg, mp4, wma … wav … ¿sigo? … son sólo algunas de las mil formas de distribuir contenidos que se han puesto de moda y cuentan con su propia legión de adeptos.

El caso es que, incluso para los que somos considerados como expertos a ojos de un usuario normal, no siempre es sencillo conseguir que un contenido se pueda consumir correctamente en el dispositivo que hemos escogido. Y a veces, sin previo aviso. Te prestan un CD, lo miras en el Pc de la oficina donde todo funciona, pero cuando vas a ponerlo en el reproductor de DVD por la noche, puede suceder cualquier cosa. Desde que no hay imagen o sonido hasta que el reproductor se quede bloqueado sin más.

Hay dispositivos que lo gestionan razonablemente bien, como es el caso de las consolas Xbox, que son capaces de localizar el “códec” que falta para descargarlo y reproducir los contenidos, pero en la mayoría de los casos, el fallo se produce sobre dispositivos que carecen de inteligencia suficiente para actuar así.

Pero el caso es que, si el problema existe en el corto plazo, preocupa pensar lo que sucederá en unos años. Porque a diferencia de etapas anteriores donde el mundo era mucho más estándar, muchos de nosotros vamos acumulando verdaderas bibliotecas multimedia en formatos que carecen por completo de garantía de compatibilidad para el futuro. Hay casos extremos en que determinados dispositivos almacenan en formatos que pertenecen sólo a su propietario. ¿Qué pasará con ellos dentro de unos años? ¿Se perderán para siempre?

23
Ene

El mando a distancia

Escrito el 23 Enero 2008 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Primer brochazo: hace unos días me llamó un periodista para charlar sobre Joost, el sistema de Televisión peer to peer ideado por Niklas Zennstrom. Que para quien no resulte familiar, viene de colocar Skype a Ebay tras haber sido uno de los desarrolladores de Kazaa. Me decía el periodista que le sorprendía que una tecnología tan potente estuviera pasando desapercibida al cabo de poco tiempo de estar presente en el mercado. Que no entendía cómo podía darse una situación así.

Segundo brochazo: comentando ayer en los foros internos del Instituto sobre el futuro del pago en los contenidos, Patxi Bonel acuñó una de esas frases que le ponen a uno una sonrisa en la cara: “Son los contenidos los que parecen competir ahora por los consumidores y no al revés.”

Y la impresión de conjunto es que estamos un poco en lo de siempre: en que las industrias siguen empeñadas en ofrecer lo que saben producir, mientras que los consumidores no tienen el más mínimo interés en comprar un producto determinado, sino en ver sus necesidades satisfechas.

Es decir: que en el caso de Joost no se termina de arrancar porque pese a su deslumbrante tecnología, la gente no tiene tanto interés en la televisión, o tiene ya más televisión de la que puede ver, o un conjunto de ambas. Y que en el caso del contenido de pago, estamos en una situación similar: la gente paga por lo que desea consumir, y no por otra cosa. Tal vez despiste un poco el hecho de que antes elegíamos entre los discos de diez cantantes, mientras que ahora a los treinta cantantes se suman veinte videojuegos, cincuenta películas, ochenta canales de televisión y cien alternativas de ocio más a través de una multitud de dispositivos.

Los que sean tan mayores como yo recordarán la sensación de libertad que tuvimos cuando el mando a distancia puso al alcance de la mano la capacidad de elegir. Pues lo que está pasando es como eso, sólo que rompiendo con el concepto de “programación” por si faltaba algo. Nos han dado un mando a distancia con cinco mil botones, y estamos volviendo locos a los que todavía piensan que hacerse dueño de uno de los números supone una garantía para su futuro.

11
Ene

Dos meses de iMac

Escrito el 11 Enero 2008 por Julian de Cabo en Tecnologías convergentes / Convergent technologies

Han pasado algo más de dos meses de convivencia con el iMac en casa y, aunque no me ha dado tiempo a ver tan a fondo como quisiera cada una de sus características, creo que puedo empezar a hacer un razonable balance.

Lo primero que habría que decir, en justicia, es que se ha convertido en una máquina muy usada, a diferencia de los distintos sabores de Linux que probé, y que nunca me parecieron “de uso diario” por lo complejo de determinadas operaciones. El iMac es hoy “la máquina por defecto” cuando voy a navegar o a trabajar con vídeo. Y eso ha repercutido sobre la máquina Windows XP, a la que acudo cuando necesito usar las aplicaciones de oficina.

Creo que tengo tres razones completamente distintas para ello. La primera es que, aunque Office 2007 me está costando trabajo, me sigue siendo más familiar que la suite de Apple. La segunda, que el teclado del iMac queda precioso sobre la mesa, pero en mi caso no admite comparación con un teclado estándar. La tercera es que el programa que más me tienta (Keynote) no me resultaría práctico porque sus archivos no son leídos por el Power Point de las aulas de clase del Instituto. Esta última razón tal vez cambie si finalmente decido comprar un portátil con manzana.

Así que tras un par de iPods, un Airport Extreme y un iMac, ando pensando en que un MacBook puede ser una buena alternativa como máquina móvil en casa. No es mal balance, pese a que también hay cosas para apuntar en el lado menos positivo.

Aparte de un teclado de tacto un punto errático y un ratón precioso, pero con puntos de mejora claros (el “botón derecho” es en realidad el “costado derecho”, y “la señal” se pierde con facilidad en determinadas superficies), hay otras cosas que no convencen. Como por ejemplo, que la regrabadora de DVD resulta mucho más lenta que el resto de las unidades que tengo en los PC, alguna de las cuales tiene ya cinco años. O que aplicaciones tan apetecibles como iPhoto terminen por no ser usadas porque se empeñan en importar al disco duro del iMac los archivos que ya tengo en red y deseo mantener allí.

Aunque tal vez lo peor de todo sea que, cuando el ratón ha entregado el alma a Dios, el servicio técnico se lo ha quedado sin darme uno de reposición en el momento. Ya es raro que un ratón nuevo rompa en tan poco tiempo … pero que la respuesta a un ciudadano que paga el plus que cuestan estas máquinas sea “hay que esperar a que Apple nos mande otro” me parece inaceptable.

Que después de todo eso esté mirando los MacBook para ver si me compro uno parece contradictorio. Pero creo que si prueban uno lo entenderán.

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