Archivo de la Categoría ‘Tecnologías convergentes / Convergent technologies’

25
Ene

touchid_heroParece que Apple puede estar de nuevo preparando una estrategia para entrar en pagos móviles. Si recordáis hace un par de años cuando iban a presentar el iPhone 5, todos los que tienen que ver con pagos estaban mirando con atención si Apple iba a sacar un sistema propio de pago con el móvil. Unos con miedo, porque podía quedarse con su negocio, otros con esperanza porque se iba a mover rápido hacia adelante un ecosistema entero de nuevos negocios.

Pero al final no pasó nada. Y algunos como Square se han beneficiado de que en este sector en plena evolución rápida estamos en la fase de construir un standard de pagos móviles que sea aceptable por los clientes. Es decir, que sea suficientemente cómodo y seguro para sustituir al efectivo y a las tarjetas. Entran aquí en juego factores como el tiempo que tardas en identificarte con el móvil, en hacer la transacción, en recibir un comprobante -mejor si es digital-… Y todo esto frente a sacar dinero del bolsillo o tu tarjeta de la cartera. Parecía que 2011 y 2012 y 2013 iban a ser -cada uno- el año de los pagos móviles. Y claro, no lo han sido. Pero sin embargo algo ha cambiado. Ya tenemos publicidad de pagos móviles por todas partes. Lideradas ya por las Telco -con Vodafone+Visa lanzando en España su sistema recientemente-, o por los bancos –otro mas– , o por los de las tarjetas de crédito.  Solo queda que los clientes lo usen. Y parece el momento de madurez suficiente como para llamar la atención de Apple. ¿Qué puede pasar si lo hacen?

Tenemos entonces una empresa con varios cientos de millones de tarjetas de crédito de clientes almacenadas. Pero no solo eso. Son clientes acostumbrados a pagar en su plataforma. Y si les ponemos un sistema suficientemente sencillo -incluyendo que sea fácil de adoptar por las tiendas y comercios varios donde comprar-, tenemos una mezcla explosiva para capturar una gran parte del mercado con estos clientes y llevarse parte de los beneficios. Aquí habrá un porcentaje que se quedará el jugador que controle el estándar de pago por encima de la tarjeta. Esa es la batalla. Aunque no solo, porque además está la cantidad de datos adicionales y capacidad de personalización/recomendaciones que tendrán los que capturen esas ventas.

El escenario entonces es otra vez de “cuidado que viene el lobo”, y como el siguiente modelo se presentará después del verano, no queda demasiado tiempo para prepararse. Lo de la huella digital del último modelo está claro en una estrategia donde identificar al usuario es importante. Y esta identificación en pagos de cantidades elevadas (más de 20€ es el punto de ruptura por ahora) es fundamental para que el cliente se sienta seguro.Quedan claro muchas preguntas, si será o no NFC, si será otra tecnología, si los famosos iBeacon va a tener algo que decir aquí (seguro que si, sabes que el cliente está aquí, puede pagar rápido, le puedo hacer ofertas específicas…)… Mi apuesta es que esta vez la cosa va en serio y en el 2014 vamos a tener una solución de pago integrada con el nuevo iPhone, incluso algo para este principio de año es posible.

Sobre Apple y su estrategia en pagos móviles, lo tratan varias fuentas hoy, desde un artículo del WSJ. El análisis de Techcrunch está bien construido.

3
Sep

Ayer se anunciaba la compra, vista a nivel interno como una gran oportunidad (al menos eso es lo que comunica Steve Ballmer, CEO de Microsoft). Cuando se anunció la alianza hace un tiempo la reacción no fue muy positiva, con el clásico “dos perdedores no hacen un ganador”, Lo cierto es que la evolución desde entonces aparentemente da la razón al os críticos. Los nuevos teléfonos de Nokia, a pesar de conseguir mejores resultados no han podido capturar de nuevo la imaginación de los clientes y se quedan, a pesar de los números que le ponen en segunda posición a nivel mundial en número de unidades, muy lejos de los primeros en la categoría de smartphones.

La clave es que Microsoft se va a gastar todo lo que haga falta para intentar tener una cuota de mercado razonable en este mercado. Se juega la supervivencia como compañía en un mundo donde nuestras preferencias y uso de tecnología pasan de un mundo basado en el PC a un mundo basado en lo móvil. Todavía tienen fuerza suficiente, con 5000 millones de beneficio en el ultimo trimestre y 76000 millones en el banco para invertir.

Lo que toca es plantearse algunos escenarios posibles:

– El más positivo, donde todo funciona a las mil maravillas y son capaces de acelerar la integración y de generar otra vez interés en sus dispositivos. En este caso la cuota de mercado debería subir rápido hasta un 10% en smartphones rápido, seguramente antes en Europa que en USA porque es el mercado tradicional de Nokia. La gran oportunidad aquí está en el crecimiento de mercado en  países emergentes, acompañando el crecimiento de sus clientes y vendiéndoles un smarphone de altas prestaciones (y precio) después de que ya han experimentado uno de los más básicos. Lo complicado de esto es poner a la marca de nuevo a la altura de los teléfonos que la gente quiere tener. No está claro que Microsoft hoy sea capaz de hacer esto. Aunque todos pensaban lo mismo con las consolas y no les va nada mal.

– El mediocre, donde el negocio de smartphones de alta gama se abandona a favor de utilizar Nokia para entrar con fuerza en mercados emergentes con terminales baratos de windows y crecer así el ecosistema, tratando de en el futuro crecer en estos países y eventualmente ser capaz de relanzar la marca como opción una vez el sistema operativo es más competitivo y más conocido. Un escenario bastante probable dada la incapacidad que hasta ahora han mostrado las compañías para generar interés con sus modelos de alta gama. Las ventas han crecido, pero siguen lejos de los primeros, ni siquiera aparecen en la lista de los 5 top.

– El pesimista, donde la burocracia interna de microsoft hace que los modelos se ralenticen todavía más, que el sistema operativo no avance al ritmo que lo están haciendo Android y iOS. Esto forzaría a Microsoft a seguir invirtiendo. La siguiente en caer sería Blackberry, si es que no se la compra antes alguien para intentar utilizar su entrada en el mundo corporativo, donde todavía tiene una cierta fuerza. Muchos apuestan porque esta será la opción más clara, aunque parece que Ballmer está dispuesto a los cambios que haga falta (incluso se va a quitar de en medio) para conseguir cambiar la empresa.

Veremos si finalmente Gates vuelve de su retiro y le da la vuelta a la situación. En este juego del mercado movil estamos viendo cómo las empresas tienen que dedicarse a hacer estrategia en tiempo casi real, a ser capaces de competir y colaborar de formas que antes tomaban años para hacerse realidad y hoy meses, casi semanas. La decisión de Microsoft va a tomar cuerpo de forma muy rápida. Veremos los resultados en nuevos modelos seguramente antes de verano. A ver qué escenario (mas bien qué mezcla de escenarios) es el que se hace realidad. Seguro que no nos va a hacer falta esperar 30 años para ver el resultado (son los años que  Nokia ha estado en el negocio de móviles).

9
Mar

Contrariamente a lo que pensamos, la elaboración de mitos no sólo se produce en la Grecia clásica. Cierto que a los antiguos griegos debemos la creación de algunos de los más universalmente reconocidos como la hidra de las siete cabezas o las musas. Pero no es menos cierto que la cultura popular sigue creando mitos en nuestros días para intentar explicar lo racionalmente inexplicable. Y entre ellos están el del butanero como alegoría del vigor físico, el vendedor de enciclopedias como paradigma del tesón, o -y éste es el que nos interesa hoy- el intermediario como ejemplo de la capacidad desmedida de crear riqueza.

Casi siempre, hay hechos lógicos que tienen que ver con la génesis del mito. Resulta complejo dar con los más remotos, pero no tan difícil hacerlo con los más recientes. En el caso del intermediario, creo recordar que entró en el imaginario colectivo de la mano de la primera crisis del petróleo, cuando se hablaba de la inflación (descubrimiento económico de aquel momento, equivalente a la actual prima de riesgo) y se buscaba a los perversos responsables de la misma (lo que sería, en la época, el equivalente a nuestros banqueros de inversión).

Y ahí contribuyó decisivamente Alfredo Amestoy con un programa en la TV de la época en el que, según creo recordar  (y perdóneme el lector la imprecisión, porque un servidor tenía sólo once o doce años), perseguía unas hortalizas desde el huerto de un honrado agricultor hasta el supermercado, donde el ama de casa pagaba un precio que nada tenía que ver con el que el productor había recibido. El intermediario era -huelga decirlo- el malo malísimo que había recargado enormemente el precio de aquellas berenjenas en su caminar del huerto al plato.

Hoy, tras años de vida y formación, tengo claro que existe algo que se llama “la distribución”, que aporta un valor real que debe ser retribuido. Aquel intermediario de Amestoy contruye hoy plataformas logísticas, monta cámaras de frío, paga controles de calidad, mueve flotas de transporte … es decir: se gana el derecho a retener una parte del precio de esa berenjena que finalmente consumimos. Puede que nos siga siendo menos simpático que el agricultor, que sigue asumiendo en el campo la dura maldición bíblica de ganarse el pan con el sudor de su frente, pero hace un trabajo que es importante y que alguien debe pagar.

Pero hoy tenemos otro tipo de sectores de actividad, que no tienen nada que ver con lo físico, y a los que -supongo- algunos llaman “industria” sólo por evitar parecer aún más etéreas de lo que en realidad son. Es el caso de la “industria cultural” o la “industria del contenido”. En ellas -pese a que cada vez hay menos “cosas” que transportar, almacenar o distribuir- siguen existiendo intermediarios. Que tienen aún más impacto en los precios finales que aquellos del programa de Amestoy. Basta mirar el porcentaje del precio que cobra el autor de un libro para darse cuenta de por qué Amazon encontró un lugar bajo el sol “desintermediando” en el mundo del papel; basta mirar lo que ingresa el cantante por cada CD para entender por qué iTunes se convirtió en la tienda de música más grande jamás explotada. Eliminando intermediarios innecesarios, los consumidores compramos hoy libros y discos más baratos que hace quince años.

Y nunca se han escrito más libros ni se ha hecho más música que en estos años. Y nunca ha habido un modo más eficaz de transmitir cultura que el que las redes digitales ponen hoy a nuestro alcance. Así que, como decía el título del mítico álbum de Supertramp … “Crisis? What Crisis?” De haberla, no es una crisis de creatividad, ni una crisis de desabastecimiento del consumidor, ni -en muchos casos- una crisis de caída de ingresos para quienes crean. Es una crisis de los intermediarios. Una crisis que afecta a quienes viven del modo puntual en que se han distribuído unos bienes (los culturales) durante una época histórica. Una crisis de los intermediarios.

Enlazando con el principio, puede que estemos viviendo el final de otro mito. Y siempre es triste que se nos caiga un mito. Pero del mismo modo en que los gobiernos no acudieron en socorro de los simpáticos vendedores de enciclopedias al salir la “Encarta”, ni nadie movió un dedo por el prolífico butanero cuando se montaron los gaseoductos desde el Magreb, no entiendo qué hacemos pagando entre todos a los intermediarios culturales para hacer más dulce su reconversión.

Lo cual cierra el círculo definitivamente llevándonos a uno de los pocos mitos perdurables en el tiempo: el del político que no se entera de nada. ¿Nos librará alguna vez alguien de ellos?

7
Feb

Acabo de volver de algo que va muchísimo más allá de la presentación de un producto. Si me apura el amable lector, creo que lo que he visto y oído va incluso más allá de la presentación de un concepto. Y a mis 48 años, con todo lo que he visto en este bendito mundo de la tecnología, soy consciente de que esto es mucho decir. Pero creo honestamente que la ocasión lo merece.

Los responsables de la compañía presentan Anfix como “El primer escritorio empresarial en la nube”, cosa que no deja de ser cierta. E incluso de tener su punto, por aquello de que nada hay de interesante hoy día en el mundo de las aplicaciones si salimos del entorno cloud computing. Pero creo que la propuesta de valor de Anfix va mucho más allá que la de ser un escritorio, y su interés supera con mucho el que estemos hablando de una empresa española.

Lo que nos presentaron Jorge Pascual y su equipo es un entorno de trabajo accesible desde cualquier navegador, perfectamente independiente de sistema operativo que el usuario desee emplear, y donde uno decide cuales son las herramientas que necesita emplear y las tiene disponibles en un solo click de ratón. En la presentación hablaron de “instalar herramientas en el escritorio” porque supongo que es el modo de explicarlo con facilidad, pero la experiencia de uso no tiene nada que ver con lo que entendemos por una instalación al uso: dentro del entorno Anfix, instalar es sinónimo de “decidir que la quiero tener disponible”. No hay tiempos muertos, no hay configuraciones, no hay preguntas esotéricas para angustiar al usuario. Simplemente hay una disponibilidad instantánea, incondicional y comodísima de la aplicación que necesitemos utilizar.

La aplicación que centró parte de la presentación fue la de facturación. Que entre otras características poco comunes, cumple con la normativa legal sobre generación y depósito de factura electrónica … además de ser capaz de importar datos desde Facturaplus, que es uno de los sistemas de más difusión en España hoy. Pero la cosa no queda ahí, sino que desde la misma aplicación el usuario tiene enlace -si lo desea- a información de solvencia sobre los potenciales clientes a través de un acuerdo con “Einforma” y muchas otras cosas más.

Hablando luego con Jorge, que también es profesor de IE Business School y buen amigo hace muchos años, me confirma que tras los 20 meses de desarrollo que han invertido, y despúes de una exhaustiva fase beta, están ya en producción y con un calendario de incorporación de aplicaciones muy ambicioso, que irán perfectamente coordinadas con la facturación.

Por si todo ello fuera poco atractivo, el modelo de negocio que proponen es completamente rompedor con lo visto hasta la fecha. Porque es gratis. Gratis el soporte técnico, gratis las licencias, gratis el uso de todas las aplicaciones sin otra limitación que 5 Gigas de almacenamiento (nadie ofrece más en el mercado), y gratis incluso el servicio técnico a través de un número 900. En opinión de Jorge, “no quieren hacer negocio con los problemas de sus clientes” y por eso no lo cobran. Sólo se paga `pr el uso del escritorio y las aplicaciones en caso de que un autónomo facture más de 50.000 euros al año, o una empresa supere los 12o.000. Y los precios son en torno a la décima parte de lo que se suele cobrar por algo así. Claro que si eres ONG, centro educativo o estás lanzando tu negocio, también es gratis. Como emprendedores que son, están dispuestos a apoyar a otros emprendedores.

Todo ello soportado en infraestructura de Acens, otra empresa española, con instalaciones completamente redundantes y un cumplimiento exquisito de los estándares de seguridad más exigentes.

Realmente, hay días en que uno piensa que igual este país termina saliendo adelante, y hoy es uno de ellos. Si tiene un rato, de una vuelta por http://www.anfix.com y dedique un minuto a registrarse, le aseguro que no quedará decepcionado.

7
Jun

Ayer era el día del software, en palabras de Steve Jobs. Aunque no sé si debió decir “del software y los servicios”, porque una buena parte de lo que nos presentaron fueron eso: servicios de información avanzados, soportados por la nube privada de Apple.

El más llamativo de ellos, el que hará correr tinta durante semanas es iCloud: el servicio que ha resultado ser la razón de ser para esos enormes datacenters que todo el mundo sabía que Apple llevaba tiempo construyendo. Como casi siempre, un sistema “a prueba de tontos”, que no requiere intervención por parte del usuario para mantener sincronizados todos los contenidos digitales que gestione en sus diferentes dispositivos, y que representa una cierta “popularización simplificada” del modo en que ya trabajaban muchos usuarios avanzados integrando diversas herramientas.

Lo que más me llama la atención no es tanto eso, que dábamos por descontado como tendencia hace mucho tiempo, sino la interesante aportación de Apple a la progresiva redefinición del contenido de la propiedad intelectual. Me refiero a iTunes Match, de la que no sé si es casualidad que fuera presentado en formato “… and there’s one more thing”, que tanto gusta a Jobs. Se trata de que el usuario accede, mediante un pago de 24,99 dólares al año, a versiones de alta calidad de la música que tenga actualmente ripeada en sus dispositivos, sin tener que subirla, sino obteniéndola de la nube de Apple. Pelea frontal con Google y Amazon. Y, en palabras de Jobs, “an industry leading offering”.

25
May

Hace tiempo que leí un interesantísimo artículo en McKinsey Quarterly titulado “recovering from information overload”, y no había tenido ocasión de comentarlo. Tal vez porque también yo sea una de las víctimas del fenómeno sobre el cual reflexiona, al menos durante algunas temporadas en este “año académico” en cuyo ciclo se inscribe mi vida.

Tal vez sus conclusiones suenen oportunistas en estos tiempos en que se alaba la inmediatez (y se olvida la masividad) del Twitter, pero me han parecido demoledoras. Por lo evidentes, y por lo sólido de la argumentación. Quizá lo más curioso sea el entronque directo que sus autores hacen con recetas ya ofrecidas en clásicos de la literatura de gestión. Llegan nada menos que a conectarse al “The effective executive” de Peter Drucker; una obra que data de finales de los setenta … cuando ninguna de las tecnologías que nos saturan hoy estaban inventadas y la única relación con el panorama actual era la escasez de horas que hay en ése recurso finito que es la agenda del ejecutivo.

Vale la pena darle una vuelta. No sólo por el consuelo o las recetas que pueda ofrecernos para defendernos de una situación que nos afecta a muchos, sino por recordarnos cosas que a veces olvidamos rodeados de tanta tecnología, pero que son verdades independientes de época y tecnología: que nuestra cabeza da de sí lo que da de sí, que tomamos peores decisiones en entornos multitarea, o que la atención de un directivo es un recurso escaso y que resulta crítico dirigir allá donde realmente es necesario.

13
Oct
2
Abr

En la definición de cuales serán los medios de acceso preferidos a banda ancha móvil para el futuro, dos de los estándares en competencia son Wimax y LTE. Nokia, que en principio está presente en ambos desarrollos, parece definirse cada vez más y hoy en el Financial Times se descuelgan con declaraciones directas, en una presentación en San Francisco, sobre su apuesta: LTE será el claro ganador en 2015, dado que Wimax no está teniendo despliegues en casi ningún sitio, afirman.

El tema aquí está en que otro de los gigantes de la industria que ha ayudado a establecer algunos de los estándares que hoy están en el centro de la convergencia -Intel- apuesta fuerte por Wimax y afirma que unos 100 modelos de PC llevarán capacidades para utilizarlo ya el año que viene. Lo que se ha dicho tradicionalmente es que wimax puede ser una tecnología adecuada para despliegues en áreas con bajas concentraciones de población y en aquellas que carezcan de infraestructuras anteriores… pero también dependerá del grado de madurez y aceptación que tenga. En todo caso está claro que en movilidad estamos en la batalla de las infraestructuras para la próxima generación de red. Como decía Miguel hace unos días, ahora queda buscar, al menos para las operadoras, los ingresos suficientes para hacerlas rentables (y no volver a convertirse simplemente en los que proporcionan el ancho de banda).

Recordemos el papel de Nokia como proveedor de infraestructura de redes para las telco, en un mercado donde no quedan muchos jugadores. Quizás lo único que están haciendo es poner voz a lo que afirman sus clientes, que están apostando en masa por LTE en sus planes de futuro. La buena noticia es que si en verdad, como se afirma en el artículo, los despliegues se están acelerando, tendremos unas velocidades difíciles de creer en movilidad a la vuelta de la esquina. Ahora solo falta saber para qué podemos necesitarlas. Seguro que el mercado se encargará de guiarnos en este tema. Y de paso ayudaremos a crear/mantener a los gigantes de las comunicaciones de los siguientes diez años.

1
Abr

A veces por coincidencias se da uno cuenta de lo que tiene cerca y no se había percatado. Lo del cloud computing está claro que no es promesa sino realidad, pero hoy he tenido una de estas experiencias reveladoras sobre lo confuso que le resulta al personal entender estos términos. Me había pasado a saludar a Carlos Domingo a una conferencia que organizaba hoy Enter sobre Cloud Computing, y, ya puestos, me he quedado a ver su charla. La charla, como siempre entretenida y con gran contenido, iba al final dirigida a clarificar conceptos. Y aun con un grupo de gente en la sala que se supone entendía del tema, el impacto ha sido importante, porque la confusión también lo és. Tener que diferenciar a estas alturas modos de provisión de servicios en red de las distintas capas que uno puede ponerle a las infraestructuras para hacer un delivery de servicios de TI más baratos… pues como que parece ya viejo. Carlos es bueno contando historias, pero aún así es chocante que a estas alturas sea necesario contar esta historia otra vez.

Sin embargo si uno reflexiona un poco, esto sigue perfectamente la estructura de los cambios que se producen en un mercado que está siendo “cambiado” por una innovación disruptiva que lleva años en gestación. Las tecnologías no son nuevas, solo han necesitado un tiempo para madurar y hacerse suficientemente económicas. Y están cambiando la base de lo que muchos han hecho (y vendido) hasta ahora. En este momento de madurez -aunque todavía falta mucho- entran en guerra muchos más jugadores. Por supuesto Carlos, en nombre de Telefonica, no va a decir que ellos quieren ser grandes jugadores en estos temas, pero apuesto a que veremos a empresas de este sector (telco) haciendo movimientos importantes en este área. Al fin y al cabo, pocos ingredientes les faltan para tener todo lo que hace falta para hacer el delivery de estos servicios…Supongo que al final esto encaja con lo que estamos hablando últimamente de la fuente de ingresos del futuro de las telco. Ahí va una que puede cuajar, seguramente no sola, pero si en buena compañía.

1
Abr

Nos cuentan Gartner y Forester que la caída de la demanda en tecnologías va a duplicar a la que sufrimos en la post burbuja Internet. Si por aquel 2.001 la recesión llegó al 2,1%, la previsión de Gartner está cercana al 4% para el año en curso.

Todo ello con matices que abarcan desde el 0,3% de aumento en la inversión en software hasta una espectacular caída cercana al 15% en el caso del hardware.

Y creo que el diferencial con 2.001 es evidente: el habitual “círculo virtuoso” provocado por la evolución en paralelo entre cada versión de Windows y el hardware que lo soportaba no ha funcionado esta vez. Windows Vista no ha sido aliciente para que los clientes se vuelquen en cambiar sus equipos por otros más potentes para sacar partido del sistema. Lejos de ello, el mercado de consumo se ha volcado en dispositivos ligeros que funcionan con Linux o XP, y que necesitan muy poco hardware para funcionar, mientras que las empresas se proponen alargar la vida útil de Windows XP hasta donde sea necesario para los usuarios finales, y exploran software de virtualización y estrategias de outsourcing para el núcleo de los sistemas corporativos.

Es decir … la tormenta perfecta para todo un sector y a escala global. Salvamos 2.001 en parte de la mano de Windows XP, pero esta vez la caída económica global nos ha pillado en plena tendencia a “lo pequeño es bello”.

La pregunta del millón es … ¿y quienes se ahogarán en esta ocasión?

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