Archivo de la Categoría ‘Software’

28
Abr

El aburrido panorama de la industria del software

Escrito el 28 Abril 2006 por Julian de Cabo en Software

Ayer, durante la presentación de Google Maps tuve la fortuna de charlar un buen rato con uno de los ingenieros de Google que llevan tiempo en la compañía y están dedicados a liderar un equipo de desarrollo. Omitiré nombre y tipo de tecnología porque no hacen al caso.
La cuestión es que no sólo me produjo una buena impresión profesional, sino que se le veía una persona conocedora no sólo del presente de la tecnología sino consciente de la cantidad de desarrollos prometedores que han quedado en la cuneta durante estos años de popularización de la informática. La verdad es que hablar de reconocimiento de patrones de imagen, de síntesis de voz y de otra serie de cosas no es algo que uno haga todos los días, y mucho menos con la misma persona.
Teniendo claro que muchas iniciativas brillantes quedaron en el camino en aras de un beneficio superior, que era la estandarización que hizo posible el despegue general de la industria, no sé si esa misma estandarización es la que sigue anquilosando muchos de los actuales desarrollos. Los grandes del sector innovan poco por miedo a la falta de mercado, y las iniciativas Open Source tienden a simplemente “ejecutar mejor” cosas que ya tienen una versión comercial previa. La consecuencia de todo ello es que uno puede recorrer cualquiera de las ferias de tecnología que se hacen en el mundo sin sentir nada parecido a la excitación de años atrás.
A los que hemos vivido la época en la que se esperaba la salida de las revistas especializadas con el interés de qué novedades tendríamos este mes, no deja de parecernos que el panorama actual ha pasado a ser mucho más gris de lo que muchos quisieran.
Y no sé si Google será capaz de mantener un ritmo de innovación suficiente como para reactivar esa creatividad dormida por tantos años de quietud. Pero difícilmente se me ocurren alternativas.

24
Mar

El inevitable comentario sobre Vista

Escrito el 24 Marzo 2006 por Julian de Cabo en Software

Por más que nuestra línea de trabajo con el blog intenta ser intemporal y razonablemente aislada de la actualidad o el análisis periodístico diario, hay ocasiones en que uno siente que, por más que se resista, acaba entrando en algunos temas. Es tan inevitable como que el sol saga y se ponga cada día. Espero que esa introducción me libere de cargas de culpabilidad por terminar la semana haciendo una referencia inevitable al retraso de Windows Vista.
No sé valorar con precisión si el ruido en prensa que ha provocado este anuncio ha sido equivalente o no a anteriores ocasiones (dudo que haya la expectación que levantó el retardo de aquel Windows 95 hace once años), pero sí que encuentro en este caso elementos diferenciales con otras circunstancias similares.
El primero es que se trata de uno de los retrasos más amplios que haya experimentado cualquier sistema en Microsoft, y que es, con diferencia el cambio de versión que más se ha hecho esperar. Ningún otro sistema ha permanecido tanto tiempo como punta de lanza como Windows XP. Cinco años desde la salida de XP, y sin sustituto. Nunca vimos nada igual.
La segunda es que quizá esto sea más relevante de lo que muchos autores piensan. El comentario que más frecuentemente he oído en estos días ha sido el de “desastre para las ventas de hardware”, “campaña de Navidad perdida”, “presupuestos empresariales con un año de retraso”, o argumentaciones parecidas. Que todas tienen su peso, pero quizás no tanto como que tras el nuevo retraso estemos viviendo las consecuencias de un cambio de prioridades no declarado por parte del gigante de Redmond.
¿Y si resultara que el retraso de Vista se debe a que Microsoft no espera tanto para el futuro de la venta de sistemas operativos? En mi opinión (que se puede argumentar con cifras en la mano), el segmento de mercado que más crece dentro de la industria de la tecnología, es el de servicios. El tiempo del hardware pasó, y con él se perdió la primacía de las empresas asociadas a su producción. Tal vez el señor Gates se esté preparando para sobrevivir como empresa a la pérdida de interés del que fue su producto bandera, y lo que explique mejor los retrasos de Vista sea el esfuerzo que se pone en áreas de actividad que se consideran con más futuro, y próximas al mundo de los servicios.
Al fin y al cabo, Gates siempre tuvo una relación de amor/odio con los chicos de la IBM, y estos han sido lo suficientemente listos como para apostar por un software abierto que les da mucho más recorrido en su actual reencarnación de prestadores de servicios.

13
Mar

¿Convergencia o divergencia?

Escrito el 13 Marzo 2006 por Julian de Cabo en Software

Supongo que lo de revisar papeles en el despacho es un deporte de riesgo que no sólo practicamos los profesores. Hubo momentos en mi vida en que llegué a pensar que se reproducían, dada la fantástica capacidad de reaparecer de determinadas cosas que uno creía tiradas a la basura décadas atrás.

El caso es que en plena revisión de papelotes, apareció un clasificador de diskettes que debí dejar guardado en algún lugar de mi despacho con versiones antiguas de software que uno guarda “por si las moscas”. Y al abrirlo aparecieron reliquias como el Framework III original con el que empecé a dar clase hace más de una década, versiones 3.0 y 3.1 de Windows, e incluso una copia no sé cómo de legal de un programa maravilloso que se llamaba Harvard Graphics, con el que se podían hacer las mejores presentaciones gráficas que uno pueda imaginar.

De ahí a sentir la tentación de escribir un comentario sobre lo poco que hemos avanzado en una década va un camino corto. Pero como me lo pensé dos veces, llegué a la conclusión de que resulta más interesante mirar hacia adelante. Pero eso sí, con ese punto de partida, y habiendo mirado largamente el material que tenía en la mano, la pregunta que uno acaba por hacerse es ¿cómo de diferente puede llegar a ser ese futuro? Y a poco que se piense con detenimiento, la conclusión es clara: el futuro acabará siendo diferente de lo que conocemos hoy en algunas cosas, pero probablemente muy similar en otras.

Si hacemos el análisis desde la óptica de las aplicaciones ofimáticas es difícil pensar que veamos muchos cambios. Llevan años de evolución, y es difícil que puedan añadir alguna novedad relevante para una base de usuarios que lleva ya varias versiones sin usar ni una de las nuevas características que justifican el cambio entre versiones. Algo parecido sucede con el sistema operativo, cuya utilidad real es desconocida para una buena parte de la generación actual de usuarios.

Otras categorías han hecho algo tan simple como desaparecer. O casi. A medida que el sistema operativo engordaba tragándose al compresor de archivos, al analizador de discos y a casi todas las “utilidades” que usábamos hace una década. Aquellas PcTools o Norton Utilities son casi sólo un recuerdo en la memoria de unos pocos. Y la situación resulta un tanto paradójica: el sistema operativo engorda para desaparecer.

Sin embargo, es claro que hoy existen necesidades que no estaban presentes hace una década. Tal vez una de ellas sea precisamente algo que me ayude a clasificar y mantener ordenada una información digital que tiene ya un fondo de diez o doce años. O algo que me ayude a mantener la consistencia entre las “vistas de un mismo paisaje” que mantengo en mi móvil, mi PDA y mi Pc de sobremesa. O algo que me permita acceder cómodamente a mis datos allá donde estemos ellos y yo.

¿Les suena que algo de eso vaya a venir incluido en la “siguiente versión”?

La verdad es que a veces uno llega a creer que trabaja en el ámbito de “la divergencia”. Especialmente cuando contrapone los proyectos de parte de la industria con las necesidades de sus clientes.

28
Feb

El conceto es el conceto

Escrito el 28 Febrero 2006 por Julian de Cabo en Software

Hace muchos años que alguien me dijo aquella frase de que “lo que más vale en términos de Marketing es ser dueño de una palabra en la cabeza de tu cliente”. Tantos que ni recuerdo quien fue. Pero me sigue pareciendo una idea válida en muchas ocasiones. Si uno es capaz de crear esa asociación levanta una barrera que complica sobremanera la vida a sus competidores presentes y futuros.

Centrándonos en nuestro mercado, tal vez uno de los ejemplos más potentes sea la marca Windows. Tanto que, incluso los que somos profesionales, caemos una y otra vez en aceptar que Windows es un sistema operativo, por más que sepamos que nunca ha sido así. Windows, como diría el gallego de Airbag, es un “conceto”. Y me intento explicar antes de que me tiren piedras (aunque sean virtuales).

Si miramos a nuestro alrededor hoy, Windows pueden ser varias cosas, que abarcan desde un sistema para dispositivos de bolsillo inicialmente conocido como Windows CE (Consumer Electronics) que hoy se llama Windows Mobile y que tiene poco o nada que ver con el siguiente escalón, que se llama Windows XP Home Edition, que es un sistema operativo para Pc’s domésticos parecido al Windows XP Professional, que a su vez es un sistema Pc para usuario corporativo que resulta un cliente ideal para Windows 2003 Small Business Server (un sistema operativo de red pequeña) si el usuario trabaja en una Pyme o para Windows Server 2003 (sistema de red para gran empresa) si trabaja en una gran compañía. Todos esta retahíla de productos NO son versiones de un mismo sistema como uno podría pensar, sino sistemas que son casi completamente diferentes entre sí.

Y así ha sido desde siempre. Si nos situáramos unos años más atrás, veríamos como ese escalado de producto sería -por poner un ejemplo- el formado por Windows CE – Windows 95 – Windows NT Wokstation – Windows NT Small Business – Windows NT Advanced Server para la misma escala de cliente/dispositivo que vimos antes. Al menos 5 sistemas técnicamente distintos.

Pero como diría nuestro gallego, un solo “conceto” en la cabeza del cliente. Que ahí es donde está la potencia de la idea en términos de Marketing. Los que hemos sido clientes de la compañía de Redmond siempre hemos comprado Windows como un todo, por más que supiéramos que “no era verdad”.

Y traigo esta historia a colación porque estando próxima la salida de “Windows Vista”, parece ser que Microsoft irá un paso más lejos, utilizando la submarca “Vista” para las siete líneas de producto que piensa poner en mercado, de forma que la idea de homogeneidad sea aun mayor que hoy. Lo que resulta verdaderamente fantástico si lo pensamos bien. No sólo añaden una versión radicalmente nueva (la “Ultímate Edition”) a las que conocemos hoy, sino que lo hacen de modo que aun lo veamos todo más compacto incluso que en la gama anterior.

Tenía razón el gallego.

23
Feb

El peligro de convertirse en irrelevante

Escrito el 23 Febrero 2006 por Julian de Cabo en Software

Pese a que tenemos como política no hablar de nuestro día a día en el blog, en esta ocasión me salto la norma durante un par de frases a los solos efectos de contextualizar el comentario, y dado que tiene interés. La historia que cuento hoy tiene su origen en un curso de tecnología para directivos no técnicos. Un programa que hicimos una vez en el año 95, y que sacábamos a la luz este año, a petición de algunas empresas. Lo que de por sí es todo un síntoma, aunque ya me esté yendo “hacia un lado”.
Retomo el hilo, pues. Una de las sesiones que me tocaba impartir en este caso era la dedicada al papel de las comunidades en el desarrollo de conocimiento en general, y su impacto en las tecnologías en particular. Y como no puede ser de otro modo, tocábamos el tema de Linux, que es de los que siempre terminan por provocar debate, con bastante independencia del perfil del público. Es de esos temas que ha transcendido del ámbito técnico a la prensa general. O casi.
El caso es que en esta ocasión, tras hacer un balance que intentaba ser equilibrado entre pros y contras de cada alternativa en cada ámbito, me encontré con una pregunta nueva. Debe ser cosa del contexto, que no era el de la habitual clase de sistemas con un puñado de ingenieros conocedores. Y la pregunta fue del calibre de: “Pero Julián, llevamos ya algunos años hablando de Linux, y no termina de arrancar. ¿Qué piensas que le falta?”.
Si ese tema te lo plantean desde la industria, la respuesta termina por entrar en el análisis de lo que dan de sí las interfaces de usuario, el soporte de aplicaciones, etc, etc. Pero en este caso era tal la carga de ingenuidad que había, tal la sorpresa, que no me valía el argumento clásico. La pregunta de aquel ciudadano se podía traducir como: “si es tan bueno, como es posible que no explote”.
Y no sé si en aquel momento vi la luz, o lo que le contesté fue una solemne estupidez, pero dije lo que se me vino a la cabeza. Que fue: “porque en el fondo no le importa a nadie”. Y a continuación no pude evitar pensar (y en voz alta) que tal vez ese era un problema compartido entre Linux y la próxima generación de sistema operativo de Microsoft: que ya nadie (o casi) habla de ello como algo relevante para nuestro futuro individual, y no digamos para el corporativo.
¿Alguno de los que lee esta página está pendiente de Windows Vista o de Ubuntu 6?. Pues creo que ese es el problema real. Lo que nos interesa son los servicios a que accedemos como capa última de una pirámide donde a nadie le importa como se llame lo que hay en el escalón de la base.
Y a los que llevamos tiempo en esto no nos queda más remedio que recordar aquella frase de un presidente de una gran multinacional que llegó a afirmar que “Windows es parte de mi estrategia”. ¿Se imaginan a algún ejecutivo repitiendo esa idea en pleno 2.006?
Pues tal vez ese sea el problema …

20
Dic

Web 3.0: iniciando la discusión

Escrito el 20 Diciembre 2005 por Ricardo Pérez Garrido en Software

En la lucha por acuñar términos, tenemos el penúltimo: Web 3.0. Se supone que hace referencia al paso de las herramientas que han originado la Web 2.0 hacia el entorno empresarial, algo de lo que ya había hablado en este foro anteriormente. John Hagel, famoso por sus libros de gestión (del que también he hablado aquí) publica una referencia al tema en la que no solo incide en este cambio, sino que vuelve a expresar la necesidad para la mayoría de estos proveedores de software de buscar modelos de negocio adicionales / alternativos a la publicidad.

En la base de estas discusiones está el nuevo papel del CIO y de la tecnología dentro de la empresa, así como la necesidad de fomentar la innovación y la rápida adaptación de los sistemas al cambio en los mercados. No se concibe para los próximos años una organización que pueda permitirse seguir estancada en las relaciones tradicionales entre departamentos, donde las jerarquías sean inamovibles y el poder del cambio venga solo desde arriba.

La expresión más concreta la encontraremos en la forma de trabajar y en el apoyo que van a necesitar las organizaciones desde los departamentos de sistemas. Es una gran oportunidad para los emprendedores, como dice Hagel, pero también un enorme reto organizativo para la mayoría de las empresas del sector, que deben aprender a moverse mucho más rápido, a integrar en sus decisiones a agentes que antes eran solamente “organizaciones de soporte” y a dar prioridad a la innovación sobre la cuenta de resultados inmediata. Muchos dirán “más de lo mismo”, pero mirando un poco a los líderes veremos que el cambio tiene que ser, esta vez, de verdad.

2
Nov

A vueltas con el Sistema Operativo

Escrito el 2 Noviembre 2005 por Julian de Cabo en Software

Hace no muchos días que caí en la cuenta de que en mi vida como usuario de informática se van cruzando dos fenómenos cuyo crecimiento viene siendo sostenido en el tiempo.
El primero es que cada vez paso más tiempo con el browser abierto, pero casi sin navegar por la red en sentido estricto.
El segundo es que mis sesiones de “relación directa con el sistema operativo” cada vez se limitan más.
Y dándole una vuelta a esa idea, caí en la cuenta de que si esa es la realidad de un “viejo rockero” de los que se montan su propio equipo con piezas sueltas, la de muchos de mis colegas que son simples usuarios, debe estar aún más allá. Para ellos eso del “cmd” dentro de “Ejecutar” es ciencia ficción.
Abundando más en la idea, en este momento tengo abiertas varias pestañas del navegador desde donde accedo a este editor de blogs, al correo interno del Instituto, al de Gmail, y un par de ellas más, ambas con temas de trabajo. Es decir: una buena parte de mi trabajo se hace ya directamente con un navegador conectado a webs internas y externas (¿existe ya esa separación?). Tan lejos queda mi día a día de las “tripas” del sistema que hay días en que me olvido de que esa mañana me dio por usar alguna de las otras máquinas que tengo en casa con “sistemas alternativos”. La emoción, si es que la hay, queda limitada al momento del arranque, y a partir de ahí la sesión de trabajo es igual, con independencia de la máquina que use o el emplazamiento desde el que opere.
Todo un cambio con relación a aquellos años del “format a: /s” o el “xcopy *.* /s a:”.
Pues aun así, todavía habrá quien se pregunte como es posible que Microsoft anuncie que porta sus aplicaciones a la web.

11
Oct

Informática hipocrática

Escrito el 11 Octubre 2005 por Julian de Cabo en Software

Como hijo de médico, conozco el juramento hipocrático desde que aprendí a leer. Aún está colgado en una sala de la consulta de mi padre. Irónicamente, justo encima del ordenador.

De acuerdo con aquel juramento, que por supuesto nada tiene que ver con Hipócrates, el médico si actuaba debía estar seguro de al menos ser útil o no dañar. El principio enunciado en griego pasó luego al mundo latino como “primum non nocere”, o lo que es lo mismo, ante todo no dañar. De su pervivencia hasta nuestros días puede que sea responsable su gran coincidencia con principios de la moral judeo cristiana, pero esa sería otra batalla.

El caso es que algún profesor de nuestro departamento de Sistemas (creo recordar que Carlos Sáez) acuñó hace años como norma número uno del cuidado de los sistemas personales un “Si funciona no lo arregle” que hemos venido usando desde entonces como broma. Absolutamente equivalente al adagio latino.

Lástima que los actuales sistemas de autodiagnóstico por Internet estén tan lejos de esta doctrina como para no entender que sin el driver de la tarjeta gráfica una imagen no se ve, y que si la imagen no se ve, lo bien que vaya para el resto del software no suele ser consuelo para el atribulado usuario.

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