Archivo de la Categoría ‘Innovación / Innovation’

10
Feb

Una de las polémicas más interesantes alrededor del mundo del código abierto (open source) puede resumirse en la cuestión de que si esta modalidad de desarrollo incentiva la innovación.

Cualquier lector de este blog habrá podido percibir la importancia que se otorga a las comunidades en la comprensión del futuro de la convergencia digital, Y dentro de estas comunidades a los procedimientos colaborativos para generar nuevos productos o servicios. De hecho hemos hablado del paso de un modelo de consumo a un modelo de producción donde el propio consumidor asume funciones de desarrollo y elaboración del producto o servicio que él mismo demanda.

Los desarrollos de open source constituyen la punta de lanza de esta tendencia. Por ello valorar su potencial de generación de innovaciones es algo de gran importancia. Máxime cuando cada vez se tiene más claro lo que John Hagel afirmaba en su último libro: “innovation is the only source of sustainable competitive advantage“. Y siguiendo a este mismo autor, cuando el aprovechamiento de este potencial de innovación requiere de dos elementos: un modelo de referencia y un prototipado rápido.

La metodología de desarrollo open source aporta ambos elementos: un modelo de referencia que coordina a agentes dispersos con capacidades muy diversas basado en una coordinación mediante reglas formales de pertenecia y asignación de tareas y un mecanismo de incentivo meritocrático. A ello se une una plataforma que permite el lanzamiento rápido de servicios, su evaluación y crítica por parte de los propios usuarios.

Bajo esta aproximación, las iniciativas open source disponen de todos los elementos para convertirse en una enorme fuente de innovaciones en todo el ámbito de la convergencia digital. Sin embargo esto no esta siendo así, al menos con la intensidad prevista.

En este sentido, resulta muy esclarecedora la afirmación de Larry McVoy, fundador de BitMover, recogida por la MIT Innovation Technology Review: “Furthermore, open source is largely a copying machine, doing reimplementations of existing products; there”s very little innovation, in part because the rewards for it are so low.”

Es precisamente el problema de los incentivos de Mercado, el que está inhibiendo la innovación en el mundo open source. Un problema cuyas consecuencias analizaremos el próximo lunes.

13
Ene

Tecnología disruptiva

Escrito el 13 enero 2006 por Ricardo Pérez Garrido en Innovación / Innovation

¿Cómo identificar una tecnología disruptiva, que puede cambiar tu negocio de forma radical? ¿A qué indicadores hay que mirar? ¿A quién se puede preguntar? El New York Times publicaba ayer una noticia sobre Nikon, que deja de producir la mayoría de sus cámaras “tradicionales”, para centrarse en cámaras digitales. En un período de menos de 10 años, la industria ha cambiado completamente, y la forma de hacer fotografías y compartirlas, incluso la “forma social” de compartir fotografías, ha cambiado totalmente. Empresas como Kodak han estado a punto de hundirse por culpa de un cambio tan radical. Ha pasado de unos 150.000 empleados en los 90 a los actuales 50.000, vendiendo gran parte de sus operaciones y entrando en la venta de cámaras digitales solo en 2001, con años de retraso frente a sus competidores (Sony lo había hecho en 1981). Su historia, el regreso a los primeros puestos de ventas y de novedades introducidas en sus diferentes mercados, es de reacción, innovación como supervivencia.

Hoy hablamos de muchas tecnologías que parecen tener el potencial de cambiar algunas industrias, y, por el camino, nuestras vidas. ¿Cuantas de ellas han sido apuestas de grandes empresas?

Las empresas líderes suelen tener problemas en adaptar la nueva tecnología. Solo un cambio lento permite que los ganadores tradicionales tengan tiempo de poner su músculo financiero al servicio de la nueva tecnología para sacarle provecho. Parece que éste es el caso, al menos por ahora, de VoIP y las empresas de telecomunicaciones. Hay otros mercados que todos tenemos en mente en los que parece que la capacidad de reacción está siendo mucho más lenta, ante fenómenos como, por ejemplo, el fácil intercambio de información por medio de internet. En el transfondo está la separación entre “los que entienden de tecnología” y el resto de los directivos. Separación que es clara en casi todas las empresas que conozco, y que es incluso llamativa en algunas que se ganan la vida con tecnología. Puede que una forma de evitar estos problemas sea cambiar el tipo de poder que estos expertos tienen, creando directivos ilustrados -en tecnología- y tecnólogos capaces de hablar en el lenguaje del directivo, no en una jerga incomprensible.

12
Dic

El huevo y la gallina

Escrito el 12 diciembre 2005 por Julian de Cabo en Educación / Education, Innovación / Innovation, Internet

Estos días de atrás se ha vuelto a leer sobre el portátil económico con que el MIT intenta colaborar a la alfabetización digital de los países menos favorecidos. Y suponemos que se seguirá hablando, porque la iniciativa tiene interés desde muchos ángulos distintos.
Aunque si debo ser sincero, me está sucediendo con este tema lo mismo que me ocurre siempre que oigo que el principal inhibidor para el desarrollo tecnológico son los costes: que me parece una explicación simplista. Intento explicarlo.
Siendo cierto que los actuales precios de los ordenadores los ponen lamentablemente lejos del alcance de algunas capas sociales (o de algunas sociedades, si se prefiere el ejemplo) cuya inclusión digital deberíamos favorecer, no lo es menos que su éxito depende, como en casi todos los aparatos que conozco, en su mayor o menor percepción de utilidad.
Sé que es un ejemplo simplista, pero no conozco empresario al que hubiera que evangelizar sobre el uso del fax. Simplemente, hubo un momento es que o tenías uno o perdías oportunidades de negocio, con lo que los empresarios compraron su fax sin necesidad de subvenciones ni cursos gratis sobre su funcionamiento. Todo un fantástico ejemplo de aquella ley de Metcalfe que decía que el valor de una red es igual al cuadrado de los nodos que la componen … que es como decir que cada nuevo fax conectado a la red incrementa exponencialmente la utilidad del mío.
¿Qué hace distinto al ordenador para que estemos pensando en alternativas como las del MIT?. Pues entre otras cosas, la red. Que en el fax existía de manera previa a que el aparato saliera al mercado. También los ordenadores han basado sus últimos crecimientos en el deseo de acceder a una red, que es Internet. Pero el acceso a la misma no está garantizado satisfactoriamente con las líneas de teléfono normales, ni es tan barato en ocasiones, entre otros factores diferenciales. Leyéndolo como oportunidad, aquí sí tienen los estados posibilidades de hacer una labor positiva. ¿Compraríamos coches si no hubiera carreteras?.
Y en segundo lugar está el tema de la utilidad: ¿para qué necesito conectarme a la red con un ordenador?. Si alguien es capaz de demostrarme que hay un valor ahí, no tendré necesidad de mucho más aliciente, como ocurrió con el fax. Y ahí el estado puede tener un papel de nuevo: si se despliegan servicios públicos sobre la red que hagan más fácil o cómoda la vida al ciudadano, le estaremos dando los mejores argumentos para “autoincluirse digitalmente”.
Mientras tanto, bienvenida sea la iniciativa. Mirándola en positivo y recordando aquella broma de que unas cosas caen por la Ley de la Gravedad y otras por su propio peso, seguro que si tiene éxito contribuirá a la expansión de la red en aquellos países donde el retraso es mayor.
Que en el fondo, tanto da que fuera primero el huevo o la gallina con tal de que tengamos qué comer.

25
Nov

Innovacion y Convergencia: Sony vs. Apple

Escrito el 25 noviembre 2005 por Salvador Aragón Álvarez en Innovación / Innovation

En varias conversaciones entre los que “perpetramos” este blog ha surgido de forma reiterada la pugna entre Sony y Apple por el mercado digital. A raíz del éxito de iPod e iTunes, todos coincidimos en que a priori, Sony estaba mucho mejor posicionado que Apple para aprovechar el mercado emergente de la música digital.

La reflexión sobre este caso concreto nos arrastra a una pregunta más amplia: ¿Cuáles con los ingredientes de la innovación con éxito en la convergencia?. Para responder a esta cuestión nada mejor que recordar lo que el management ha descubierto sobre el arte de innovar.

La primera aproximación rigurosa al papel económico de la innovación data de 1920, cuando Ludwig Von Mises describía el “proceso de descubrimiento”, a través del cual el emprendedor localizaba nuevas oportunidades y formas de generación de riqueza. Sin embargo el estudio de sus ingredientes debe esperar hasta 1950 cuando Edith Penrose destacó el papel los recursos. Posteriormente, Hammer y Prahalad añadieron a la lista de ingredientes los procesos, y de forma más reciente, Christensen incorporó los valores.

Sin embargo, el conocimiento de los ingredientes no garantiza un plato bien cocinado. En el momento actual sabemos que la innovación precisa de recursos, bajo la forma de infraestructuras, talento y financiación -, procesos que la soporten y valores que la hagan sostenible. Sin embargo numerosas organizaciones que disponen de dichos ingredientes, se muestran incapaces de generar innovaciones que mejoren su capacidad competitiva.

Recordemos el caso de Sony. Esta compañía disponía de recursos más que suficientes que iban desde capacidad financiera hasta uno de los mayores catálogos audiovisuales del mundo, sin contar con su experiencia en el desarrollo de dispositivos portatiles. Así mismo ha refinado algunos de los procesos de desarrollo de productos más refinados que existen, completados con una capacidad de distribución casi planetaria, y por último sus valores se orientaban de forma clara hacia la innovación. Y con todo ello ¿qué falló entonces?

El por qué de esta incapacidad ilustra una de las grandes paradojas de la innovación. A la capacidad de generar nuevo conocimiento debe unirse la capacidad o el arte de olvidar lo antiguo. Esta importancia del olvidar o desechar prácticas ya obsoletas fue destacada por Schumpeter bajo la denominación de “creación destructiva“, y casi de forma profética está marcando el desarrollo de la innovación en este siglo XXI.

Sólo olvidando su visión de “computer maker”, Apple ha sido capaz de aprovechar las oportunidades asociadas a la digitalización en la industria de la música. Sin embargo Sony ha tardado en superar lo que algunos llaman el “síndrome del Triniton”. Tras alcanzar la excelencia en una categoría de productos, es muy difícil olvidar esa línea de avance exitosa y sustituirla por caminos más inciertos.

Y desde la óptica de una escuela de negocios, esta reflexión puede extenderse a todos nosotros. ¿Cuántas veces no innovamos por que nos negamos a aceptar que lo que considerabamos como activos en nuestra trayectoria profesional se han convertido en pasivos? Y es que desgraciadamente, el arte de olvidar en al gestión no es un arte fácil de aprender.

1 5 6 7

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar