Archivo de la Categoría ‘Comunidades / Communities’

16
Abr

La seguridad es un estado de la mente (y más en las Redes Sociales)

Escrito el 16 abril 2009 por Juan Ignacio Martínez Estremera en Comunidades / Communities

El otro día estuve de ponente en la Cátedra de Riesgos en Sistemas de Información y me tocó hablar de un tema interesante: la seguridad y las redes sociales. El tema generó cierto debate y creo interesante el traerlo aquí. Hay diversas redes sociales a las que me podría referir, pero me gustaría poner el ejemplo de las ieCommunities.

Las ieCommunities disponen de diversos servicios que se ponen a disposición del usuario: Foros, Documentación, Videoconferencias, Red de Contactos, etc… y también disponen de una parte privada (sólo usuarios registrados) y de una parte pública (es decir, abierta a todo el mundo). Los usuarios de ambas parte son diferentes, así como la gente que dispone de privilegios. Por ejemplo en la parte interna, cualquiera puede colaborar en los foros y se fomenta un sistema de meritocracia, donde los usuarios más activos puedan destacar.

En esa estructura los problemas surgen por si solos, como es fácil comprender. Por ejemplo:

Red de Contactos: Hay datos personales, fotos y se sabe la relación entre los usuarios.

Foros de Discusión: Hay contenidos que tal vez no deberían salir de un contexto privado, al ser generados por directivos.

Videoconferencias: Copyrights, derechos de imagen, etc.

No quiero hacer muy exhaustiva esa lista, ya que creo que nos hacemos una rápida idea de todos los escollos que pueden surgir a la hora de proteger la privacidad, respetar derechos de imagen y a la par fomentar la participación e incrementar el interés.

Cada comunidad tiene sus propias normas. Esto pasa tanto en las Virtuales, como en las que conocemos históricamente. Entre diferentes comunidades, las normas pueden incluso ser opuestas. ¿Qué es lo que hace las normas válidas?, pues el conocimiento y el reconocimiento de las mismas por parte de los usuarios.

A estas alturas alguien se preguntará que qué tienen que ver las Normas de una Comunidad Virtual y la Seguridad de la misma. Pues bien, en una comunidad donde aceptamos que salga nuestro nombre y cargo, no podremos considerar una violación de la privacidad el que se sepa quiénes somos. Al contrario, si en una red nos escudamos detrás de un nickname anónimo, exigiremos ese anonimato.

La seguridad tiene que venir definida por las normas y las expectativas que la gente tiene y siempre venir amparada por una Acuerdo de Licencia claro y fácil de entender. Otra reflexión es que la pasión por la seguridad no debe llegar a asfixiar las comunicaciones en una comunidad.

Dicho de otra manera si entendemos que una comunidad es un conjunto de usuarios que se comunican e interactúan con una meta común, nos será fácil entender que determinadas medidas pueden prevenir el flujo de información, natural en una comunidad (por ejemplo el poder compartir fotos enfacebook). Pero sobre eso escribiré un segundo artículo otro día.

27
Mar

¿Para cuándo la interconexión de Redes Sociales?

Escrito el 27 marzo 2009 por Juan Ignacio Martínez Estremera en Comunidades / Communities

Hace un tiempo tenías tu mp3 de bolsillo, tu cámara digital, tu teléfono móvil, tu ordenador para el correo, Internet, etc. y si eran bolsillos grandes pudiera ser que cupiera alguna cosa más.

Con el tiempo la cosa se fue racionalizando (desde la perspectiva del consumidor era absurdo llevar tantos cacharros) y se fueron integrando funcionalidades. Móviles con cámara digital y video, con acceso a Internet, mp3, GPS, etc…y desde luego conectables con cualquier cosa: pc, laptops, notebooks…en definitiva un gran avance. Ya sólo tenemos un cacharro en el bolsillo y en muchas ocasiones estamos dispuestos a tener ciertas limitaciones (cámaras de más baja calidad, GPS menos funcionales, visualización de contenidos limitado por el tamaño de la pantalla, etc…), limitaciones que en el futuro probablemente desaparecerán a medida que la miniaturización evolucione.

Y aquí viene mi pregunta ¿para cuándo una integración de redes?, cada red tiene una función y cada función se corresponde al deseo de un usuario o grupo de ellos. Igual que, siguiendo la analogía, nuestros “cacharros tecnológicos”. Tenemos muchas funcionalidades diferentes y muchas plataformas.

¿Para cuándo podremos ir integrando plataformas/funcionalidades en una sola que sea la que agregue más valor al usuario?, ¿Es posible esto?

Se ven muchos intentos de unir servicios (por citar dos las aplicaciones de linkedin contacts y de netvibes para Facebook), pero son limitados en cuanto a ambición. Y además en el caso de los productos tecnológicos, está claro quién paga la factura, pero en el caso de las Redes Sociales ¿quién las paga?, porque la publicidad no está claro que lo vaya a hacer…

Red Social

Cada día, y vista mi experiencia en el sector desde hace unos 13 años, creo más en la democracia digital. Un concepto no sólo político sino entendido como “libertad de voto”. Voto a contenidos, a plataformas, a servicios, etc. Esto llevado a las Redes Sociales, nos vendría a decir que aquellas que pudieran agregarse mejor a “páginas personales” y que ofreciesen unos servicios más atractivos, tendrían una ventaja competitiva. O sin necesidad de interconectarse con agregadores, sino simplemente ofreciendo ellas servicios completos de agregación de contenidos desde otras Redes. Algo que las aplicaciones híbridas (mash-ups) vienen prometiendo desde hace tiempo además.

18
Mar

La Burbuja de la Privacidad

Escrito el 18 marzo 2009 por Juan Ignacio Martínez Estremera en Comunidades / Communities

Últimamente leo, con cierta preocupación, el cómo se producen brechas de seguridad en Aplicaciones ricas de Internet (RIA) , cómo una persona usaba Google Earth para robar en tejados (noticia de hoy, Miércoles 18 de Marzo), etc…sin contar con todas las brechas de privacidad que se producen en las Comunidades Virtuales.

Burbuja de Privacidad

Un conocido me contaba el otro día que buscaba en programas de descarga punto a punto, listas con direcciones de emails y ¡oh, sorpresa! Había millones de direcciones, robadas por empleados descontentos, clientes maliciosos o simples hackers que necesitaban crédito por su “victoria”.

Creo que avanzamos a una burbuja, que tal vez estalle algún día, La Burbuja de la Privacidad. No es que diga que este problema es algo nuevo, no, pero sí que ahora es más global que antes. Hace muchos años había también hackers, virus, antivirus y todo tipo de ordenadores zombie e islas piratas.

La diferencia es que, en el 2009,en España, hay 19,5 millones de personas que usan ordenador y casi 18 millones de Internautas mientras que en 1996 había 6,5 millones de personas que usaban ordenador y 342.000 internautas (datos de “Navegantes en la red”)

La diversidad de aplicaciones que se distribuyen por Internet, junto con un mayor conocimiento de las herramientas informáticas por parte de los usuarios maliciosos al mezclarlo con el internauta medio (que generalmente tiene pocas nociones sobre seguridad) crea un coctel muy peligroso.

Cada día más gente deposita información sensible en sus ordenadores: claves de acceso a banco que quedan grabadas en sus navegadores, fotos de su familia, accesos automáticos a Redes Sociales (en las cuales se cuelgan fotos e información muy privada), documentos de empresa, etc.

Un buen paso fue incorporar a los sistemas operativos cortafuegos automáticos (y usables por el internauta actual) y accesorios de alerta. Pero no todo se tiene que quedar ahí. Si queremos evitar una violación masiva de nuestros datos digitales, tenemos que hacer más cosas.

¿Tú cómo lo ves?

13
Mar

Me ha gustado mucho el título del la nota publicada en Forbes.com sobre la emergencia de un sistema nervioso para la sociedad basado en la comunicación y la participación. El tema se ha tratado desde muchos puntos de vista, con los -ya clásicos- ejemplos de la campaña de Obama o los atentados de Mumbai. La realidad es que hay toda una generación que no solo asume que participar  y compartir es la forma normal de actuar en sociedad, sino que ya ha sustituído de hecho las tribus locales a las que todos pertenecemos -grupos con los que nos identificamos por diferentes razones- por otras globales.

El impacto de estos cambios solo se está empezando a sentir. Ayer mismo hablaba en clase sobre el distinto uso que hacemos de herramientas como Facebook. Mientras los alumnos a los que les preguntaba -más jóvenes- citaban usos relacionados con lo cotidiano, lo mío es mas una agenda para conectar con gente con la que no me veo normalmente. Incluso un porcentaje alto reconocía consultar y actualizar sus perfiles desde sus móviles. Esto último, la movilidad, va a dar la siguiente vuelta de tuerca al fenómeno del “yo digital” como inseparable del yo social, algo que es un fenómeno totalmente nuevo y que solo parcialmente se había producido hasta ahora. Los retos son varios. El primero social, entender este comportamiento como normal y asociarlo a cómo se proporcionan desde noticias hasta oportunidades de participación en una democracia más abierta y participativa. Por el lado de la empresa, conseguir entenderlo y flexibilidaz aún más herramientas de colaboración y jerarquías. Bueno, el último es no quedarse demasiado atrás. El riesgo de volverse un analfabeto social para las nuevas generaciones es cada vez más alto. No porque antes no sucediese, sino que ahora directamente uno se queda fuera de los circuitos y los canales preferidos por los jóvenes. Mas o menos como siempre, pero trasladando lo social al plano digital.

17
Feb

El efecto Lemming

Escrito el 17 febrero 2009 por Julian de Cabo en Comunidades / Communities, Uncategorized

Pingus, un clon de los Lemmings En una de las comunidades en que participo se acaba de producir de nuevo un caso curioso, y que se observa con alguna frecuencia. La secuencia resumida es: aparece un nuevo usuario que tiene un buen conocimiento técnico del tema que agrupa a la comunidad (en este caso, se trata de un profesional de la cuestión), durante un lapso de tiempo reducido acumula un gran prestigio, y a continuación, sin que nadie sepa por qué, un buen día decide que las normas no se han hecho para él y arremete contra el poder establecido. El modo de cuestionarse el poder varía, pero casi siempre consiste en algo parecido a que cuando un moderador le hace ver que ha incumplido alguna de las normas comunes, el individuo contesta con algo parecido a “¿cómo pueden decirme esto a mí, que soy el auténtico fenómeno de este lugar de mediocres?” Si lo miramos bien, se trata de algo cibernéticamente parecido al clásico “Usted no sabe con quien está hablando”.

El resultado, como no podía ser de otra manera, es que el encargado de mantener el orden le llama a capítulo, el recien llegado se rebela por completo y -sólo o en compañía de otros- es expulsado de “la casa común”. Todo ello seguido por un coro más o menos amplio de usuarios que se entristecen por su baja y/o critican a los moderadores.

He visto el número de casos suficientes como para saber que no se trata de algo aislado, sino recurrente. Y tiendo a pensar que no tiene más base que la incapacidad para distinguir entre funciones por parte de algunos individuos … es decir: una cosa es el conocimiento técnico y otra la responsabilidad para mantener la convivencia aplicando unas reglas. Habilidades diferentes, ambas necesarias para el buen funcionamiento de una comunidad y que es importante saber compaginar por parte de los responsables del mantenimiento del equilibrio en las comunidades.

Pero la razón por la que lo traigo aquí hoy es por la gracia que me hizo la explicación de mi webmaster, que tiene mucha más experiencia que yo. Cuando charlaba con él sobre la situación, su respuesta fue:

“Se denomina efecto lemming. En un momento dado, bajo unas circunstancias especiales, un forero o grupo de foreros reciben una llamada interior transformando su comportamiento hasta conducirles al suicidio colectivo o individual. No se tiene claro qué desencadena esta serie de acontecimientos, pero es un hecho contrastado y responde a unas pautas en el comportamiento significativas y bien documentadas.”

Lo he dicho un millón de veces: la gestión de comunidades ha sido importante en el éxito de muchos proyectos empresariales surgidos desde la red, y tiene pinta de que va a ser clave en un futuro próximo para casi todas las empresas.

Tengan cuidado con sus Lemmings …

16
Feb

“Stand by me” y una guerra de almohadas

Escrito el 16 febrero 2009 por Julian de Cabo en Comunidades / Communities, Uncategorized

Es estos tiempos de noticias tremebundas relacionadas con la red, y habiendo desayunado con el enésimo caso de acoso a través de una red social, me llegan dos buenos ejemplos de noticias sobre el uso “limpio” de Internet. Y aquí las dejo. Si debo decir la verdad, más para mí que para los lectores.

La primera, el “Stand by me” reinterpretado en clave “todos a la par”. Creo que merece la pena.

 

 

 

La segunda, sobre un modo colectivo y divertido de celebrar el día de los enamorados.

Se puede leer aquí. Y espero que me entiendan la explicación, porque son demasiadas casualidades. El periódico local de la ciudad de uno de mis mejores amigos publica una noticia de un éxito de un website que es obra de otro buen amigo. Ambos profesores de esta casa, ambos gente a la que quiero, y encima el día de San Valentín, cuando uno está convencido de que si algo falta en este mundo de hoy es precisamente un poco más de cariño.

Pues eso. Que lo disfruten.

28
Ene

Los Seis Grados de Separación ¿..y qué?

Escrito el 28 enero 2009 por Juan Ignacio Martínez Estremera en Comunidades / Communities

Pues estaba venga a pensar en comunidades y después de lo del número de Dunbar y la capacidad que tenemos de relacionarnos con cierta cantidad de gente, me puse a imaginar a qué gente podemos llegar. Y me vino a la cabeza el tema de los seis grados de separación. Eso de que a través de seis contactos, prácticamente, podemos llegar a cualquier persona. Y mira, parece que es un tema que funciona, algún experimento ya lo demostró.

seis grados de separacion.JPG

Para el que no se lo crea tengo una anécdota. Hoy venía en el AVE como todos los días, desde hace años, y como todos los días, me fui a tomar mi café mientras me leía el periódico, y como todos los días coincidí con un grupo de viajeros que ya tengo muy vistos. En algún momento de aburrimiento he pensado sobre quiénes eran y qué hacia dónde viajaban. Y bueno, ahí se quedó la cosa, en un divertimento mental inofensivo. Hasta hoy.
Resulta que coincidí con un vecino del pueblo donde tengo la casa. Un chico que hasta ahora conocía de”paisano”, pero que en el AVE iba de traje y corbata. Me invita al desayuno, encontramos a lo habituales y de repente va este y los saluda. ¡Toma! Y ahora, claro, ya sé quiénes son y qué hacen…

Esto, que toda la vida ha pasado en pueblos pequeños y en algunas ciudades de provincia, pasa ahora, a mayor escala con las comunidades virtuales. Mucha gente tiene decenas y cientos de contactos, es más, los utilizamos para “estar al día”, por facilidad para distribuir cierta información de forma más bien masiva (cambios de trabajo, sociales o incluso fotos)
Con estas nueva comunidades virtuales (o Comunidades Sociales), los contactos de nuestros contactos, pueden ser nuestros contactos (esto suena a “…la parte contratante de la primeraparte…”, ¿verdad?), pero claro ¿queremos que nuestra competencia pueda ver nuestros contactos?, ¿queremos, por ejemplo, que un cliente de Israel sepa que tenemos un cliente de Palestina?, en muchos casos existen incompatibilidades…
¿Hay más peligros que beneficios en una red social?, ¿meteríais vuestra empresa y productos en una?

22
Ene

El número de Dunbar

Escrito el 22 enero 2009 por Juan Ignacio Martínez Estremera en Comunidades / Communities

150

Ni más ni menos, eso es lo que el señor Robin Dunbar nos dice con su famoso “número de Dunbar
Aparentemente, y según este sociólogo, no podemos mantener más relaciones sin que se nos sature el cerebro. Por supuesto no es un número mágico, ni inamovible, y tampoco establece una calidad en los contactos. Simplemente nos dice que para el ser humano una cantidad de contactos como esa es el límite teórico.
Lo cual me lleva al tema del que quería hablar. ¿Para qué vale tener cientos de contactos en cualquier red social, ¿por qué los tenemos? Si es cierto lo que Robin Dunbar nos indica ¿para qué la redes sociales?, total nos saturaremos enseguida; si tenemos muchos contactos con los que no interactuamos, entonces, ¿cuál es su función final?.

Ejemplo de maduración de una red social:
Red Social.JPG

Un escenario puede ser el siguiente: al principio, la cosa está clara: vas sumando amigotes/as, pones fotos, te hacen comentarios, pasas un buen rato y recobras contacto con esa gente que te recuerda tu (feliz) pasado. Pero ¿y luego?. Hay demasiada gente, te empiezan a agobiar los mensajes, posts y comentarios y sobre todo te tienes que empezar a cortar con lo que dices. Que si está tu novia, tu jefe o amigos que entre ellos no se aguantan…y de repente te aburre el tema, te alejas y poco a poco baja tu actividad en la red. Y pasa a ser un repositorio de amigos. Si algún día necesitas algo de uno lo miras y ya está, o tal vez una actualización de perfil o a de estado social te llama la atención y mandas un mensajito…
Y sale otra red, con más servicios, que puede hacer que el repositorio de amigos (o agenda social online)sea de mayor calidad, ya sea por que incluye fotos, o un calendario compartido, etc…

¿Es ese el futuro de las Redes Sociales?, ¿Somos capaces de gestionar todos nuestros contactos? ¿El número de Dumbar establece una limitación real?

24
Nov

Web 2.0….¿Burbuja 2.0?

Escrito el 24 noviembre 2008 por Jose Enrique Alvarez en Comunidades / Communities, Internet

Las redes sociales han tenido un enorme éxito, han conseguido un número inmenso de usuarios más o menos activos, pero la pregunta que se hacen los inversores, analistas y el resto de agentes es cómo conseguir ingresos procedentes de esa ingente cantidad de gente compartiendo opiniones, fotos, etc.

La situación parece inmejorable: cerca de 400 millones de usuarios entre todas las distintas redes sociales, creando y consumiendo contenidos, agrupados en torno a intereses y actividades comunes, están esperando a que alguien les saque el dinero por prestarles un servicio de valor o a ganar dinero de terceros (p.e. anunciantes) gracias a la actividad de sus usuarios.

En lo primero que se piensa para obtener ingresos es en un modelo de negocio basado en la publicidad siguiendo el modelo de lo que se ha venido haciendo prácticamente desde siempre en Internet pero ahora las reglas del juego son un tanto distintas.

Descartemos antes de nada los contenidos generados por los usuarios, ya que muchas empresas anunciantes han descartado ligar sus anuncios a este tipo de contenidos por los riesgos que conlleva ligar tu marca con un video de Youtube en el que alguien sale alguien haciendo comentarios racistas o apología del nazismo, por ejemplo. Véase como caso de negocio las dificultades de Google para obtener ingresos de Youtube.

Admitiendo que las redes sociales han sido capaces de generar una gran masa crítica de usuarios, y que parece un terreno abonado para las empresas de publicidad, parece ser que los viejos problemas de la red 1.0 siguen estando entre nosotros.

En un artículo en la revista Wired, Kevin Kelleher apuntaba una paradoja: a medida que tienes más usuarios, los ingresos que obtienes por usuario son menores. Por ejemplo, apuntaba que los ingresos por mil páginas vistas en sitios como Facebook o MySpace rondaban en torno a los 13 céntimos de dólar debido fundamentalmente a que al tener una mayor base de usuarios es mucho más difícil “targetizar” los anuncios. En cambio, sitios como LinkedIn pueden cobrar más por miles de páginas vistas dado que su audiencia, si bien es mucho más reducida que las de las anteriores, es más fácil de segmentar lo que implica que las probabilidades que los anuncios lleguen al publico objetivo decidido son mayores.

Sin embargo, parece que este modelo de negocio no deja de ser el mismo que en la etapa anterior y cuyos resultados tan bien conocemos. Es necesario un modelo de ingresos más efectivo o nos encontraremos con una burbuja similar a la vivida en el año 2000 sólo que ahora la llamaremos Burbuja 2.0.

¿Pero qué es lo que se puede hacer? ¿Tanta web 2.0 y no somos capaces de ir más allá del banner o el anuncio de texto contextualizado? ¿No somos capaces de encontrar modelos de negocios que sean distintos al eCommerce o a financiarnos mediante publicidad?

Es cierto que se está intentando innovar en el tema de la publicidad. Google ha supuesto un gran paso con los anuncios contextualizados pero el resto de iniciativas no han sido tan bien recibidas por los internautas. Por ejemplo, los sites de videos que inicialmente no tuvieron publicidad han experimentado un rechazo por parte de sus usuarios. Además, los modelos escogidos para mostrar la publicidad tampoco han sido bien recibidos. A los usuarios no les gusta tener que esperar unos segundos a que comience el video que han escogido por lo que el fenómeno del “zapping” se está reproduciendo en los navegadores de los usuarios, que cambian de pestaña, mientras esperan a que el anuncio termine. Conclusión: el anuncio no se ve.

Pero, no perdamos de vista el objetivo por el que un usuario a llegado a un site, que en una red social es comunicarse con sus amigos y no comprar servicios de hosting. Siendo así, ¿qué hace un anuncio de hosting en Facebook?. Es posible que yo estuviera pensando en contratarlo pero, sinceramente ¿cuánta gente que se conecta a Facebook está pensando en contratar un servicio de hosting mientras cotillea las fotos de sus amigos?. Si estuviera pensando en contratar servicios de hosting lo haría en otros sites (p.e Google) donde tendría toda la información que quisiera. En este contexto sí que tiene sentido los anuncios contextualizados y he aquí el porqué Google está teniendo éxito.

Creo que se nos sigue olvidando una de las máximas del mundo de los negocios: aportar valor y que éste sea percibido por los usuarios o, mejor dicho, por nuestros clientes.

Un ejemplo que he encontrado recientemente es Ourstage.com, un site que ofrece servicios para músicos, cómicos o incluso directores de cine noveles de manera que puedan dar a conocer y promocionar sus trabajos. Organizan de manera recurrente concursos premiados con dinero que obtienen de patrocinadores y anunciantes y gana quien recibe más votos de los usuarios. ¿Cuál es el modelo de negocio del site? Ofrece a empresas de publicidad y sponsors una audiencia muy segmentada a la que pueden hacer llegar sus mensajes publicitarios con lo que el ROI de su inversión publicitaria es bastante elevado, los aspirantes a artistas tienen una forma de dar a conocer su trabajo además de poder ganar premios en efectivo y la empresa gana dinero por la publicidad aunque las posibilidades de encontrar nuevas fuentes de ingresos son amplias. Por ejemplo, ¿una cuota de suscripción?. Seguro que a muchos de los usuarios que quieren dar a conocer su trabajo, no les importaría pagar una pequeña cantidad. ¿Por qué?. Por la simple y sencilla razón que la empresa me esta aportando valor: me permite dar a conocer mi trabajo y si este es bueno incluso ganar dinero y desarrollar mi carrera profesional.

En conclusión, las redes sociales son una gran iniciativa que están teniendo un respaldo de audiencia pero que deben revisar su modelo de negocio para que no nos encontremos ante una burbuja 2.0 en un plazo de tiempo. Es fundamental ofrecer un servicio que tenga un valor para los usuarios y que, encima, éstos lo perciban y estén dispuestos a pagar por ello.

4
Ene

Gracias, Troll

Escrito el 4 enero 2008 por Julian de Cabo en Comunidades / Communities

Los pocos o muchos que sigan este cuaderno de apuntes no han podido verlo porque los comentarios están moderados. Es decir: no se publican hasta que los hemos revisado para evitar “ruido”. No se trataba tanto de que nos preocuparan las críticas como las inserciones de publicidad por robots y ese tipo de cosas que suceden a veces en los blogs. Pero el caso es que el filtro ha evitado que se pueda leer al primer troll que he tenido. Y cambio de plural a singular, porque las decisiones de que hablaba eran cosa de los tres editores, mientras que la crítica del troll me la dirige exclusivamente a mi.

Dice literalmente:

Julián:

Aburres a las piedras. Eres un “señor” o “s…ito”

Pero te seguimos leyendo

No añado ni quito más que las itálicas y las comillas. La firma es tan falsa como suele serlo en este tipo de comentarios.

Pero el caso es que me ha dado que pensar. Inicialmente sobre si debía o no aprobar el comentario. Luego sobre los tópicos aplicables a una situación similar, desde el socorrido “¿cómo es posible que alguien pierda su tiempo en algo así?”, hasta reflexiones sobre el comportamiento humano cuando nos creemos que nadie nos ve. Nada especialmente revolucionario, sino lo normal en un ser humano a quien dan una colleja inesperada.

Y es que supongo que, por más que hayamos aprendido que es imposible gustar a todo el mundo, vamos por la vida esperando al menos no molestar. Tal vez por eso nos choque tanto que alguien invierta su tiempo en recordarte que puedes llegar a no interesar siquiera a quien te hace el favor de leerte.

Pero cuando uno lo mira bien, de una experiencia como esta, lo que se debe es sacar conclusiones. La primera es que debo agradecer a mi troll el tiempo y la atención que me regala, las oportunidades de mejora que señala, y la razonable corrección con que lo hace. La segunda es que tal vez merezca la pena replantearse a fondo el objetivo y la línea de estos comentarios, que tal ve debieran tener otro enfoque.

Sea cual fuere el resultado de esa reflexión, gracias a todos los que estáis ahí, sean cuales fueren vuestros motivos. Y aunque sepa que no es posible gustaros a todos, intentaremos que al menos podáis sacar algo positivo de estas reflexiones en el año que comienza.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar