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Hace no muchos días comentábamos sobre nuestra sorpresa al ver la escasa velocidad de la convergencia en el ámbito de los dispositivos móviles. Sin ánimo de repasar el comentario entero, el argumento central gravitaba sobre lo absurdo que resultaba que los fabricantes no añadieran funcionalidades a dispositivos hardware que eran en esencia comunes entre sí. Que con un esfuerzo marginal, una Pda se convertía en teléfono, un teléfono en Gps y así sucesivamente.
Y la verdad es que tal vez cometimos entonces la relativa injusticia de empezar por dispositivos que tienen en el mercado trayectorias mucho más cortas que las de los Pc o los equipos de sonido domésticos a los que, en consecuencia, debía suponerse más adelantados en ese proceso de progresiva integración que es parte fundamental de la convergencia desde la óptica del cliente.
Tal vez uno no es plenamente consciente de la realidad hasta que le toca vivirla, y puede que eso sea lo que me haya pasado. Que quince años después, el lector de CD de mi cadena de sonido doméstica ha entregado el alma a Dios. Y que en consecuencia, me he puesto a pensar en qué alternativa tomar para definitivamente “relacionar” (conectar me parecía un empeño demasiado ambicioso) el contenido digital almacenado en la red informática de casa con el equipo de música del salón.
Si no han hecho el experimento, prueben. Merece la pena. El panorama es casi por completo desolador. Excepto la compra de los llamados “Pc de salón” (diferencialmente más caros que un lector de CD/DVD), o la de algún dispositivo propietario extraño que se supone capaz de hacer de puente entre un pc y el equipo (pero que necesita una televisión para funcionar), las alternativas son casi inexistentes. Y creo que de nuevo por las mismas razones que en el caso de los móviles … los fabricantes no abordan el problema desde lo que necesitamos (conectar dispositivos diferentes de modo sencillo), sino de lo que ellos saben hacer o nos quieren vender.
Pero para mi felicidad, existe vida después de la vida. Tanta como para romper otra regla no escrita de este blog y citar marca. Si quieren ver una aproximación diferente a la convergencia en el hogar, visiten la web de Kiss Technology, un fabricante danés que produce desde hace tiempo lectores de DVD con capacidad de integrarse en redes domésticas, y un software que les hermana con casi cualquier sistema operativo. Tan interesante era la aproximación que fue comprado hace tiempo por Cisco para hacerla trabajar en conjunto con Linksys.
Honestamente, creo que lo mejor que tienen sus dispositivos es la “facilidad de asimilación”. No nos proponen chirimbolos galácticos, sino sólo lo necesario para cubrir lo que queríamos hacer, en un formato que todos somos capaces de entender: un lector de DVD con aspecto de tal cosa, pero que si lo deseamos es capaz de ponerse de acuerdo con el resto del contenido digital presente en mi red, y gestionarlo de forma sencilla.
Y es que si la convergencia quiere tener éxito, como dice mi amigo Salva debería responder siempre al “principio KISS” … Keep It Simple, Stupid.
¡Qué curioso! … ¿No era esa la marca que citábamos?.

Comentarios

Andres J 12 mayo 2006 - 13:42

Hola,

Desde hace un tiempo leo estos articulos. Creo que es la primera vez que escribo, pues a leer el articulo me he sentido bastante identificado ya que hace unos meses he “pasado” por lo mismo.

Me parece increible que los grandes fabricantes del entretenimiento no se hayan dado cuenta de ese pequeño detalle sin importancia. Y eso que hay escrito mucho por ahí sobre “la conquista del salon”.

Bueno, hasta otra.

Guzmán Salvador 17 mayo 2006 - 12:04

Para mí el punto clave es el que ha comentado Julián en su excelente post: da la sensación que los fabricantes se dedican a pensar en sí mismos, en sus capacidades tecnológicas, y en pretender “empujar” el mercado como siempre han hecho. En la coyuntura competitiva actual, sin embargo, parece más adecuado adoptar un planteamiento a la inversa, analizando mucho más las necesidades reales de los usuarios. Como ha hecho KISS (GENIAL el Keep It Simple, Stupid) o como nos está demostrando todos los días Google con sus Betas y su “simple” buscador.

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