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Abr

En octubre del año 2004, los medios comenzaron a hacerse eco de un nuevo término, – el de Web 2.0 – que intentaba agrupar un conjunto de tecnologías y servicios que otorgaban al usuario un papel mucho mayor en su propia experiencia de uso de Internet.

Este término acuñado por Dale Dougherty, uno de los cofundadores de O’Reilly Media, intentaba agrupar todo el conjunto de tecnologías y servicios orientados a la colaboración que habían surgido en los primeros años del siglo XXI. En paralelo, la prensa más divulgativa tomaba este término como sinónimo de cualquier tecnología o modelo novedoso que surgiese en la red.

Los límites de la Web 2.0, pueden establecerse en dos ámbitos: el de las tecnologías y el de los servicios. En el post de hoy nos centraremos en las tecnologías, mientras que el de mañana será dedicado a los servicios.

Las tecnologías propias de la Web 2.0 presentan el denominador común de su orientación específica hacia la web, y de su orientación hacia la colaboración. Dentro de este contexto, los desarrollos actuales han incidido especialmente en tres áreas la integración, los contenidos y las aplicaciones.

En el ámbito de la integración, el núcleo propuesto contemplado en Web 2.0 se basa en en APIs (Application Programming Interface), vistas como un intermediario que permite solicitar y proveer servicios, junto con el intercambio de datos asociados.

Existe un amplio consenso alrededor de REST y SOAP como las tecnologías clave en la integración de servicios dentro de este modelo. REST (Representational State Transfer) es una arquitectura de software orientada a sistemas hipermedia distribuidos. Su utilización está en la base del desarrollo de los blogs, y de apuestas por la integración de servicios de compañías como eBay o Amazon.

Por su parte SOAP es un protocolo orientado hacia el intercambio de mensajes basados en XML a través de una red. SOAP forma parte del conjunto de protocolos que constituyen la base de los servicios web.

Desde el punto de vista de los contenidos, las tecnologías claves dentro del marco aportado por la Web 2.0 son las tecnologías de sindicación. La sindicación es un proceso en el que parte de un sitio web esta disponible para ser utilizado por otros usuarios. La sindicación de contenidos se soporta en dos tecnologías que compiten entre si: RSS y ATOM.

La primera de ellas (RSS) fue desarrollada inicialmente por Netscape y es la más extendida actualmente, con un apoyo creciente de Microsoft. La segunda tecnología, denominada ATOM, ha sido impulsada desde la IETF (Internet Engineering Task Force), y cuenta con el apoyo de otro jugador convergente muy significativo: Google.

Por último, en el ámbito de las aplicaciones, el modelo de Web 2.0 ha prestado especial atención al desarrollo de aplicaciones para el usuario final accesibles a través de la web. En este sentido la tecnología más popular es RIA (Rich Internet Applications), desarrollada por Macromedia en el año 2002. Su leit motiv es replicar la funcionalidad y comportamiento de una aplicación tradicional de escritorio sobre un navegador. Para ello propone un esquema donde el interface de usuario corre a cargo del navegador web, mientras que la funcionalidad de la aplicación y el mantenimiento de los datos se desarrollan en un servidor remoto de aplicaciones.

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