La primera vez que oà hablar de este concepto de obsolescencia programada fue al hilo de las polÃticas de desarrollo de Intel, que ya por aquel entonces llevaba años compitiendo consigo mismo en una carrera sin fin por el incremento de las prestaciones y la bajada de los precios que terminó cuajando como “Ley de Moore”, de la que hemos hablado reiteradamente.
Y si la de Moore nos hablaba a grosso modo de la duplicación de la potencia de cálculo disponible en ciclos de año y medio, otra de las leyes que hemos comentado -en este caso la de Bell- venÃa a afirmar que la plataforma dominante en computación cambiaba cada diez años.
Pero si debo ser franco, pese a haber glosado en multitud de ocasiones estas y otras leyes que nos hablan del cambio como constante en el ámbito de la tecnologÃa, hasta ahora no habÃa considerado al fenómeno de un modo global. Casi ni siquiera desde la perspectiva de empresa, pese a que nada hubiera sido más fácil que concluir que los cambios de plataforma de computación dominante han traÃdo muchas veces el cambio de la empresa considerada como referente tecnológico en cada fase. ¿Recuerdan como el gigante azul marcaba lÃnea en la época del mainframe?, ¿o como se diluyó como referente a medida que los miniordenadores entraban en el mercado años después?
Lamento no tener el tiempo para arriesgar una respuesta, pero lo que sà puedo hacer es dejar planteada la pregunta por si alguien tiene interés en contrastar datos. ¿Será que la obsolescencia programada no es una táctica, sino la maldición que persigue a los que eligen este sector?
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Obsolescencia Programada
Escrito el 7 febrero 2006 por Julian de Cabo en TecnologÃas convergentes / Convergent technologies


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