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Ene

Las redes P2P como competidor

Escrito el 11 Enero 2006 por Julian de Cabo en P2P

Me comentaba un amigo que hace unos días, mientras esperaba a que concluyera la bajada de una película con su recién estrenado Emule, se fijó por primera vez en que los usuarios pueden añadir comentarios a los archivos que comparten. Es más, me remató la historia añadiendo que, para su sorpresa, el primer comentario que leyó venía a ser algo así como calidad regular, pero no se puede escoger.
Da la sensación de que a mi amigo le queda mucho camino por recorrer en este mundo del peer to peer. No es sólo que la mayoría de las películas estén en formatos un tanto pobres o con calidades de sonido deficientes, sino que el usuario poco experto acaba por descubrir que unas veces la música que descargó no era la versión que él esperaba, que otras se ha tomado de un disco de vinilo con un ruido de fondo atronador, o que simplemente, cuando llega la película que lleva días haciéndose esperar, resulta que no es “El acorazado Potemkin” sino una porno de baja estofa.
Lo que podríamos llamar el “factor sorpresa” es tan amplio en el ámbito del peer to peer que incluso existe una jerga para designar a parte de estas versiones indeseables. De este modo se llama screener a la película “robada” de un cine con videocámara, fake a la pura falsificación, y así sucesivamente.
Y es que si la cara del fenómeno P2P es para muchos la posibilidad de acceder a contenidos descatalogados o no disponibles comercialmente, existen también muchas cruces a considerar. Tal vez las más evidentes sean la falta de garantía que hay detrás de lo que estamos adquiriendo y la inseguridad sobre el tiempo necesario para disponer de los contenidos. Pero hay muchas más. Tantas, que si como empresarios estuviéramos haciendo el análisis de un servicio ofrecido por un competidor, encontraríamos sin duda casi infinitas oportunidades de mejorarlo.
En realidad la cuestión es si seríamos capaces de mejorarlo tanto como para cobrar por ello un diferencial de precio con nuestro competidor, aunque no fuera muy elevado. El indicio de que puede tener éxito lo tenemos en el ritmo al que se venden las colecciones de DVD en los kioscos de prensa, por no mencionar que en el caso de la manta, el material ilegal sí que tiene un precio fijado pese a que la garantía de calidad no sea mucho mejor que en el caso del P2P.
¿Creemos que el aficionado al cine que pasa cinco días esperando para obtener una copia mediocre de una película concreta no estaría dispuesto a pagar por verla en buena calidad y sin demoras? Y lo mismo con el aficionado a la música.
¿Y por qué la industria no reacciona? Supongo que habría que preguntarles a ellos, pero cuando se repasan las ventas de iTunes, no sólo encontramos canciones de moda, sino que en la lista de los 100 aparecen muchos temas con decenas de años. Dicho de otro modo, iTunes beneficia a la discográfica que posee esos derechos pero no puede distribuirlos en el mundo físico, al cantante que sigue vendiendo años después, y al consumidor que accede a un contenido imposible de localizar en una tienda cuyo stock no es infinito.
De momento, y por increíble que parezca, sólo Apple ha sido capaz de ver que existe un mundo de personas que sí desean escoger y están dispuestas a pagar por ello.

Comentarios

Juanjo Amorín 14 Enero 2006 - 18:12

Muy interesante post Julián.

Si me permites podríamos escribir también: “Las redes P2P como modelo de ahorro de costes”

Desde hace años ponemos a las redes p2p como modelos de distribución de contenido digital. Muy pocas veces se ha apuntado como ventaja competitiva de este modelo el hecho de que el coste de la distribución recae en el usuario (es decir, en la red) y no en el emisor primario (es decir, en el poseedor de los derechos legales de distribución).

Entiendo que este punto es crítico en la exportación del modelo p2p a un negocio de distribución legal de contenido digital.

Se trata de un modelo colaborativo más. Quizás el más curioso de todos porque el usuario colabora en la distribución (por tanto, en la creación de la red), pero también aportando ahorro al dueño de la licencia legal de distribución (por tanto, creando valor empresarial).

Miguel Caballero 17 Enero 2006 - 22:04

Os recomiendo, si no lo habeis visto todavía, que veais la entrevista a Enrique Dans en MobuzzTV. No dice nada que no hayais comentado, pero es una pieza más en aquello de que “es imposible parar esto”.

Resulta curioso penalizar o discriminar una serie de comportamientos -me refiero a los modelos P2P como medio de acceso a la información- cuando al mismo tiempo y como premisa principal desde la administración, se intenta potenciar el acceso a la Sociedad de la Información para todos, desde cualquier lugar y en cualquier momento. Pocas cosas hay más lícitas que compartir tu cultura, no?

Julian de Cabo 19 Enero 2006 - 08:58

Siento la tardanza, pero viendo a Salva con su serie, la verdad es que anduve algo más apartado del blog estos días de atrás.
En el caso de Juanjo sólo puedo apuntar que me llama la atención que sólo se use este modelo de distribución en escenarios donde el contenido también tiene algo de comunitario. Recuerda a los antiguos BBS en algunos extremos.

En el caso de Miguel, disiento mucho más, porque creo que la alusión a la defensa de la cultura no puede conculcar derechos y libertades individuales. Y me explico con algo más de cuidado.
Soy usuario de software libre desde hace años, y como no puedo “devolver directamente el favor” a la gente que lo programa, pago por alguna distro Linux con la misma tranquilidad con que lo hago por el Windows XP que uso para otras cosas. Intento contribuir a “la causa” del conocimiento haciendo cosas como este blog, o como dar a mis alumnos mi material abierto desde hace años.
Y todo ello lo hago en uso de mi libertad y de mi derecho a decidir que quiero hacer ese regalo al resto de la humanidad. Pero de igual modo quiero pensar que si deseo vivir de lo que escribo, tendré el mismo derecho a decidir por mi mismo si quiero que el mercado me retribuya por ello en la medida en que considere justo, sin que ningún Gran Hermano decida por mi que no voy a obtener un retorno.
Muchas veces confundimos el derecho que tenemos al uso de redes P2P o lo injusto del canon de los CD’s, con el legítimo derecho de los autores a vivir de su obra, que trae base en una decisión legítima e individual que deberíamos garantizar.
Espero que lo que “no se pueda parar” sea la expansión de las redes P2P y la tendencia a que los que libremente lo deseemos compartamos aquello que decidamos compartir, y no el hecho de que se sigan cometiendo delitos constantemente.
Y sé que estoy dejando de lado el hecho de que la injusticia cometida con el tema de los CD tiene una relación directa con todo esto, pero no creo que el modo de combatir una arbitrariedad sea cometiendo delitos.
Si os parece, y os apetece, creo que lo suyo sería pasar el post al Foro, pero para hacer otra cosa más complicada que la crítica, y es intentar proponer un diseño equilibrado que garantice los derechos que se entrecruzan en mitad de las redes P2P. Hay en la comunidad gente muy capacitada para poder coordinar el trabajo, y creo que merece la pena.

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