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Por Miguel Caballero, MBA por el IE y Director de Desarrollo de Negocio de Neomedia.

Continuando con el post anterior, los proveedores de contenidos sí que están redefiniendo su modelo y generando nuevos horizontes, ampliando la oferta de servicios y llegando a acuerdos colaborativos para compartir ancho de banda a cambio de royalties: por ejemplo, Nintendo ha cerrado un acuerdo con The Cloud, operador WiFi británico, mediante el cual la empresa nipona permitirá a sus clientes usar un gran ancho de banda para que jueguen en red, a velocidades mayores que las de Internet y, por lo tanto, con mayor potencial de utilizar aplicaciones y juegos complejos. Es decir, el acuerdo es un medio que le da a Nintendo la posibilidad de desarrollar servicios y juegos más ambiciosos.

Pero no olvidemos que las telecos siguen siendo son los dueños de las grandes infraestructuras de telecomunicaciones. Tienen muchos kilómetros de fibra óptica. Tienen mucha experiencia en la gestión del ancho de banda. Por lo tanto, surge la pregunta rescatada del inicio: ¿hacia dónde se dirigen las clásicas telecos?

Desde una perspectiva de mercado, es inevitable el pensar que la teleco que siga anclada a sus productos clásicos virará hacia lo commodity, a vender acceso y ancho de banda a proveedores de contenidos, municipios u operadores. Tenderá a vender al por mayor. Pero el usuario final preferirá otro medio de acceso, otro proveedor capaz de darle diferentes servicios a través de un nuevo medio, como es el inalámbrico. Por ello, se avecinan cambios, entradas y salidas en mercados y un rápido lanzamiento de nuevos productos por parte de estas telecos.

Desde una perspectiva de posicionamiento, quienes lo tienen fácil son los operadores móviles. Ya llegan al usuario final y, hoy en día, la percepción que tiene el cliente de un operador móvil es muy superior a la que tiene de un operador de telefonía/ acceso básico a Internet. Los operadores móviles han conseguido trasladar al cliente el concepto de la importancia del acceso a la información, no del medio en sí; Un teléfono móvil sirve para muchas más cosas que para hablar por teléfono; lo importante es acceder a Internet, hablar por teléfono o realizar una videoconferencia a alta resolución, en cualquier lugar y de la forma más barata.

Otro player que se espera que le dé muchos quebraderos de cabeza a los grandes operadores van a ser lo ayuntamientos. En EEUU ya hay más de 250 redes malladas municipales en funcionamiento, la mayoría de ellas bajo el concepto de “multiservicios”, con diferentes usos y aplicaciones donde las más predominantes son el acceso a Internet WiFi y la videovigilancia policial / gestión del tráfico. Si sumamos ciudades y usuarios en dichas ciudades, pueden suponer una grave amenaza para las telecos en cuanto a pérdida de clientes.

El posicionamiento podrá virar hacia un modelo mixto, como en Filadelfia, donde la red WiFi municipal será del ayuntamiento pero el servicio de acceso a Internet lo gestiona una empresa privada que ha ganado un concurso público, ofreciendo las tarifas más competitivas para el usuario final. O como en Chaska, pequeña localidad de Minessota donde los ciudadanos pueden contratar a través de múltiples operadores WiFi los servicios de Voz y de Datos.

Otra posibilidad es que se creen escenarios en los que un ente intermedio esté dispuesto a invertir en la red municipal para ofrecer servicios de Voz y Datos al usuario final a cambio de financiar la red íntegramente con publicidad y contenidos locales, en función de la ubicación física del cliente en cada momento. Este modelo, en estudio y en proceso de adaptación en parte de Boston, puede ser una alternativa en zonas calientes (hotspot), pero deberá contar con apoyo público o privado para proporcionar acceso en todo el tejido social.

Dicho esto y una vez puestos todos los escenarios, cabe citar una nueva conclusión: que proveedores de contenidos se transformen en operadores WiFi ofreciendo servicios a la ciudadanía (lo que ha hecho Google en Mountain View, CA), y que nuevos operadores Wireless (municipios, modelos colaborativos como FON o carriers móviles) se acerquen más a proveedores de contenidos, tratando de optimizar ese ancho de banda y rentabilizarlo al máximo.

Revisadas las combinaciones anteriores encontramos un panorama tan confuso como para que quepa no sólo la posibilidad de que determinados canales de TV los ofrezcan alternativamente Telefónica o Movistar, sino como para que estas a su vez estén disputando clientes a Google o a Microsoft ” para evitar que se los quede el Ayuntamiento de Madrid. Y el que esté libre de la convergencia, que tire la primera piedra.

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