Archivo de Enero/2006

31
Ene

Por Miguel Caballero, MBA por el IE y Director de Desarrollo de Negocio de Neomedia.

Continuando con el post anterior, los proveedores de contenidos sí que están redefiniendo su modelo y generando nuevos horizontes, ampliando la oferta de servicios y llegando a acuerdos colaborativos para compartir ancho de banda a cambio de royalties: por ejemplo, Nintendo ha cerrado un acuerdo con The Cloud, operador WiFi británico, mediante el cual la empresa nipona permitirá a sus clientes usar un gran ancho de banda para que jueguen en red, a velocidades mayores que las de Internet y, por lo tanto, con mayor potencial de utilizar aplicaciones y juegos complejos. Es decir, el acuerdo es un medio que le da a Nintendo la posibilidad de desarrollar servicios y juegos más ambiciosos.

Pero no olvidemos que las telecos siguen siendo son los dueños de las grandes infraestructuras de telecomunicaciones. Tienen muchos kilómetros de fibra óptica. Tienen mucha experiencia en la gestión del ancho de banda. Por lo tanto, surge la pregunta rescatada del inicio: ¿hacia dónde se dirigen las clásicas telecos?

Desde una perspectiva de mercado, es inevitable el pensar que la teleco que siga anclada a sus productos clásicos virará hacia lo commodity, a vender acceso y ancho de banda a proveedores de contenidos, municipios u operadores. Tenderá a vender al por mayor. Pero el usuario final preferirá otro medio de acceso, otro proveedor capaz de darle diferentes servicios a través de un nuevo medio, como es el inalámbrico. Por ello, se avecinan cambios, entradas y salidas en mercados y un rápido lanzamiento de nuevos productos por parte de estas telecos.

Desde una perspectiva de posicionamiento, quienes lo tienen fácil son los operadores móviles. Ya llegan al usuario final y, hoy en día, la percepción que tiene el cliente de un operador móvil es muy superior a la que tiene de un operador de telefonía/ acceso básico a Internet. Los operadores móviles han conseguido trasladar al cliente el concepto de la importancia del acceso a la información, no del medio en sí; Un teléfono móvil sirve para muchas más cosas que para hablar por teléfono; lo importante es acceder a Internet, hablar por teléfono o realizar una videoconferencia a alta resolución, en cualquier lugar y de la forma más barata.

Otro player que se espera que le dé muchos quebraderos de cabeza a los grandes operadores van a ser lo ayuntamientos. En EEUU ya hay más de 250 redes malladas municipales en funcionamiento, la mayoría de ellas bajo el concepto de “multiservicios”, con diferentes usos y aplicaciones donde las más predominantes son el acceso a Internet WiFi y la videovigilancia policial / gestión del tráfico. Si sumamos ciudades y usuarios en dichas ciudades, pueden suponer una grave amenaza para las telecos en cuanto a pérdida de clientes.

El posicionamiento podrá virar hacia un modelo mixto, como en Filadelfia, donde la red WiFi municipal será del ayuntamiento pero el servicio de acceso a Internet lo gestiona una empresa privada que ha ganado un concurso público, ofreciendo las tarifas más competitivas para el usuario final. O como en Chaska, pequeña localidad de Minessota donde los ciudadanos pueden contratar a través de múltiples operadores WiFi los servicios de Voz y de Datos.

Otra posibilidad es que se creen escenarios en los que un ente intermedio esté dispuesto a invertir en la red municipal para ofrecer servicios de Voz y Datos al usuario final a cambio de financiar la red íntegramente con publicidad y contenidos locales, en función de la ubicación física del cliente en cada momento. Este modelo, en estudio y en proceso de adaptación en parte de Boston, puede ser una alternativa en zonas calientes (hotspot), pero deberá contar con apoyo público o privado para proporcionar acceso en todo el tejido social.

Dicho esto y una vez puestos todos los escenarios, cabe citar una nueva conclusión: que proveedores de contenidos se transformen en operadores WiFi ofreciendo servicios a la ciudadanía (lo que ha hecho Google en Mountain View, CA), y que nuevos operadores Wireless (municipios, modelos colaborativos como FON o carriers móviles) se acerquen más a proveedores de contenidos, tratando de optimizar ese ancho de banda y rentabilizarlo al máximo.

Revisadas las combinaciones anteriores encontramos un panorama tan confuso como para que quepa no sólo la posibilidad de que determinados canales de TV los ofrezcan alternativamente Telefónica o Movistar, sino como para que estas a su vez estén disputando clientes a Google o a Microsoft ” para evitar que se los quede el Ayuntamiento de Madrid. Y el que esté libre de la convergencia, que tire la primera piedra.

30
Ene

Por Miguel Caballero, MBA por el IE y Director de Desarrollo de Negocio de Neomedia.

Quisiera empezar este artículo dinamizándolo con una reciente noticia, en la que el CTO de BellSouth, uno de las principales y clásicas telecos de EEUU, anunció que “estaría justificado cobrar a proveedores de contenidos como Yahoo o Google por el acceso, debido a que estas empresas están ganando mucho dinero con nuestra red de operador”.

Este tipo de afirmaciones nos pueden ayudar a predecir o, al menos, proponer, una estrategia o posible camino a medio plazo que tomarán las telecos como consecuencia del cambio en los modelos de negocio al aparecer nuevos players.

Desde el punto de vista de táctica empresarial, la jugada no tiene desperdicio: un escenario en el que la teleco cobra al usuario final por el acceso a la red y al proveedor de contenidos por el acceso al usuario: aumento de ingresos de la Teleco contra la cuenta de explotación del proveedor de contenidos, afectando directa e inmediatamente a la capitalización bursátil de ambas empresas. No obstante, resulta difícilmente creíble que el mercado pueda desembocar en este escenario, por una serie de condicionantes:

- El proveedor de contenidos no necesita a la teleco para llegar al usuario final: han surgido nuevos modelos de negocio que, mediante la combinación de players como ayuntamientos, ISPs y fabricantes de Mesh permitirían al proveedor de contenidos llegar al usuario final incluso con servicios gratuitos, financiados con publicidad.
- Ya existen otros players ofreciendo banda ancha: municipios, pequeños operadores o modelos colaborativos han creado o están creando sus propias redes municipales de forma ajena a las grandes telecos.
- Tanto el usuario final como la administración local suelen sentir más predisposición y cercanía hacia estas empresas, a las que se ve más cercanas, que por las grandes telecos, a las que no suele tener en muy buena estima.
- Es tal la capitalización y el crecimiento de las grandes empresas que mueven el sector (Intel, Microsoft, Google, Yahoo, Apple) que, sencillamente, no permitirían un cambio de estas dimensiones en el modelo de negocio y en la relación con las telecos.

Es una realidad el que algunas grandes y clásicas telecos están perdiendo clientes que migran hacia operadores o carriers móviles; por ejemplo, usuarios de VoIP que dan de baja contratos de telefonía fija para contratar una solución IP WiFi o móvil GSM. Se estima que en los Países Bajos, un 20% de los hogares ya no tiene contrato con un operador de telefonía fija.

Y es en esta situación cuando ciertas telecos pueden pensar en cobrar a los content providers, en vez de redefinir su modelo de negocio hacia servicios de convergencia. Es muy poco probable que empresas como Google cedan, ya que desde hace meses está construyendo sus propias redes de operador: comprando fibra oscura, contratando a ingenieros y probando e invirtiendo en tecnologías Mesh, como medio de llegar al usuario final con su propia infraestructura.

Por lo tanto, puede suceder que nuevos players que están ofreciendo servicios de acceso por tecnologías inalámbricas, la mayoría municipios que ya disponen de tecnología Mesh, presenten a medio plazo un gran obstáculo a estas telecos, ya que estas no tendrán tan fácil el acceso al usuario final y, por lo tanto, no podrán cobrar ni al usuario ni al proveedor de contenidos por llegar a él. El producto de las telecos se estaría convirtiendo en una simple compra-venta de ancho de banda al mejor postor, puesto que perderían la relación con el cliente, dado que este utiliza otro medio.

27
Ene

Mercados Convergentes (y2)

Escrito el 27 Enero 2006 por Salvador Aragón Álvarez en Convergencia / Convergence

En el post precedente se expuso la diferenciación que en términos de los ámbitos tecnológicos y económicos se da entre los mercados tradicionales y los mercados convergentes. En la entrada de hoy continuamos con los ámbitos social y regulatorio.

Estrechamente relacionado con el ámbito económico, el ámbito social destaca la diferencia existente entre mercados donde el ámbito de uso de producto/servicio está socialmente generalizado, frente a aquellos cuya adopción se limita a nichos de escasa dimensión y naturaleza fragmentaria.

Por ejemplo, mientras que el ámbito de uso de la telefonía fija es universal dentro del mundo desarrollado, el uso de VoIP sobre dispositivos portátiles se encuentra restringido a contextos muy específicos y a segmentos de población caracterizados por su alto grado de tecnofilia.

Por último, en el ámbito regulatorio, los mercados convergentes pueden ajustarse a dos posibilidades muy simplificadas. La primera de ellas implica la existencia de organismos de regulación específicos y altamente formalizados. En la segunda se produce una regulación de facto, muy poco formalizada y que en la mayor parte de los casos emana de los principales agentes competitivos en dicho mercado.

Por ejemplo, mientras que el mercado televisivo se encuentra fuertemente regulado, la única regulación que afecta al streaming de video online se centra más en el formato de compresión utilizado, donde el mercado esta optando finalmente entre dos estándares que compiten entre sí.

A partir de estos criterios, cualquier mercado convergente puede ser clasificado de acuerdo a un scoring, donde la presencia de un rasgo propio de los “mercados tradicionales implica un punto negativo, mientras que los rasgos más decididamente convergente suponen un punto positivo. La suma de dichas puntuaciones determina el grado de convergencia del mercado en cuestión.

La aplicación de esta sistemática permite establecer una segmentación de los mercados convergentes, y definir una seria de rutas de transformación de mercados que puede determinar la evolución futura de la convergencia. De hecho, pueden identificarse “mercados sucesores”, resultado de la transformación convergente de los mercados tradicionales.

Así, mientras la telefonía fija queda plenamente caracterizada como un mercado tradicional, el “mercado sucesor” que podría denominarse de servicios de voz muestra los rasgos de un mercado convergente en todos sus ámbitos (tecnológico, social, económico y regulatorio).

Así mismo, los tradicionales operadores de TV, y de forma más general, los proveedores de contenidos a través de un canal único, son claramente tradicionales, frente a los operadores multicanal como los proveedores de música digital, que participan plenamente de la convergencia en todas sus dimensiones.

Esta caracterizacónd e mercados convergentes y de sus rutas de transformación, puede ayudar a la industria a prever algunas lineas de transformación. Y como dice el principio cherokee.. llevar algunos pasos de ventaja, utilizando el mocasín de tus competidores

26
Ene

Mercados Convergentes (1)

Escrito el 26 Enero 2006 por Salvador Aragón Álvarez en Convergencia / Convergence

Uno de los aspectos más difíciles de analizar dentro del proceso de la convergencia digital es el de la transformación de los mercados. En muchas ocasiones este problema se resuelve acudiendo a la convergencia de sectores. Al asumir que las fronteras entre sectores se diluyen, se concluye que las fronteras entre mercados también desaparecen. Un ejemplo de ello podría encontrarse en la aproximación entre los mercados de telefonía móvil y de reproductores digitales portátiles gracias a los nuevos móviles con capacidad mp3.

Sin embargo esta aproximación es poco útil desde el punto de vista empresarial. Afortunadamente la propia naturaleza del proceso convergente permite diferenciar entre mercados tradicionales, que se crearon de forma previa al inicio del la propia convergencia digital, y mercados propiamente convergentes.

Los mercados propiamente convergentes se caracterizan por influir y ser influidos por los cuatro ámbitos de la convergencia (tecnológico, económico, social y de regulación). De hecho, es posible hablar de un continium en el que los mercados van adquiriendo progresivamente un carácter más convergente en una o varias de estas dimensiones.

Desde el ámbito tecnológico, los mercados convergentes se diferencian de mercados tradicionales en que estos últimos se caracterizan por una mejora progresiva de sus funcionalidades, en oposición a los puramente convergentes donde una buena parte de su diferenciación se soporta por una tecnología de carácter disruptivo. La aplicación de dicha tecnología disruptiva se traduce en diferencias muy significativas en costes o funcionalidades frente a las precedentes.

Desde un punto de vista económico, la tradicional división entre mercados en crecimiento y mercados maduros, basada en el posicionamiento de un mercado en su ciclo de vida, aporta una inestimable ayuda. En este sentido, a través de la combinación de los criterios cronológico, de la tasa de crecimiento y penetración real frente a la potencial, es posible diferenciar entre los mercados más tradicionales asimilables a mercados maduros, con mercados convergentes en fases mucho más tempranas de su evolución.

En el próximo post exploraremos los ámbitos social y regulatorio, y mediante la combinación de los cuatro criterios apuntados será posible visualizar el posicionamiento de algunos mercados en un continium que nos lleva en la senda de la convergencia digital.

25
Ene

Para los más técnicos de nuestros lectores, seguro que sigue estando presente aquella distinción clásica que se establecía para entender el funcionamiento de los modelos cliente-servidor. Para los que sean menos tecnófilos o más recientes en estas batallas, quizá sea suficiente explicación que dicho modelo era una forma de organizar las cargas en red donde cada máquina asumía una parte del trabajo. Más concretamente se hablaba siempre de modelos “en dos capas / en dos niveles” para referirse a aquellos en que una máquina (el cliente) asumía la presentación de la información al usuario y el servidor movía los datos, o de “n niveles o capas” cuando el trabajo se distribuía entre máquinas especializadas en servir datos, aplicaciones o presentación de forma cooperativa, y cuyo resultado terminábamos por ver de forma única en la pantalla del usuario.

Lo que se pretendía era un objetivo doble: dedicar cada máquina a lo que mejor sabía hacer, y asegurarse de que lo más crítico (los datos) estaban tan salvaguardados como fuera posible, puesto que solían dejarse en servidores especializados controlados directamente por personal de TI.

Tanto éxito tuvo la cosa, que sigue siendo el modo en que se mueven las cosas sobre la gran red que es Internet. Y no parece que vaya a haber mucho cambio en un futuro inmediato excepto si el tema del grid computing cuaja. Pero esa sería otra batalla.

La de hoy se llama “Media Center”, que es una de las apuestas que pueden terminar haciendo realidad el sueño del hogar digital interconectado. Bien mirada, la propuesta Media Center parece una adaptación al espacio doméstico del paradigma cliente servidor. Nada nos obliga a ello, pero si vamos a poner en casa una máquina donde guardar fotos, música, vídeos y cine, parece lógico pensar que dejaremos de almacenar estos contenidos en el resto de los Pc’s de la red doméstica. Cliente servidor, ¿no? Pero trasladando al hogar parte de la complejidad que conlleva la gestión de entornos distribuidos. No quiere uno ser agorero, pero cuando la mayoría de los usuarios sufren lo suyo para gestionar los problemas de un solo PC, cuesta pensar que se sientan más cómodos con un grupo de ellos que deben funcionar en conjunto.

En un aparente salto mortal, podemos pasar a mirar iniciativas del tipo Imagenio, cuya orientación es similar (gestión y disfrute del contenido audiovisual doméstico), y cuya arquitectura es también cliente servidor en el fondo. Cierto que en realidad, para ser valorados como alternativa a los Media Center, estas propuestas deberían sumar a lo que ya tienen la capacidad de almacenar y servir información a los usuarios de una red doméstica. Pero si dieran ese paso, contarían con la diferencia de que el usuario queda liberado de la gestión de la red y de los equipos que sirven el contenido. Que no es poco.

¿No resulta curioso pensar que una de las batallas económicas más importantes de los próximos años no va a tener lugar en Wall Street o la City de Londres, sino en el salón de nuestra propia casa?

24
Ene

Periodismo participativo

Escrito el 24 Enero 2006 por Julian de Cabo en New Media / Nuevos Medios

Consciente de lo que ha llovido desde la salida del coreano Ohmynews (les adjunto el vínculo junto con el disclaimer de que mi coreano no da como para saber si la página que he visitado corresponde a la idea original), tuve la prudencia de buscar el término “periodismo participativo” en Google antes de ponerme a teclear. Justo para encontrarme con que mi título de hoy existía no menos de 25.000 veces en el Internet en español antes de ser usado en mi humilde aportación de hoy.

Saltar de aquí a la afirmación de que uno de los efectos más curiosos de la red es haber hecho bueno aquel “All you need is love” de mis Beatles con su “There’s nothing you can do that can’t be done. Nothing you can sing that can’t be sung …” sería un modo fácil de cerrar el artículo de hoy, pero tengo la intención de chapotear en un charco más complicado.

Decía que, en un periodo de tiempo que apenas abarca tres años, han corrido ríos de tinta sobre una idea que resulta tan atractiva como difusa: la posibilidad de que los medios del futuro se nutran no sólo de la opinión de los profesionales de la comunicación, sino también de la aportación de ciudadanos de a pie con conocimientos o interés en los temas tratados por los medios. Y no es extraño el éxito que ha tenido el concepto, pues daba base para pensar que esa intervención tendría un efecto benéfico sobre la calidad y neutralidad de la información recibida por el conjunto de la ciudadanía, y en consecuencia venía a aportar nuevas esperanzas a todos aquellos que pensamos que una sociedad que no se interesa por su autogobierno es una sociedad en permanente riesgo.

Analizado con un cierto despego, la tendencia de casi todos los medios actuales a experimentar en el terreno del “periodismo interactivo” no deja de tener ciertas similitudes con el fenómeno de las tertulias, que siguen presentes en muchos de los medios de comunicación tradicionales. Y si debo ser sincero, creo que empiezan a verse síntomas de que los resultados no son para nada diferentes: si la calidad de una tertulia depende en gran medida del conocimiento de los temas y de la habilidad narrativa de los participantes, la de un blog o un foro depende por completo del conocimiento y la capacidad de escribir de los participantes.

Probablemente sea esa y no otra la causa de que cada vez sean más los nuevos medios que limitan las aportaciones de su audiencia. Unos afirman hacerlo por falta de tiempo para procesar las aportaciones, otros porque el interés de las mismas no se justifica, y hay incluso quien afirma que las descalificaciones injustas que recibe le mueven a tomar tal decisión. Pero el caso es que la limitación empieza a aparecer en los medios de más éxito.

Sin entrar en posturas pesimistas al estilo de Hobbes y su hombre-lobo, tal vez no sea malo recordar que el principio sagrado de que todos tenemos derecho a un voto igual nada tiene que ver con que tengamos la misma capacidad de aportar valor en todos los terrenos. Siguiendo con las metáforas faunísticas, a veces conviene recordar aquello de que un camello no es más que un caballo diseñado por un comité.

Igual resulta que el futuro del periodismo interactivo dependerá de que seamos capaces de encontrar una forma racional de montar los comités …

23
Ene

Un juego de niños

Escrito el 23 Enero 2006 por Ricardo Pérez Garrido en Entertainment

Todo el mundo busca como loco convencer a los niños de que compren, esto es, de que sus padres compren. El pasado mes de diciembre, Wired contenía un artículo sobre uno de los mayores fenómenos en publicidad para niños en todo el mundo. Se trata de Neopets.com, un mundo virtual donde crear y mantener mascotas de todo tipo y que tiene nada más y nada menos que 25 millones de usuarios, que se pasan una media de 6 horas al mes conectados.

Neopets tiene todas las características para ser un modelo de negocio polémico: permite que los niños tengan disponibles más de 160 juegos distintos, tiene asesores de todo tipo para que el contenido sea seguro y educativo para los usuarios (la mayoría menores de 13 años) y no necesita tarjetas de crédito…. pero al mismo tiempo incluye todo tipo de publicidad “no intrusiva” dentro de las actividades normales de juego y entretenimiento. Mas allá de la polémica por el uso de publicidad en este tipo de sitios, lo que está detrás si es una importante lección para los creadores de contenidos y el mundo tradicional de la publicidad: si se ofrece algo a cambio, seremos capaces de conseguir que el usuario se interese por empresas y mensajes que ya ha aprendido a ignorar en los medios tradicionales.

Otro ejemplo interesante de uso de este tipo de esquema es el mundo de juegos que ha creado Coca-Cola, y que supera con mucho la información de consumo tradicional que este tipo de compañías podía obtener, simplemente siendo conscientes de que entornos como “el ciber” son el nuevo lugar de reunión de su mejor cliente, el adolescente.

Tanto Julián con Salvador han hablado repetidamente del contexto de uso de las tecnologías como elemento clave para su éxito. En este nuevo mundo de la publicidad en medios no tradicionales -mas allá de internet en un ordenador están los dispositivos móviles, las nuevas formas de consumir televisión, etc- aprender de los diferentes contextos de uso y de empresas como Neopets o Coca-Cola, que integran información y experiencias útiles para el usuario con sus necesidades de promoción puede ser una de las vías de éxito para el futuro próximo.

20
Ene

La cultura de la movilidad

Escrito el 20 Enero 2006 por Ricardo Pérez Garrido en Operadores Móviles / Mobile Operators

¿Qué cambios se han notado después de la campaña de navidad? ¿Vemos más teléfonos de última generación en las calles? ¿Más llamadas con video incluído? No parece que las nuevas capacidades de la telefonía movil hayan entrado en las costumbres sociales de nuestra sociedad. Seguramente hay algunos cambios ya entre los más jóvenes, pero dadas sus limitaciones de gasto, no parece que esto vaya a solucionar a corto plazo las cuentas de las operadoras, preocupadas por un mercado saturado donde la guerra ahora es el “robo” de clientes a los demás.

Los mensajes de texto respondieron en su momento a una forma de comunicación de coste reducido para grupos sociales que necesitaban conectividad pero que tenían una disponibilidad de ingresos mas bien baja. Los nuevos servicios intentan aumentar la interactividad, pero está en entredicho si en nivel de coste está siendo una barrera. Es decir, uno de los puntos clave es saber cuanto se va a tardar en ofrecer tarifas planas -o casi- en este tipo de servicios para fomentar su uso. Que el cliente demanda contenidos multimedia está bastante claro con los datos de ventas de música sobre plataformas móviles. ¿Cómo se fomentan nuevos usos sin tocar a los ingresos? ¿Para cuando una nueva telfonía móvil en nuestra vida diaria?

19
Ene

The value of content and creativity for media markets

Escrito el 19 Enero 2006 por Ricardo Pérez Garrido en Contenidos / Content

Though we usually try to maintain some distance from daily news (lots of people already doing that…), this time I am going to use the rumors about Disney’s acquisition of Pixar, creators of “Toy Story”, “Monsters Inc.” and “The Incredibles”. The deal, covered in several articles (FT, Red Herring…), could mark a bold strategic shift by Disney to get better at computer animation, closer to adult audiences and, finally, closer to their latest distribution channel: iTunes.

The role of Steve Jobs as CEO of Pixar, and the great success of Disney’s content in the iTunes store (mostly ABC’s episodes of successful series like “Lost”), adds interest to the deal. With Jobs closer to Disney and rumors of plans to enter the mobile communications market for Apple, new distribution channels and commercial agreements could hit the news shortly.

While most spend time discussing about how to stop illegal activities of content sharing, others are trying to expand a flourishing market, with a challenging and revolutionary understanding of what convergence is: what the customer wants to do with his life and the technology available, easy, convenient, secure and professional. The success of ABC’s content on iTunes ($1,99 each episode) is a clear sign of the latest trend in entertainment / technology consumption patterns: fashion, convenience and great content (well, not so new after all).The arrival of new consumption trends -like video over mobile devices- and new formats yet to be imagined, products generated at the middle of technology and creativity could be a great candidate for leadership in these new markets.

18
Ene

El Jardín de la Banda Ancha (y3)

Escrito el 18 Enero 2006 por Salvador Aragón Álvarez en Convergencia / Convergence

El último de los escenarios corresponde a las campanillas de invierno, una planta que anuncia la llegada de la primavera. En nuestro caso el escenario anuncia un brillante desarrollo de la banda ancha que, desgraciadamente, no terminan con concretarse en el presente.

Este escenario de ralito fracaso se inicia de forma muy similar al de las rosas. El crecimiento de servicios sobre la infraestructura fija de banda ancha, se ve acompañado por un importante despliegue de redes móviles de tercera generación que combinan localización y provisión de contenidos.

Sin embargo, a medio plazo las posibilidades abiertas por la tecnología distan mucho de ser aprovechadas. La combinación de serios problemas en el uso del espectro, vinculadas tanto a la regulación como a una creciente preocupación social en torno a la salubridad del medio radioeléctrico, inhibe el desarrollo de las plataformas móviles.

Por otra parte los problemas de seguridad en el uso de los servicios se ven incrementados. La irrupción de virus, gusanos, mensajes no deseados e incluso fraudulentos va progresivamente distanciando a muchos ciudadanos de los servicios electrónicos. La frase “analógico pero seguro” se convierte en un lugar común.

Por otra parte, la tecnología es percibida como algo cada vez más intrusivo. Como reacción a la “sociedad de la vigilancia” donde el ciudadano es monitorizado por numerosas vías, los usuarios dejan de hacer uso de tecnologías en su propio hogar. Como muestra de ello, se produce el repunte de un servicio al que todos daban por fenecido: el de las cabinas telefónicas que garantizan la tranquilidad. Para muchos jóvenes profesionales, el hecho de no estar permanentemente conectados se convierte en un símbolo de estatus.

Este escenario tan poco convencional ilustra otro de los elementos clave en la evolución de la convergencia: el control de su propia conectividad, y su propia información por parte del usuario. De igual forma, cada uno de los otros escenarios destaca el papel de un elemento crítico en el contexto europeo: la provisión de servicios, las integración de redes, las redes móviles y el valor aportado al usuario. Y sobre todo muestra lo distinta que puede ser la evolución de la Europa Digital si algunos de estos elementos se desarrolla en menor medida que el resto.

Más allá de esta reflexión entramos en el campo de la adivinación, no de la prospectiva.

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