4
Oct

En un post de hace unos días, reflexionaba Salvador sobre los límites tecnológicos de la convergencia, llegando a la conclusión de que nos enfrentamos a un escenario donde los ritmos de crecimiento en cuanto a potencia de proceso, almacenamiento y transmisión de la información son sostenibles al menos durante otros veinte años.

Sin embargo, a veces da sensación de que esa escalada que vivimos se convierte en “producto final” a ritmos muy distintos al de la evolución técnológica básica. Por poner un ejemplo, fue en un Pentium II donde primero vimos funcionar con razonable precisión un sistema de reconocimiento de voz, pero muchos años después seguimos prisioneros del teclado y sin interfaces de voz realmente eficientes. Y por rematarlo en otro ámbito podríamos decir que van siendo demasiados los años que llevamos esperando a un dispositivo que realmente reemplace ventajosamente a las variadas combinaciones de PDA y teléfono que se suelen usar.

Y puede que los dos ejemplos de antes sean un poco para iniciados, y sólo tengan una relativa importancia en términos generales. Pero el ámbito que últimamente empieza a resultar más llamativo es la falta de dispositivos que faciliten la convergencia digital en el hogar.

Un ejemplo extremo de la falta de operatividad de la industria en este sentido sería la escasez de oferta en cuanto a dispositivos para la integración de informática, audio y video en el hogar. Cualquiera que haya intentado hacer trabajar en conjunto a su PC de casa con la televisión o el equipo de sondido sabe de qué hablamos; las opciones son escasísimas y de precio muy elevado. Pero incluso renunciando a la integración de mundos diversos, y buscando soluciones más sencillas como alternativas para una red informática doméstica, tampoco la industria da mucho más de sí. Wifi y poco más. Y si su router no alcanza los metros que usted necesita, tiene un problema serio.

En definitiva: impresiona comprobar como casi ninguno de las industrias involucradas se atreve a dar el paso de poner en manos del gran público los elementos que necesitan para que los hogares sean parte de la esa convergencia digital que -según nos cuentan- tanto interesa fomentar.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar