December 14, 2005
Periódicos gratuitos
Creo recordar que el primer caso "de empresa Internet" hecho en el Instituto fue el caso "La Vanguardia". Aunque no participé como autor en su desarrollo (ese mérito corresponde a Enrique Dans), sí entré en el tema lo suficiente como para tener claro que la relación entre "lo online" y "lo offline" a efectos de información iba a cambiar para siempre.
Pero a decir verdad, lo que más me llamó la atención de aquel caso fue lo distinta que era la financiación según los casos. Hablo de memoria, pero por aquellos días creo que el balance andaba entre un 60%-40% y un 40%-60% entre precio de portada y ventas de publicidad. Y si la memoria no me falla, era, La Vanguardia y El Mundo los que más y menos dependían del ingreso publicitario.
Era el año 96 y faltaba poco tiempo para que Internet se popularizara con la llegada de Infovía, la eclosión de los ISP y todo aquel movimiento que se produjo al final de los 90. Aquella pléyade de sites que iban a vivir de la publicidad fracasaron en muchos casos como negocio, pero curiosamente pusieron las condiciones para que, años después, alguien se planteara que si ya existían medios cuya facturación estaba en un 60% dependiendo de publicidad, no había muchas razones para que ese porcentaje subiera al 100%.
Y tras unos primeros intentos con los "Chamberí" y demás formatos "de barrio", aparecen los gratuitos de corte generalista que en tiempo récord se han convertido en los periódicos más leídos en España. Tanto es así que el último EGM publicado sitúa a los tres más grandes (20 minutos, Qué! y Metro) próximos a los dos millones de lectores diarios en los cinco días que operan cada semana.
Entiendo que es pronto para ver cómo encaja en la economía del sector este fenómeno, con lo que no haremos valoraciones en esa área. Pero lo que si parece una noticia positiva es el hecho de que en un segmento que se creía estancado estemos incorporando de golpe seis millones de nuevos lectores. Sé que para hallar el número real deberemos eliminar muchos solapes, pero limpiemos lo que limpiemos, de esos lectores adicionales nos quedará un buen grupo de personas que por primera vez se acerca a la prensa escrita. ¿Un millón, dos millones?
Tanto da, en el fondo, el caso es que la fórmula Internet de financiarse con publicidad no sólo está resultando válida para los sites de tráfico elevado, sino que ha resultado ser útil para revitalizar al más clásico de los medios vivos.
¿Quién lo hubiera dicho cuando se escribía aquel caso?
Posted on 14 December 2005
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